Construcciones bidimensionales

Santiago Tavella inaugura hoy "Vivir el plano", una muestra pictórica que se apropia de forma lúdica de bocetos arquitectónicos para formar imágenes nuevas

Si en sus anteriores trabajos artísticos Santiago Tavella recurrió al lenguaje y la imagen para realizar un producto lúdico, en su nueva muestra, Vivir el plano, el sistema se invierte. Lo lúdico es el primer acercamiento para un arte más “serio”.

Con esta nueva exposición –su segunda luego de Helarte de Santiago Tavella, realizada en 2000–, el artista, curador y músico (integrante de El Cuarteto de Nos) retoma su abandonada carrera de arquitectura, llevando a través del collage y el color los planos de arquitectos consagrados al lienzo.

Ante la pregunta: “¿Qué hago con todo esto?”, Tavella decidió emplear su memoria visual y todo el bagaje adquirido de la carrera como material para hacer arte.

“Cuando me fui acercando al recibimiento me di cuenta de que el ejercicio de la profesión no era por el lado del que creía”, explicó Tavella. La crisis fue a mediados de la década de 1990, cuando decidió volcarse a su labor artística y musical.

“De alguna manera lo que sale de esta exposición es eso, qué hacer con todas esas cosas que uno vivió y darles otra vuelta desde el punto de vista estético”, dijo.

Fue Mauricio Cravotto, uno de los principales arquitectos del país, y sus planos de la Intendencia de Montevideo, así como el proyecto perdedor del Hospital de Clínicas los que le dieron el puntapié inicial para estos trabajos. Luego aparecen importantes trabajos de Le Corbusier, Sullivan o el uruguayo Vilamajó, ingeniero responsable del edificio de la Facultad de Ingeniería.

“Las formas de ellos me sugirieron cosas. Empecé a buscar planos de edificios muy icónicos de la arquitectura moderna y armé una suerte de abecedario de formas. Jugando con eso empecé a trabajar”, explicó Tavella.

Con cada una de esas imágenes construye en el plano bidimensional rostros, robots y peces con aires constructivistas, con un aire a Joaquín Torres García.

“Los planos tienen una finalidad práctica específica, que es servir como partitura para el constructor. Yo, siendo el constructor, agarro esos planos y hago otra cosa”, afirmó Tavella.

Vivir el plano se vincula directamente con sus anteriores realizaciones, sobre todo con Helarte... y el libro Yo a este lo ablando hablando, no solo por los dibujos de rostros, sino también por la misma raíz arquitectónica.

En su anterior muestra, el nexo eran dos planos de las plazas de San Pedro del Vaticano y San Marcos de Venecia. “Marcaban esa relación con la arquitectura pero desde la perspectiva de un humor más desfachatado, si se quiere. En este momento lo que estoy haciendo se lo cataloga de ‘más serio’, pero es una seriedad relativa. Sigue subyaciendo esa cuestión juguetona que es inherente a mi persona”, afirmó.

Vivir el plano se inaugurará hoy a las 19 horas en el Museo de Artes Visuales y su espacio mismo estará intrínsecamente vinculado con la muestra.

“En toda la instalación hay un juego recurrente con diferentes elementos y motivos arquitectónicos que se ven en la sala, en las pinturas y en cómo esta armada la instalación. Como que uno está entrando y saliendo de las obras, entrando y saliendo del museo”, explica su creador.

Curada por la artista brasilera radicada en el país Verónica Cordeiro, la muestra estará abierta hasta el 4 de noviembre. Pero antes, el 18 de octubre, se realizará el lanzamiento de su libro-catálogo.

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Fuente: Kristel Latecki

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