De castillos de arena, socios inesperados, un brujo “neoliberal” y buitres egoístas

Con sus hermanos de familia ideológica del PIT-CNT en contra, el gobierno apuesta a cuidar la luna de miel con los empresarios para que la economía no se pare

Si hay algo de lo que no se puede acusar al presidente de la Cámara de Industrias (CIU),  Wáshington Corallo, es de ser “un tirabombas”. Tan es así que pocas horas después de asumir  su cargo en 2014 dijo en una entrevista con El Observador  que la corporación empresaria que encabeza sería un “aliado” del gobierno de Tabaré Vázquez para lograr alcanzar el desarrollo económico. A nivel del Poder Ejecutivo este  empresario, que dirige la fábrica de cristales Vicry es visto con buenos ojos por su estilo conciliador, según admitieron varios   integrantes del gabinete, a tal punto que Vázquez le facilitó su número de teléfono  celular y le ofreció línea de diálogo “directa”  cuando en mayo  pasado lo recibió en la residencia de Suárez y Reyes junto a los titulares de otras cuatro gremiales empresariales . Durante ese cónclave, Corallo  le ofreció al mandatario el apoyo empresarial para evitar “que la economía se caiga” en momentos en que la actividad pierde vigor con el consiguiente impacto en el empleo y la recaudación de impuestos que sostienen la caja del Estado.

Algo similar ocurrió esta semana que termina durante la visita que el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, realizó al consejo directivo de la CIU, ocasión en que el líder industrial se comprometió a “poner el hombro al gobierno”, porque –reiteró a El Observador tras la reunión-  no quieren “que el país se caiga”. Astori a su vez se comprometió a estudiar una “devaluación fiscal transitoria” para ayudar a los rubros con mayores problemas de acceso a mercados vía reducción de aportes patronales y tarifas energéticas “especiales”, reveló el titular de la CIU.

La paralización por orden presidencial del faraónico proyecto del ANTEL Arena, ideado por la administración de José Mujica, que desaprovechó la mayor bonanza en años para sentar las bases de un crecimiento duradero a largo plazo y se proponía gastar US$ 80 millones en un complejo que supliera al  desaparecido Cilindro municipal, es solo una muestra de las dos vertientes que persisten dentro del partido de gobierno: los más keynesianos, que creen que el enlentecimiento de la economía se debe enfrentar con más obra pública y dinamizando el mercado interno con dinero barato, y las corrientes afines al astorismo, proclives a generar estabilidad macroeconómica y que el sector privado sea el encargado de multiplicar la riqueza.

En tanto, dentro de la política de austeridad impulsada por Vázquez y Astori, también se incluye lareducción de la publicidad oficial, que alcanzará un recorte del 50% en ANTEL, y que ya había sido resuelta. El ajuste será similar en los otros entes, con el agregado de que en las áreas monopólicas la pauta en medios será suprimida por completo.

Además, en los últimos días, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto ( OPP), en coordinación con el Ministerio de Economía, instruyó a todas las empresas públicas a recortar los gastos corrientes e inversiones 5% de manera casi generalizada y a reponer solohasta el 25% de las vacantes de personal, dijeron fuentes de la Torre Ejecutiva

El  aparente choque de concepciones económicas a la interna del oficialismo también quedó evidenciado en los lineamientos para la negociación de los Consejos de Salarios donde las pautas del Ejecutivo, – algunas de las cuales suponen una pérdida de salario real-, emanaron exclusivamente de Economía y Trabajo ofició de decorado aunque públicamente los jerarcas hablen de una propuesta de “todo el gobierno”. Tan es así que esa cartera preveía contratar al economista y asesor gremial, Juan Manuel Rodríguez, como especialista en materia de productividad y este declinó sumarse a esa secretaría de Estado porque le ofrecieron un contrato sin plan de trabajo a cambio, según pudo saber El Observador.   

Y mientras la respuesta empresarial fue de receptividad a esos lineamientos -que son sensatos porque tienen en cuenta la realidad de cada sector de actividad y apuestan a preservar el empleo- el PIT-CNT, muchos de cuyos dirigentes tienen un  trabajo público seguro, reaccionó con la originalidad a la que nos tiene acostumbrados: anunció un paro general para agosto y algunos de sus dirigentes desembucharon lo que hace tiempo tenían ganas de decir sobre Astori. Lo tildaron de “neoliberal”, a pesar de que durante la década que la política económica lleva su sello, el empleo y el salario real crecieron como nunca antes enla historia del país.

El  jueves, el jefe del equipo económico recordó que el salario mínimo nacional se triplicó en términos reales, es decir, descontados los efectos de la inflación, desde 2005 a hoy. Sobre el poder adquisitivo, añadió que el salario promedio de los trabajadores mejoró 47%, también en términos reales, y el ingreso de los hogares en promedio subió 51%.

 Como dice un novelista inglés, “nadie se hace bueno hasta que aprende lo malo que puede llegar a ser”,pero como a diferencia del gobierno anterior el ministro de Economía tiene el total respaldo presidencial -que no da cabida a equipos económicos paralelos-  es difícil (no imposible) que el timonel de la política económica sucumba ante los embates del PIT-CNT. Y de no haber carroña, se sabe, esimprobable que sobrevuelen los buitres de siempre


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