Cuatro métodos para memorizar mejor

Distintas actividades para entrenar o mejorar las zonas del cerebro encargadas de los recuerdos
Resulta increíble que el mismo cerebro que atesora nuestros momentos favoritos, los nombres y rostros de nuestros seres queridos, y el sabor de nuestros platos preferidos también puede tener espacio para la charla en eventos sociales, presentaciones de Power Point o el nombre del perro de su jefe. Mantener la memoria activa es clave para la vida. Estudios recientes han arrojado luz sobre algunas formas simples de mejorar el poder de recordar.

Dibujar

Si usted era uno de esos estudiantes que prefería dibujar en los márgenes de su cuaderno a escribir en ellos, puede ser que estuviera haciendo las cosas bien. Investigadores de la Universidad de Waterloo, en Ontario, Canadá, le pidieron a los participantes de un estudio que miraran una lista de palabras simples y dibujaran algo inspirado por eso, o que las escribieran repetidamente. Los que eligieron dibujar recordaron cerca del doble de palabras que aquellos que las escribieron.

"Pensamos que lo que sucede es que si se conectan una diversa serie de regiones cerebrales, eso ayuda a memorizar ese elemento", dijo Jeff Wammes, uno de los autores del estudio. "Dibujar requiere que veas la palabra, entonces imagines algo para representarlo, generar sus características y traducir esa imagen mental al papel usando una acción coordinada".

Wammes sugiere dibujar sobre cosas que se quieren recordar. Por supuesto, el mismo principio que hace que el dibujo sea efectivo también se puede aplicar de otras formas. Por ejemplo, Wammes indica que estudios previos han encontrado que el movimiento físico puede ayudar a la memoria verbal.
Los que evitan el papel - y los que no tienen capacidades artísticas - pueden quedarse tranquilos: las personas que dibujan en tablets tienen el mismo efecto para la memoria que aquellos que recurren al lápiz y papel. Además, no hay relación entre la calidad del dibujo y la calidad de la memoria.

Hacer yoga

Según un estudio publicado en el Journal of Alzheimer's Disease, el yoga puede ser un efectivo ayuda memoria, con el beneficio adicional de que ayuda a sentirse mejor.

En el estudio, 25 personas mayores de 55 años fueron asignadas a clases semanales de una hora de yoga Kundalini, que involucra respiración, meditación y canto, y otros en ejercicios de mejoramiento de la memoria. Ambos grupos recibieron además 15 o 20 minutos de deberes por noche.

Los resultados: ambos grupos mostraron mejoras estadísticamente similares en la memoria verbal, pero el grupo que hizo yoga mostró además una mejora en la memoria visual y espacial (donde dejaron sus llaves, por ejemplo), así como un alivio en síntomas de depresión y ansiedad.

"El yoga no es considerado un ejercicio cognitivo, pero si se intenta memorizar una secuencia de movimientos o respirar en una secuencia, se está ejercitando al cerebro e invocando un tipo de memoria", dijo Helen Lavretsky, un profesor de psiquiatría en la escuela de medicina Geffen de la universidad de Los Ángeles, y uno de los autores del estudio.

"Los ejercicios de yoga entrenan las regiones del cerebro responsables de las funciones cognitivas", dice Lavretsky. "No importa a que edad se hagan".

Correr descalzo

Sabemos desde hace tiempo que ejercitar el cuerpo también ejercita el cerebro. Pero resulta que quitarse los zapatos - o al menos prestar atención a donde se colocan los pies- puede mejorar la memoria.

Un grupo de investigadores en la Universidad de North Florida testearon el funcionamiento de la memoria de trabajo - es decir, la memoria que va más allá de la memorización y requiere conectar piezas de conocimientos separados - en 72 personas antes y después de correr. Algunos corrieron con su calzado puesto y a otros les fue solicitado que se los quitaran. Un subgrupo de los participantes recibió incluso más instrucciones, que les solicitaban pasar por determinados puntos del recorrido, efectivamente forzándolos a prestar atención por donde pisaban las plantas de sus pies.

Los investigadores hallaron que los corredores descalzos que tenían recorrido indicado mostraron un 16% de mejora en la memoria de trabajo. Esto no sucedía en los demás casos. Según Tracy Packiam Alloway, profesor de psicología de la universidad y autor de este trabajo, este efecto puede resultar de la combinación del incremento en el flujo sanguineo que produce correr y el enfoque forzado que viene de tener que seguir un camino puntual.

Salir al aire libre

En un estudio de 2008, investigadores de la Universidad estadounidense de Michigan determinaron que las personas que salían al aire libre y recorrían parques u otros entornos naturales mostraban una mejora en sus funciones cognitivas - incluyendo la memoria - comparado con aquellos que pasaban todo el tiempo en una ciudad.

Los investigadores teorizaron que este efecto proviene de la atención que se requiere para navegar en un entorno urbano de forma segura (prestando atención a los autos que pasan, por ejemplo), lo que dificulta al cerebro relajarse y recuperar energías.

El hallazgo más llamativo del estudio: este efecto de restauración ni siquiera requiere salir de casa, ya que se descubrió que simplemente mostrando fotografías de la naturaleza en lugar de ambientes urbanos a los participantes se cumplía el mismo objetivo. Una razón más para decorar la oficina o poner como fondo de pantallas las fotos de su última vacación.