Costos promedio por litro de leche superan al precio

Son tiempos de tratar de hacer coincidir ingresos con gastos
Por Blasina y Asociados, especial para El Observador

La lechería enfrenta un problema simple pero de compleja solución. El precio internacional no permite pagar más que 25 centavos de dólar por litro de leche al productor. Y los costos de producir un litro de leche en Uruguay se ubican cerca de 30 centavos de dólar.

A pesar de que algo han bajado los costos, da la impresión que esta baja de precios internacionales que ya lleva más de un año permanecerá por lo menos por unos cuantos meses más. Por lo tanto, hay que adaptar los sistemas productivos a la nueva realidad de precios.

Con un costo promedio cercano a US$ 0,30 por litro de leche y un precio en torno a US$ 0,25 por litro, los sistemas de producción deben ser repensados.

En palabras del coordinador lechero de Fucrea, Mario Fossatti, a los niveles actuales de precios de productos e insumos de los lácteos, manteniendo el planteo productivo en los tambos no es posible lograr resultados económicos positivos. Ese fue un eje principal de la jornada Lechería hoy: repensando el sistema, realizada el jueves 3 de junio en INIA La Estanzuela.

De acuerdo a los cálculos manejados por Fucrea, el resultado económico con un precio de US$ 0,24 por litro da promedialmente un ingreso neto negativo de US$ 152 /ha, en base a un producto bruto de US$ 1.553 frente a una proyección de costos de US$ 1.704 (arrendamiento incluido). Para que los números pasen a ser positivos, "los insumos deberían bajar 10%-15% adicional o el precio debería acercarse a los US$ 0,30 por litro", aseguró Fossatti.

Por litro, el costo promedio de la leche es US$ 0,30 y el productor recibe US$ 0,25.

Fucrea analizó los resultados de 69 establecimientos estratificados por carga animal. Del análisis se desprendió que los planteos productivos con mayor dotación logran mejores resultados económicos en el rango de precios analizado, con mayores costos totales pero con mayor productividad.

En tanto, los sistemas con menos carga tienen menos pérdidas a precios bajos, pero precisan mayores precios para lograr resultados positivos, expuso Fossatti.

El precio promedio recibido por el productor en abril fue de US$ 0,25 por litro, 25% inferior a los US$ 0,34 de abril de 2015, de acuerdo a los datos del Instituto Nacional de la Leche (Inale). En pesos hubo una pequeña suba mensual, con un promedio de $ 8,03 por litro, precio 11% inferior a los $ 8,99 promedio de abril del 2015.

Batería de medidas


Para enfrentar este período de bajos valores los productores están ejecutando estrategias que apuntan a mejorar el ingreso, a bajar costos y optimizar la eficiencia en sus establecimientos, explicó María José Bidegain, asesora del grupo Crea Tambo 81, durante su presentación Medidas empresariales para una situación difícil.

Dentro de la batería de medidas para mejorar la eficiencia incluyó el aumento del área de pastoreo de las vacas en ordeñe, minimizar pérdidas en alimentos y hacer un buen manejo de la carga. En este último aspecto, manejó la alternativa de ir vendiendo las vacas problema, mejorando la eficiencia del rodeo.

Consideró también como opciones bajar el uso de concentrados, disminuir el costo de las dietas con suplementos más económicos, ajustar el costo, cantidad y tipo de reserva, e incrementar la producción de forraje, por ejemplo a través de una mejora en la fertilización.

"No se trata de dejar de dar concentrados, sí de ajustar la dieta para hacer algo más barato, pero siempre apuntando a seguir produciendo", subrayó la especialista.

Por otra parte, la mayor apuesta pastoril sugerida en realidad podría ser vista como la corrección de un desbalance. El director del programa de Lechería del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), Santiago Fariña, explicó que en los últimos 13 años (entre 2001/2002 y 2014/2015) ha aumentado el consumo de forraje (reserva más pasto) en 24%, mientras que el aumento en el uso de concentrados en ese mismo período fue de 311%.

Para Fariña es fundamental optimizar el manejo del pastoreo y apuntar a la eficiencia teniendo en cuenta que las toneladas de pasto consumido es una variable de gran impacto en el resultado económico. "Mejorar resultados depende en gran medida de que el sistema funcione en relación a esto", sostuvo.

La jornada incluyó una mirada sobre los mercados que parecen mostrar la necesidad de sistemas productivos que sean resistentes a los vaivenes.

El analista argentino Alejandro Galetto señaló en su exposición sobre mercado internacionales que en los últimos años la volatilidad de precios ha aumentado de una variabilidad promedio de 22% entre 1994/2004 a 44% entre 2005/2015.

El mercado mundial sigue determinado por una alta oferta y una demanda contraída, explicó, y el escenario mostraría señales de cambios mayores recién a partir de 2017. Desde el lado de la oferta, EEUU y la Unión Europea (UE) son los mercados que "mueven la aguja" y recién a fines de 2016 podría haber una oferta un poco más estabilizada de los principales exportadores, estimó.

La producción de leche en la UE es sostenida y la elaboración de leche en polvo sigue aumentando. Para Galetto, la duda está en si el bloque sostendrá o no su tasa de crecimiento o si se trata de un crecimiento puntual asociado a la salida de las cuotas.

Desde EEUU se mantiene alta la producción, se están desacelerando las exportaciones de lácteos y aumentan los stocks.

Por el lado de la demanda ha sido determinante la contracción de China. "Para que llegue la estabilización tendrá que resolverse un tema de stocks que hay en el mundo: Europa, UE, China y Nueva Zelanda", sostuvo el analista.

A pesar de la cautela que predomina entre la mayoría de los analistas, hay señales como para levantar un poco el ánimo. El precio de los lácteos en la referencia de la plataforma GlobalDairy Trade de Fonterra marcó este mes su tercera suba consecutiva. El precio promedio subió 3,4% hasta US$ 2.329 por tonelada, el mayor nivel desde la subasta de mediados de enero. Pero esa suba también tuvo sus debilidades. El precio de la leche en polvo entera retrocedió levemente. Las expectativas que genera el mercado internacional son necesariamente moderadas. La necesidad de bajar costos es imperiosa y no se puede esperar un rescate de los mercados.

El debate sobre las formas de producción que permitan atravesar de la mejor manera esta coyuntura está planteado. Lograr altas productividades y cargas sobre una base forrajera parece parte de la estrategia que luego cada productor individual deberá afinar de acuerdo a sus circunstancias.

En busca de la fórmula uruguaya


Entre un modelo neozelandés radicalmente pastoril y uno estadounidense centrado en el suministro masivo de maíz, la lechería uruguaya busca darle sintonía fina a un modelo propio que está siendo puesto a prueba. Los propios productores neozelandeses, los más eficientes del mundo, están trabajando en muchos casos a pérdida y con pasivos que se van incrementando fuertemente.

El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche, Rodolfo Braga, advirtió esta semana tras reunirse con el ministro Tabaré Aguerre que el pasivo del sector lácteo uruguayo va en franco ascenso también. Antes, la búsqueda del mejor modelo para producir en Uruguay era una discusión teórica o al menos conceptual. Ahora es una cuestión de supervivencia para muchas empresas.

Ajustar los paquetes tecnológicos, encontrar las fugas de eficiencia, optimizar la producción y el uso de forraje como para empujar el costo de producción por litro por debajo de los US$ 0,25. Un gran desafío que es parte del reto que tiene todo Uruguay de bajar el costo país.

La mezcla de forrajes y granos apropiada con la genética local es la búsqueda de la fórmula uruguaya. Si se logra, una vez que los precios empiecen el rebote habrá un sector más preparado para competir. Aunque posiblemente con menos productores. (Producción: Cecilia Ferreira)

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