Damiani se negó a responder preguntas y se deslindó de Báez

El presidente de Peñarol declaró en Argentina y continúa como indagado
Al comparecer ayer como indagado ante el juez federal argentino Sebastián Casanello, Juan Pedro Damiani, presidente de Peñarol y director del estudio contable Damiani & Asociados, dijo sentir "angustia" por brindar declaración en una sede penal, pero a la vez "alivio" por dar su versión ante los elementos que lo involucran con la causa denominada "ruta del dinero K", que investiga las maniobras de lavado de activos del empresario Lázaro Báez, el principal beneficiario de obra pública durante los gobiernos kirchneristas entre 2003 y 2015.

Damiani se negó a responder preguntas del juez y del fiscal Guillermo Marijuan, bajo el argumento de que sus abogados le pidieron que "no responda preguntas, porque es tan larga la causa".

El presidente de Peñarol, según consta en el acta de la audiencia a la que accedió El Observador, dijo que no tiene "absolutamente nada que ver" con los hechos que se le imputan, que es ser el beneficiario final de cuentas bancarias presuntamente vinculadas a Báez.

"Sí quiero dejar claro que yo no conozco a ningún Báez, ni a Lázaro ni a los hijos, ni a Pérez Gadín, ni a Chueco, ni a Cristina Kirchner, ni a nadie; nunca en mi vida los vi, crucé una llamada, no los conozco", insistió Damiani, que realizó una exposición y presentó un escrito de 40 páginas que incluye una consulta jurídica elaborada por el abogado tributarista Leonardo Costa, quien, destacó, "ha hecho la primera ley antilavado en Uruguay y es absolutamente prestigioso".

La indagatoria al presidente de Peñarol fue por recibir giros de parte de Helvetic Service Group, una sociedad anónima que controlaba la financiera SGI, mejor conocida como La Rosadita, centro de operaciones de Báez. Néstor Marcelo Ramos, presidente de Helvetic Service Group, fue citado a declarar por Casanello pero nunca se presentó y permanece prófugo desde entonces.

"Yo no soy Helvetic Service Group ni Ramos; solo tuve contacto con ellos cuando tenía las mejores referencias profesionales bancarias siendo una persona controlada por las autoridades competentes suizas, por lo que nada me hacía a mí dudar del señor Ramos ni de Helvetic Service Gruop", expresó en la audiencia. "No tenía por qué saber si estaban involucrados en cuestiones ilícitas (...) Yo desde que me enteré de todo esto en 2013 corté todo tipo de contacto con ese hijo de mil puta", agregó Damiani, según consta en el acta de la audiencia.

"Las tres transferencias (bancarias) que me imputan corresponden a un emprendimiento exitosísimo", explicó, en referencia al barrio privado Lagos, en Parque Miramar. "El origen de los fondos proviene de Redwood, una compañía de la que fui único beneficiario desde siempre y salieron de esa cuenta para aplicarse a la compra de tierra en remates, la obra de infraestructura...", detalló el presidente de Peñarol.

Pidió volver a Uruguay

"Finalmente les pido algo humano y es que me dejen volver a mi país, ya que allí soy una persona pública y tengo hijos y mi familia, lo que para mí sería un gran alivio", aseguró Damiani. El juez accedió al pedido y el presidente de Peñarol regresó en la tarde de ayer a Montevideo. Al bajar del barco, en el puerto de la capital del país, el abogado de Damiani, Jorge Barrera, aseguró en rueda de prensa que con la declaración prestada, los documentos y los estados de cuenta entregados, "se logró desvincular totalmente del tema" a su defendido.

Fuentes judiciales de Argentina informaron ayer a El Observador que la situación procesal de Damiani se mantiene: continúa como indagado y rige en el país vecino "la inhibición general de sus bienes". El juez y el fiscal estudiarán la documentación y la declaración en los próximos días para definir cómo continúa la causa.

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