¿Cuáles son los dos milagros que convirtieron en santa a la madre Teresa de Calcuta?

A lo largo del proceso se necesitaron dos milagros aprobados, uno para la beatificación y otro para la canonización. Conozca las historias

Teresa de Calcuta se convirtió en santa 19 años después de su muerte, el 5 de setiembre, y tras un rápido proceso de canonización, ya que fue proclamada beata el 19 de octubre de 2003 en otra ceremonia multitudinaria en el Vaticano.

A lo largo del proceso se necesitaron dos milagros aprobados, uno para la beatificación y otro para la canonización. A continuación el relato de los dos milagros requeridos por la Iglesia Católica para poder subir a los altares a Agnes Gonxha Bojaxhium, el nombre secular bajo el que la beata madre Teresa de Calcuta -como se la conoce mundialmente- nació en 1910 en Skopje, entonces bajo el imperio Otomano, y que para muchos había sido ya santa en vida.


La mujer india que se curó de un tumor

Madre Teresa

El milagro reconocido por los cardenales y obispos de la congregación vaticana es la curación, considerada científicamente inexplicable, de una mujer india de religión animista, Mónica Bersa, de 34 años, que padecía un tumor en el abdomen del que sanó en 1998.

A la mujer, devota de la madre Teresa, le colocaron en el abdomen una medalla, que había pertenecido a la monja, el 5 de septiembre de 1998, un año exacto después de su muerte, y su salud mejoró repentinamente.


El brasileño que se curó de una hidrocefalia

Madre Teresa

El brasileño Marcilio Andrino, cuya curación fue el milagro por intercesión de madre Teresa de Calcuta y el elegido para que la monja fuese proclamada santa, aseguró que "Dios es misericordioso y quiere a todos" y que no se considera "un privilegiado".

"Hoy me ha sucedido a mí, mañana le sucederá a otro. Dios es misericordioso y quiere a todos. No me considero un privilegiado", respondió Andrino, que participó en la conferencia de prensa del Vaticano para detallar la canonización el domingo de Teresa de Calcuta.

Andrino, un ingeniero de 43 años, se presentó en el Vaticano acompañado de su esposa, Fernanda Rocha, y con la ayuda de un traductor relató paso a paso la historia de su curación.

Detrás de cada canonización, además de la historia de la santa o santo, hay una historia sorprendente -inexplicable en el lenguaje de los certificados médicos que acompañan al proceso- como la relatada por el brasileño.

Marcilio recordó que un día, hace varios años, se levantó mareado, experimentando síntomas como pérdida de equilibrio y visión borrosa, a consecuencia de lo que se desmayó.

Para el brasileño desde ese momento su vida cambió para siempre, según explicó, al tiempo que recordó que pese a su enfermedad decidió casarse con Fernanda, a quien había conocido en 2000 y que, según indicó, le "llevó literalmente del brazo al altar porque estaba muy débil".

En 2008, poco después de la boda, fue hospitalizado y se le diagnosticó una infección rara en el cerebro e hidrocefalia, pero tras ser tratado con antibióticos durante un mes no hubo alguna mejoría, explicó.

El brasileño explicó que durante su ingreso en el hospital, su esposa se encomendó en sus rezos "a Dios y a madre Teresa pues una antigua jefa se había curado de un aneurisma cerebral rezándole a ella".

"La situación no mejoraba, pero aún así seguíamos rezando con mayor intensidad", explicó el brasileño.

Los médicos decidieron entonces operar a pesar de que la intervención era muy peligrosa, pero la noche antes de la operación "tras un gran sufrimiento, pude dormir bien".

"Me levanté y no tenía dolor de cabeza y sentía una gran paz interior. Ante la falta de dolor, los médicos me dijeron que no le iban a operar y que lo dejaban para el día siguiente", explicó.

Nunca le operaron. "Los abscesos se habían reducido en un 70% y la hidrocefalia había desaparecido. A los tres días hicimos más análisis: no había ningún rastro de los abscesos. Comprendí que me había curado", señaló.

Al milagro de su curación se añade el de haber podido tener hijos, pues los médicos le dijeron que "con todas las medicinas que había tomado la probabilidad de procrear era el 1%", agregó. "Seis meses después de salir del hospital tras una breve rehabilitación volví al trabajo y un mes después Fernanda empezó a sentirse mal. Fuimos al médico y nos dijo que estaba embarazada", explicó.

Con sus dos hijos, Mariana, de seis años, y Murilo, de cuatro, rezan ahora en familia a madre Teresa.


Fuente: En base a EFE