Corea del Norte fortalece su amenaza nuclear y genera alerta

Kim Jong-un afirmó que dispone de un misil para atacar bases de EEUU
El líder norcoreano Kim Jong-un afirmó que su país está preparado para atacar las bases norteamericanas ubicadas sobre el océano Pacífico después de los exitosos ensayos de un nuevo misil que permite un alcance de hasta 4.000 kilómetros. Mientras la capacidad bélica del régimen norcoreano es vista como una amenaza por la comunidad internacional, el gobierno comunista de ese país volvió a expresar ayer que rechaza retomar las negociaciones sobre su programa nuclear.

Corea del Norte tiró el miércoles dos misiles Musudan de medio alcance (de 2.500 a 4.000 kilómetros) que, teóricamente, amenazan a Corea del Sur, Japón y las bases estadounidenses de la isla de Guam.

El líder de la dinastía norcoreana presentó estas pruebas como un "gran acontecimiento" que refuerza la capacidad de ataque nuclear preventiva de su país, según la agencia de prensa norcoreana KCNA.

"Tenemos la capacidad certera de atacar de manera global y concreta a los yanquis en el teatro de operaciones del Pacífico", afirmó Kim Jong-un, citado por la agencia norcoreana.

Después de cuatro intentos fallidos este año, los Musudan lanzados el miércoles parecen haber alcanzado distancias mucho más importantes, llegando incluso a una altitud superior a los 1.400 kilómetros, según los reportes.

Además, Corea del Norte no tiene intención de negociar su programa nuclear, dijo ayer en Pekín una diplomática norcoreana de alto rango, a pesar de las demandas en ese sentido de su principal aliado, China.

"Por el momento no tenemos intención de participar en negociaciones", dijo en inglés a la prensa Choe Son-Hui, directora general adjunta de la oficina de asuntos norteamericanos del ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano.

El gobierno de Pyongyang abandonó en 2009 las negociaciones cuyo objetivo era que el país abandonara su programa nuclear. Poco después llevó a cabo su segundo ensayo atómico. En esas discusiones, auspiciadas por China, también participaban Corea del Sur, Estados Unidos, Rusia y Japón.

Choe viajó a Pekín para participar en un foro anual sobre seguridad que reúne a representantes de los seis países.

"En un contexto en el que Estados Unidos mantiene su política hostil", Corea del Norte "no puede negociar la desnuclearización de la península coreana", dijo la diplomática.

La ONU alerta

Las últimas pruebas de los misiles de mediano alcance fueron condenadas por las potencias mundiales y, a pedido de Estados Unidos y Japón, los embajadores de los 15 países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU realizaron consultas a puerta cerrada.

Los miembros del organismo de la ONU estimaron por unanimidad que los lanzamientos eran una "violación de todas las resoluciones", dijo el presidente del Consejo de Seguridad, el francés Alexi Lamek, tras las consultas de periodistas. En los próximos días podría adoptarse, según sostuvo, una declaración formal que "debería retomar este mensaje de firmeza".

Varias resoluciones de la ONU prohíben a Corea del Norte el uso de tecnología balística.
Los expertos señalaron que los últimos ensayos constituían para Corea del Norte un importante paso hacia adelante en sus esfuerzos para desarrollar un misil intercontinental capaz de alcanzar el territorio de Estados Unidos, del otro lado del Pacífico.

Corea del Norte nunca probó el misil intercontinental, pero presentó hace poco un ejemplar de este tipo, el KN-08, durante los desfiles en Pyongyang.

Antecedentes

El ambiente de la comunidad internacional en relación al régimen de Kim Jong-un empeoró considerablemente desde el cuarto ensayo nuclear de Corea del Norte el 6 de enero, seguido el 7 de febrero por el lanzamiento de un cohete, considerado como una prueba disfrazada de misil de largo alcance.

El Consejo de Seguridad adoptó entonces las sanciones más fuertes hasta ahora infligidas a Pyongyang. China pidió el miércoles la reanudación del diálogo sobre el programa nuclear norcoreano pero esa alternativa volvió a ser rechazada.

Por su parte, el jefe del Pentágono, Ashton Carter, consideró que los ensayos norcoreanos demostraban que Estados Unidos necesita afianzar sus sistemas de defensa antimisiles. "Tenemos que seguir anticipando la amenaza", aseguró.

Washington y Seúl discuten actualmente un posible despliegue en Corea del Sur del escudo antimisiles norteamericano THADD (Theater High Altitude Area Defense System), algo que genera inquietud en el gobierno de China.

Fuente: AFP

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