Cristina Kirchner presionó para evitar el descenso de River Plate

Los lazos entre el fútbol y la política fueron muy fuertes en 2011

"¡Estamos en la B! ¡Estamos en la B!", repetía a los gritos Santiago "el Tano" Pasman, un argentino fanático de River Plate que a sus 52 años veía con incredulidad y furia frente al televisor cómo –hace cinco años– el cuadro de sus amores descendía a la segunda división profesional del fútbol argentino. Un video grabado por sus hijos y subido a YouTube se viralizó rápidamente y el hombre, que representaba el enojo de la hinchada, tuvo sus 15 minutos de fama.

Ese enojo, traspolado a la masa fanática, era al que le temía la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner por las consecuencias que podía tener en las calles, por lo que trató de evitar de cualquier forma que el equipo, uno de los dos más grandes del país, cayera.

Para ello, le pidió al entonces presidente de la Asociación de Fútbol Argentina (AFA), Julio Grondona, que hiciera lo posible por que el denominado "equipo millonario" no cambiara de categoría porque podía provocar un estallido social.

Así lo declararon el titular del gremio de árbitros argentino, Guillermo Marconi, y el juez Sergio Pezzotta, en una entrevista publicada ayer por Clarín. "Creo que tanto uno como otro estaban absolutamente presionados por ese partido. Una políticamente y el otro como responsable de lo que pudiera pasar, como que era un disparador social de algo que podía darse en el país. Bueno, en la cancha de River pasó lo que había anunciado la Presidenta: un escándalo. No así en el país", dijo Marconi.

"El 23 de junio, día posterior al primer partido en Córdoba, que pierde River 2-0, Grondona me pide juntarse en forma inmediata. Había estado con la Presidenta de la Nación y le informó que tenía noticias de que si descendía River era un escándalo y habría focos de violencia en todo el país. Me pidió que fuera a su departamento; él estaba por irse a su campo y tuvo que cambiarse por el llamado de la Presidenta. Me manifestó esto y que el Colegio de Árbitros decidió que los encargados de dirigir eran Pezzotta o (Juan Pablo) Pompei. Le digo: 'Bueno Julio, comuníqueselo usted a ellos'. Los dos estaban regresando de San Pablo, tras dirigir en Copa Libertadores. Vuelven y les pido que vengan al gremio a las 4 o 5 de la tarde. Les dije textual: 'Muchachos pasa esto, va a llamar Grondona, quedamos en esto, alguno de los dos va a ser el encargado de dirigir River-Belgrano'. Efectivamente llamó Julio y me dijo que se decidió que fuese Sergio Pezzotta. Le digo: "Bueno Julio, espere un minuto". Le doy el teléfono (a Pezzotta) en altavoz y contá vos qué pasó...", continuó, y le dio la palabra a Pezzotta.

"Me saludó y me dijo: 'Mire Pezzotta que si esto sale mal nos matan a todos, nos van a colgar del Obelisco'. Le contesté que yo iba a dar todo de mí para que saliera bien, que estaba poniendo el pecho, que tendría que estar en Córdoba por la Copa América. 'Estoy en tus manos', fueron sus palabras y me quedó grabado cuando dijo: 'Si esto sale mal, nos cuelgan del Obelisco'", declaró el árbitro, que fue el encargado de dirigir ese partido.

Marconi había declarado meses antes en Fox Sports que Grondona había hecho todo lo posible para que River Plate no descendiera de categoría.

"Muchos dicen que Julio Grondona quiso mandar a River al descenso, y fue todo lo contrario. Hizo todo lo posible para que no se fuera al descenso. Se lo dije al presidente (del club) Rodolfo D'Onofrio. Fue la única vez que Grondona nos pidió algo indebido, a lo que no accedimos", aclaró Marconi en aquella ocasión.

El gobierno argentino de Cristina Fernández mantenía estrechos lazos con la AFA puesto que adquirió durante años los derechos de televisación del fútbol de ese país por cifras millonarias.


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