Crimen de paraguayos: juez de paz aceptó el caso

Quedó a cargo del juez Benjamín Raimondo
Luego de que los seis jueces letrados de Ciudad de la Costa se inhibieran de intervenir, el caso del homicidio del matrimonio paraguayo, cuando el pasado 6 de febrero en Solymar también falleció atropellada una adolescente de 16 años, finalmente quedó a cargo del juez de paz de esa zona del departamento de Canelones, Benjamín Raimondo.

Los seis jueces letrados de Ciudad de la Costa se excusaron de intervenir porque Marcela Artagaveytia, la joven que murió atropellada por la camioneta donde viajaba la pareja extranjera, era hija de una de las actuarias de los juzgados penales de esa zona.

Para evitar llevar a cabo la instrucción en el juzgado donde trabaja la madre de la joven fallecida, la Suprema Corte de Justicia autorizó al juez Raimondo, a que cuando tenga que realizar audiencias en el marco de ese expediente, las realice en el juzgado penal de Atlántida. Eso es porque el juzgado de paz donde se encuentra su despacho no tiene las condiciones necesarias para tramitar una indagatoria penal, como, por ejemplo, un carcelaje para detenidos.

En la noche del 6 de febrero el matrimonio paraguayo compuesto por Ramón Quevedo Arce y Claudia Guerrero viajaba en una camioneta junto a su hijo de 7 años por avenida Giannattasio en dirección al este, rumbo a Parque del Plata, donde se estaban alojando en una cabaña que habían alquilado. Los investigadores, si bien no han obtenido resultados concretos, vinculan el episodio con un ajuste de cuentas derivado del narcotráfico, ya que Quevedo Arce estaba vinculado a esa actividad. Mientras circulaban, Quevedo Arce y Guerrero fueron acribillados a balazos desde otro vehículo. El niño resultó ileso.

La camioneta se desvió y atropelló a Artagaveytia, que junto a un grupo de amigos caminaba hacia un baile. Por la similitud de las balas usadas, se indaga si los asesinos fueron los mismos que mataron a un hombre y un bebé en el barrio Casabó a fines de enero.

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