Daniel Hendler: "Parece que aceptamos estos discursos inventados"

El actor y director analiza su nueva película, El candidato, que refleja una de sus inquietudes principales respecto a la política contemporánea
Es la última entrevista de una tarde llena de encuentros con la prensa, pero a Daniel Hendler no se lo nota ni cansado ni aburrido. Es más, al igual que al resto de sus actores, se lo ve entusiasmado por hablar de su nueva película, El Candidato, que se estrenará el jueves 27 en las salas uruguayas. Reflexivo y pausado, mirando de reojo al elenco que conversa con otros periodistas al otro lado del hall, Hendler desata los nudos internos y argumentales detrás de una película que marca su vuelta a la silla del director seis años después de su primer largometraje (Norberto apenas tarde, 2010).

El Candidato narra el interín del armado de una campaña política para un líder muy especial. Martín Marchand es un empresario exitoso que decide lanzar su propio partido, por lo que contrata a un grupo de asesores para crear una propuesta, prácticamente de la nada. El argumento gira en torno a una de las cuestiones que más inquietud le genera a Hendler, que es la construcción de un discurso "cáscara" que no encierra ningún fundamento real y que termina por conquistar a los votantes.

"En los últimos tiempos parece que todos aceptamos estos discursos inventados, que sabemos que no tienen absolutamente nada de verdad y que están digitados según estrategias para una contienda. Aceptamos ese juego y nos confundimos pensando que el que gana es el mejor, siendo que por ahí es el más mentiroso, el que llevó su discurso más lejos de sus ideas y aceptamos su triunfo como legítimo. Esa naturalización es algo preocupante y a la vez divertido para poder trabajar. Empezamos a reconocer algo que por ahí tenemos muy naturalizado pero es, a la vez, realmente extraño. Creo que en eso natural y extraño estaba el tono que disparó esta película".

Fuera de la zona de confort

El Candidato juega con muchos géneros sin meterse de lleno en ninguno, algo de lo que Hendler es consciente y cómplice, ya que explica que una de las motivaciones extra de la película era sacar al espectador de una zona de confort en la que se encuentra predispuesto y "cada vez más acostumbrado a ver catálogos", no películas. Según el director, las transiciones entre comedia, suspenso, thriller y otros elementos de género que se puedan identificar no fueron estipulados de manera intencional, pero al final resolvieron algunos de los planteos previos que tenía a la hora de escribir el guión. "Quizás jugamos a disfrazarla, a coquetear con las expectativas que este tipo de fórmulas nos generan con mucha claridad cuando vamos al cine", reflexiona.

Y en ese sentido, una de las grandes bazas de la película para "coquetear" con los géneros es Diego De Paula, actor que interpreta al candidato del título, y que por momentos es fuerte, decidido e incluso genera un poco de miedo, y en otras ocasiones se muestra débil y sumamente influenciable.
"Escribí la película pensando en él, lo que fue una ventaja porque la verdad es que pude a ver hasta donde quería someterlo como actor, a qué tipo de experimento quería enfrentarlo. Por suerte lo conozco y creo que acerté en el desafío que le plantee. Me parece que logró algo muy particular y sensible con el personaje".

Una casa como personaje

Precisamente, la dirección de actores es una de las puntos en los que Hendler hizo más énfasis durante sus estudios dramáticos, experiencia que trasladó al trabajo con un elenco bastante amplio, en el que la importancia de sus personajes parece ir rotando a medida que la película va avanzando.

Ensamblar esos personajes y sus motivaciones fue, en palabras del director, "un rompecabezas, una paleta de colores que va modificándose". "Encontré un compromiso y una entrega de todos los actores de la que me siento muy agradecido y espero que les guste a ellos su trabajo en la película como a mí me gustó trabajar con ellos. Me provoca mucha emoción, de verdad", explica mientras los mira al otro lado del hall.

En la película, además, hay otro personaje que no habla pero cuya presencia es fundamental y es la propia casona en la que se desarrolla El Candidato. El equipo se trasladó durante todo el rodaje a la estancia ubicada en Florida y mientras los actores expresaron que el enorme edificio los ayudó a construir las emociones de sus personajes en la historia, Hendler asegura que lo "sometió". "Nos marcaron mucho algunos patrones estéticos (...) La imponencia y el silencio de ese lugar empezaron a personificar todas esas cosas no dichas en la película y la casa empezó a tener un carácter propio de personaje".

El Candidato refleja un fenómeno reciente y universal que puede, en un país donde el fútbol y la política son los ejes centrales, atraer a los espectadores desacostumbrados a las propuestas nacionales a la sala de cine. Hendler sabe que competir con el cine industrial es complicado, pero confía en que el argumento y su reparto –que incluye a Ana Katz, Matías Singer y César Troncoso– pueda "arrancar a las personas de sus sillones" y conquistarlos con una historia tan contemporánea como íntima.

Sus trabajos como director

Norberto apenas tarde (2010)
Fue el debut de Hendler como director de un largometraje. Está protagonizada por Fernando Amaral, César Troncoso y Eugenia Guerty.

trailer norberto

Guía 19172 (Desmorrugando la ley) (2016)
Miniserie creada junto a Matías Singer (su hermano) sobre la ley de regulación de la marihuana en Uruguay.

trailer guía

El Candidato (2016)
Un empresario rural se lanza a la política y para eso contrata a técnicos y asesores para crear el spot de campaña del candidato ideal, aunque diste mucho de la realidad.

trailer el candidato


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