Consumidores más pesimistas por ajuste fiscal y perspectiva laboral

Gasto de los hogares se contrajo en primer trimestre y no se espera repunte en el segundo
Los consumidores uruguayos tienen una visión a futuro cada vez más pesimista sobre la evolución de la economía y sus finanzas personales, alentados por un estancamiento de la economía local, la aceleración inflacionaria, un deterioro de las condiciones del mercado de trabajo y las medidas de ajuste fiscal anunciadas por el gobierno. Esa pérdida de confianza es una mala noticia para el consumo, que acumula cuatro trimestres consecutivos de caídas o magro crecimiento, y particularmente para el sector comercial, que ha visto recortadas sus ventas en el último año.

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que elabora la Cátedra Sura de Confianza Económica de la Universidad Católica y Equipos Consultores alcanzó en mayo su valor más bajo desde que comenzó a elaborarse el indicador, en agosto de 2007. El índice se ubica apenas siete décimas por encima de los 40 puntos, el límite que separa las zonas de "moderado pesimismo" y "atendible pesimismo". Durante el último mes, la caída del indicador fue signiticativa, con un retroceso de 5,8%.

Esta pérdida de confianza de los consumidores uruguayos afecta directamente sus decisiones de gasto. El reporte realizado por los expertos a cargo del sondeo muestra que la variable dentro del índice que más se deterioró en el último mes fue la predisposición a la compra de bienes durables, que tuvo una caída de 12,9%. Esto es, un número creciente de uruguayos considera que "este no es un buen momento para realizar compras", tanto de bienes durables de menor costo –por ejemplo, electrodomésticos– como de mayor porte –automóviles y viviendas, particularmente–.

Según señalan los expertos a cargo del estudio, "la serie (de propensión de compra) alcanza un mínimo histórico, de donde se podría inferir que el consumo privado continuaría retraído, y restando dinamismo a la economía en el segundo trimestre del año".

Los datos publicados la semana pasada por el Banco Central (BCU) mostraron una contracción del gasto del sector privado en consumo de 0,8% en el primer trimestre del año, luego de crecer apenas 0,4% en el último cuarto de 2015. En el segundo y tercer trimestre del año pasado, el consumo privado ya se había contraído, con retrocesos de 1,6% y 0,9%, respectivamente.

No solo la propensión a comprar bienes durables se deterioró en mayo, también la percepción que tienen los consumidores locales sobre la situación económica personal y de la economía en su conjunto, con caídas en los indicadores de 6,3% y 2,4% durante el último mes, respectivamente.

Los expertos a cargo del sondeo atribuyen esta caída al "empuje de la inflación, que llegó a 11% en mayo, y que seguramente es parte de la explicación de la menor capacidad de ahorro que manifiestan los consumidores". De hecho, durante el último mes, la diferencia entre el número de consumidores uruguayos que manifiestan tener capacidad de ahorro y los que no les alcanzan sus ingresos para "cubrir satisfactoriamente sus necesidades", se contrajo 7,1%.
Otro elemento que pesó sobre la confianza fue el anuncio por parte del gobierno de un ajuste fiscal en el marco de la ley de Rendición de Cuentas que actualmente se discute en el Parlamento.

El informe de la Cátedra Sura de Confianza Económica sostiene que "el mayor pesimismo sobre la situación personal a 12 meses que se observa en mayo podría responder a los anuncios de ajuste fiscal, en particular de aumento del IRPF anunciado por las autoridades, ya que no empeoraron en el mes las perspectivas a un año para la economía en su conjunto".

Desempleo


Los expertos a cargo del sondeo llaman la atención en su informe sobre el fuerte aumento de las expectativas de desempleo. En el promedio enero-mayo, el indicador que releva esa percepción tuvo un incremento de 26,7%, lo que muestra que un mayor número de uruguayos anticipa un aumento de la desocupación de cara al próximo año.

"Los consumidores que por años de educación o nivel socioeconómico podrían tener mayor acceso a mejor información, y los de más edad serían sistemáticamente los más pesimistas, pero entre los que se observa mayor cambio en lo que va del año serían los de Montevideo, las mujeres, los más jóvenes, con secundaria y entre los de mayor nivel socioeconómico", sostiene el estudio.

En abril, la tasa de desempleo en el mercado local ascendió a 8,1%. Aunque se mantuvo prácticamente incambiada respecto al 8% de marzo, implicó una caída en la tasa de ocupación desde 59,4% a 58,1%. Esto muestra que la economía uruguaya sigue perdiendo puestos de trabajo. La tasa de ocupación en abril de 2014 era de 60,4%. l

Populares de la sección