Cuando la generación Z llega a la oficina

Los nacidos entre 1995 y 2010 son el nuevo desafío de las empresas

Han nacido entre 1995 y 2010, son la "Generación Z" y los verdaderos nativos digitales. Su llegada al mercado obligará a las compañías a ser más flexibles e incorporar la tecnología de forma definitiva.

Para algunos son la generación que va a revolucionar el mundo empresarial, mientras que otros dudan acerca del compromiso que van a establecer con las compañías y su capacidad para trabajar en equipo.

"Desde siempre, su primera opción para resolver sus dudas ha sido acudir a internet y no a sus padres o a la biblioteca. Los primeros Z están saliendo ahora de las aulas y serán profesionales irreverentes que lo cuestionan todo. Han crecido en una sociedad muy diversa y van a exigir comportamientos éticos a las compañías", comenta Iñaki Ortega, doctor en economía y director de Deusto Business School de Madrid.

Las organizaciones se enfrentan al reto de comprender sus motivaciones y su forma de entender el trabajo. Sin embargo, según explica Idoia de Paz, directora de Human Capital de Deloitte, aunque ya se les está estudiando como consumidores, "en el plano laboral las empresas aún están integrando las fortalezas, necesidades y valores de su generación anterior".

Estos nuevos profesionales buscan la autonomía en el entorno laboral, aunque están hiperconectados, son independientes y aspiran a un empleo acorde a su personalidad. Están acostumbrados a la inmediatez y eficiencia que siempre han conseguido con la tecnología, por lo que las empresas deberán plantearles retos y objetivos a corto plazo continuamente. Si como consumidores no son fieles a ninguna marca, como profesionales tampoco se van a sentir especialmente unidos a una compañía. Tienen un pensamiento global y las empresas tendrán que competir también con el mercado internacional para atraerles.

"Los que serán los futuros profesionales han perdido el sentimiento del nosotros como generación. Eso repercutirá en el plano laboral. Así que las compañías tienen el reto de crear pequeños nosotros, es decir, una identidad en la que se sientan incluidos", asegura Juan María González-Anleo, autor del libro Generación selfie, quien señala que esto lo conseguirán si, por ejemplo, permiten a los empleados votar a la hora de tomar decisiones corporativas, de manera que su punto de vista se tenga en cuenta de verdad en la compañía.

Bilingües, con dominio absoluto de la tecnología, autodidactas, creativos... Son algunas de las virtudes que definen a los Z. "Para aprovecharlas al máximo, algunas compañías ya están empezando a implementar nuevos mecanismos, sobre todo aquellas que aplican la innovación de una forma transversal que no la excluye para un departamento de I+D exclusivamente", comenta Nuria Vilanova, fundadora y presidenta de la consultora de comunicación Atrevia.

A pesar de estos cambios, los Z no se muestran muy optimistas cuando se les pregunta si las preferencias y hábitos laborales se van a actualizar cuando se incorporen al mercado. Precisamente, el teletrabajo es una de las prácticas que se consolidará, ya que otro de los reclamos de esta generación es el trabajo por proyectos.

Tienen asumido que el empleo para toda la vida va a dejar de existir y para ellos no es un drama. Ante esto, Vilanova advierte de que "esto no sólo repercutirá a nivel laboral, sino que también habrá que plantearse cuestiones sociales a nivel global. Por ejemplo, habrá que revisar el sistema actual de cotización de los profesionales que viven y trabajen en un país diferente por largas temporadas según el proyecto al que se estén dedicando".

La tecnología y los nativos digitales

Se podría decir que las redes sociales son la seña de identidad de la 'Generación Z'. Esto ha hecho que cada vez tengan más oportunidades de colaborar en proyectos culturales, políticos o empresariales. Pero al mismo tiempo, este nivel de conexión les plantea el reto de saber equilibrar la vida 'real' y la cibernética, conocer qué se puede conseguir con un sólo 'click' y qué necesita un mayor esfuerzo.

Sin embargo, la gran diferencia respecto a generaciones anteriores es la desjerarquización de la transmisión de la información, es decir, desde siempre han tenido la posibilidad de crear, modificar y transmitir contenidos a través de los medios digitales. En consecuencia, desconocen los filtros que la información tenía en el pasado. Las compañías se podrán beneficiar de esta capacidad de los 'Z' para transmitir contenidos y su vocación de compartir conocimientos.

"La incorporación de los jóvenes al mercado laboral tendrá un impacto en la 'tecnologización' de las empresas. El mercado ya no sólo demanda el uso de la tecnología, sino que los jóvenes lo van a pedir desde dentro. La tecnologización' es un reto para el sénior que, en muchos casos, no está acostumbrado al uso de la tecnología. Teniendo en cuenta que no es posible la supervivencia sin esta transformación, están obligados a acometer el cambio", opina Rodrigo Fernández, de 22 años y consultor en McKinsey & Company. Queda claro que la tecnología es el lenguaje de esta generación, cuya incorporación al mercado laboral será más notable en apenas cinco años.



Fuente: Expansión / Ripe

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