"Cuando salgo al escenario es como si fuera hijo de ellos"

Lisandro Aristimuño se presenta mañana en el Auditorio Adela Reta; previo al show habló de su relación con sus seguidores y su carrera independiente
En marzo, Lisandro Aristimuño visitó una lluviosa Montevideo para compartir el escenario junto a Martín Buscaglia en el homenaje realizado a Alfredo Zitarrosa en el Estadio Centenario. Allí, los cantautores –que habían colaborado por primera vez en febrero en el festival Medio y Medio–, se despacharon con una de las versiones más contundentes y originales de la noche, reformulando el tema Los dos criollos.

El vínculo entre Uruguay y el cantautor originario de Viedma, en la provincia patagónica de Río Negro, data desde hace unos 10 años, cuando tras venir como invitado por Kevin Johansen y Paulinho Moska, realizó un show en solitario en 2006 en Central, presentando sus dos primeros discos: Azules turquesas y Ese asunto de la ventana.

Desde entonces, Aristimuño ha conquistado lentamente al público uruguayo a fuerza de sutiles y sensibles canciones y una composición que entreteje la sonoridad folclórica con guiños electrónicos.

Para presentar su último disco de estudio, Mundo anfibio (2012) –que ganó un premio Gardel y tuvo una nominación a los Latin Grammy–, Aristimuño se presentó primero en el Teatro Solís, y luego en el Teatro el Galpón. Y ahora, con un registro en vivo bajo el brazo, el argentino volverá mañana a presentarse en Montevideo, esta vez en el Auditorio Adela Reta.

En concierto es el disco que sirve como excusa para esta presentación. Se trata de un álbum doble que condensa las extensas giras que realizó junto a su banda de siete músicos (incluyendo cuarteto de cuerdas), entre el 2012 y 2015, y que dejan en evidencia dos aspectos: la potencia de su banda en vivo y el fuerte vínculo que el músico ha cultivado con sus seguidores.

Mundo anfibio fue un disco muy nominado y premiado. ¿Sentís que fue un mojón en tu carrera?
Yo creo que ningún disco es más ni menos. Yo fui aprendiendo y madurando mi estilo, también mi voz. Creo que sin Azules turquesas, Mundo anfibio no existiría. Mi música es tan de diario íntimo y tan personal que también son fotografías, parte de mi vida. Son recuerdos muy bonitos que también llevan todo mi ser. Creo que esos premios llegaron a ese disco también porque se fue dando así. Quizás fue un disco que permitió expandirme un poco más. Con Azules turquesas y Ese asunto de la ventana yo tocaba en barcitos chiquitos para 20 personas. Pero a Mundo anfibio le tocó sonar en el Gran Rex. Fue eso: le tocó.

Los discos En concierto precisamente muestran esa evolución de pasar a tocar en teatros. ¿Cómo surgió esa grabación?
Yo tenía ganas de registrar a la banda. Casi siempre cuando voy a otros países siempre voy solo, por una cuestión económica y porque al ser independiente y autogestionado es muy difícil hacer la movida. Hasta que empezás a llevar gente y las mismas entradas hacen que puedas sustentar a la banda. En el caso del disco doble, fueron grabaciones que tomé de una gira por Argentina. Quería dejarlo patentado en parte porque voy a grabar un disco nuevo y voy a cambiar a los músicos también. Quería dejar registro de lo que había pasado en Argentina conmigo. Y lo lindo que tiene el disco es que el 80% de las canciones son versiones que se fueron creando al tocar en vivo.

Lisandro Aristimuño - Howlong

Al ser en vivo también muestra mucho la participación del público. Hay canciones en las que dejás que las cante la gente.
(Risas) Sí, me parecía que estaba bueno. Aparte al ser en tantas ciudades era bonito mostrar lo que sucedía desde mi lugar. Tampoco quiero hacerme el pobrecito, porque trabajé mucho, pero soy de un lugar de la Patagonia donde es muy difícil, la cultura está muy por debajo. Es una ciudad administrativa donde solo suceden cosas a la mañana, cuando está el banco abierto o las oficinas. A la noche veías bandas de covers que hacían temas de los Cadillacs. Quería mostrar que también se puede lograr algo así desde la vía independiente.

También demuestra mucho fanatismo de ellos hacia vos.
Porque toda esa gente es gente que me descubrió. No gente que me encontró porque me pusieron en la radio hasta morir. Entonces hay una especie de noviazgo, o una relación fuerte. Llevan al amigo al show y él se empieza a hacer fan. Hay mucha parejita también. Y yo soy de ellos. Me llegan millones de mails del tipo "sos parte de mi relación de pareja" o "lamento no poder verte más porque me pelee con la persona que te escuchaba y cada vez que escucho me muero". Muchas cosas así. Y cuando salgo al escenario es como si fuera hijo de ellos, o el amigo.

¿Al ser un artista independiente te planteaste en algún momento no editar más discos físicos?
No. Lo que pasa es que soy un melómano. Si no hubiese sido músico tendría una gran discoteca igual. Ahora estoy loco con los vinilos, tengo una colección enorme. A cada lugar que voy, voy a la disquería. Soy amante del librito, del arte visual. Más con el vinilo que ves la tapa enorme. Si todo sale bien, sacaré mis discos en vinilo.

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