Cristina, "hostigada" por un juez y por sus adversarios políticos

Expresidenta fue notificada ayer de su procesamiento y embargo de bienes
"Quedó demostrado el hostigamiento. Hay animosidad en mi contra", dijo ayer la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner a la salida de Tribunales, adonde había sido citada por el juez federal Claudio Bonadio para notificarle su procesamiento y el embargo general de sus bienes por una causa vinculada a la venta de dólares a futuro por parte del Banco Central durante sus últimos meses al frente del país.

Fernández se presentó ayer por segunda vez ante Bonadio –la primera había sido en abril para una declaración indagatoria– por presunta "administración infiel en perjuicio de la administración pública", en esta ocasión para que le comunicaran formalmente que había sido procesada, algo que había sido anunciado en mayo y que pudo haber firmado en la ciudad de Río Gallegos, donde vive, pero que fue obligada a rubricar en Buenos Aires.

A criterio de la ex jefa de Estado, la "inutilidad" de ese acto jurídico demostró la voluntad del magistrado de implicarla en un delito del que se declara inocente. La causa –en la que también están procesados el exministro de Economía Axel Kicillof y el extitular del Banco Central Alejandro Vanoli, entre otros– investiga contratos de venta de dólares a futuro a un precio pactado que, según el magistrado, ocasionó millonarias pérdidas.

Desde el kirchnerismo rechazan los cargos y alegan que las pérdidas se produjeron debido a la devaluación ordenada por el gobierno de Mauricio Macri.

"Nos procesa por la devaluación que hace el gobierno que nos sobrevino y por los contratos a futuro, muchos de los cuales fueron celebrados por los que hoy son funcionarios cuando eran CEOs o empresarios y luego, siendo funcionarios, pactaron con el titular del ROFEX (mercado de futuros) el precio", se defendió la expresidenta. Y agregó: "En dos oportunidades el Banco Central le preguntó al juez Bonadio si tenía que pagar o no los dólares a futuro y Bonadio dijo que sí. Evidentemente, si había delito en la conformación de esos contratos nunca los debió haber autorizado".

Respaldada por centenares de militantes que se congregaron para apoyarla, Fernández de Kirchner se puso en el rol de víctima de una supuesta operación para manchar su nombre encabezada por el juez Bonadio y por la diputada de centroizquierda, Margarita Stolbizer.

Y por ello, aprovechó para devolver la gentileza y denunció a Bonadio y a Stolbizer por "tráfico de información".

"En realidad todo el tiempo que estuve acá dentro no fue por la causa 'dólar futuro' ni por la notificación, sino que fue por una denuncia que también efectué a Bonadio y a la señora Stolbizer con motivo de una falsa denuncia, una de las tantas denuncias que esta señora propaga contra mí y contra mi familia", apuntó.

La expresidenta hacía referencia a una presentación judicial realizada el martes por Stolbizer en la que pidió a la Justicia que investigue si los Kirchner realizaron "movimientos sospechosos en las cuentas bancarias y en diferentes cajas de seguridad no declaradas", en las que habría "unos US$ 5 millones", con el fin de "ser sustraídos de los ojos de la Justicia". Fernández negó la existencia de esas transacciones.

Además de la causa del Banco Central, Bonadio encabeza otro expediente que investiga la empresa Los Sauces, participada por la exmandataria, abierto tras una denuncia de la diputada.

Al finalizar su conferencia a la salida del juzgado, Fernández, que dice ser perseguida por lo que denomina "Partido Judicial", tiró la pelota para la cancha contraria. "Esta judicialización de la política, y el escándalo permanente, también tiene por objeto que los argentinos no hablen de las cosas que realmente están importando", finalizó.

Lázaro Báez rechaza cargos por presunto lavado de dinero

El empresario argentino Lázaro Báez, quien fuera el principal adjudicatario de obra pública en el sur del país y estrecho colaborador del difunto expresidente Néstor Kirchner, prestó ayer declaración por presunto lavado de dinero con un escrito en el que negó los cargos de los que se le acusa.
Báez, quien permanece detenido desde abril, se presentó ayer de mañana ante el juez federal Sebastián Casanello y ejerció su derecho de no responder preguntas y declarar por escrito.

En el texto presentado, que la agencia estatal de noticias Télam divulgó luego, Báez alega que no existen "pruebas concretas" en su contra y que la acusación del juez "no deriva de un acto de conocimiento" sino de un "relato" de lo que podría haber sucedido, alimentado por las noticias.

Lázaro Báez fue protagonista de diversas investigaciones periodísticas, especialmente en el programa Periodismo para todos de Jorge Lanata.

El magistrado investiga supuestas maniobras a través de una financiera para sacar del país sumas millonarias en dólares, presuntamente originadas mediante el uso de facturación apócrifa para simular gastos en el marco de los contratos de obra pública con el Estado.

El martes habían testificado también por escrito los tres hijos de Báez, investigados en la causa, especialmente tras detectarse que poseen US$ 25 millones en cuentas de Suiza, supuestamente procedentes de operaciones ilegales.

Fuente: Agencias

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