Denuncias de persecución en la única elección popular de China

Activistas de derechos humanos dicen que encarcelaron a independientes
China realizó ayer elecciones para elegir a los diputados de asambleas legislativas locales en pueblos y algunas ciudades del país, pero los comicios estuvieron estrictamente controlados por las autoridades y varios candidatos independientes fueron detenidos o amenazados para que no lograran un asiento.

En la segunda economía mundial, solo los diputados de organismos legislativos locales son elegidos por voto popular cada tres o cinco años –además de los miembros de pequeños comités en ciudades y otras zonas del país– y por encima de éstos ninguno es elegido mediante el voto de la ciudadanía.

En estas únicas elecciones, no obstante, el Partido Comunista chino (PCCh), la agrupación que lleva gobernando en solitario desde 1949, obstaculizó el camino de candidatos independientes que se presentaron, según aseguraron a EFE activistas de derechos humanos.

Es el caso del abogado Cheng Hai, que fue detenido durante unas horas el pasado 12 de noviembre cuando trataba de hacer campaña, afirmó Wang Qiaoling, la mujer de uno de los abogados de derechos humanos detenidos en una operación oficial contra este colectivo hace más de un año.
Wang y otra esposa de un abogado también afectado en la oleada de arrestos contra este gremio, Li Wenzu, estaban tratando de ayudar a Chen y fueron arrestadas por la policía, explicó ayer a EFE.
Casos similares se repitieron en varios puntos del país, según advirtió la organización Chinese Human Rights Defenders (CHRD) en un comunicado.

Yao Lifa, experto en elecciones y antiguo diputado en una asamblea legislativa local, fue forzado "a viajar" este mes poco después de que anunciara su candidatura en su ciudad de la provincia de Hubei, en el sureste, mientras la policía en la capital Pekín impidió que otros dieciocho candidatos hicieran campaña haciendo "guardia" en la puerta de sus viviendas e impidiéndoles que salieran.

En Hunan, también en el sureste, las autoridades detuvieron a Guan Guilin acusándolo de "entorpecer las elecciones" cuando trataba de registrarse como candidato independiente.

En Gansu, en el noroeste, la policía utilizó esa misma acusación para arrestar a Qu Mingxue, un trabajador de una fábrica que se quejó después de que un candidato al que él había nominado no apareciera en la lista final.

Desde CHRD, que siguió de cerca el proceso con meses de antelación, aseguran que el gobierno no solo persigue a los candidatos, sino que también impide que tomen posesión de su cargo si consiguen un asiento.

"Incluso presentarse o hacer campaña para conseguir votos es una amenaza para el Partido Comunista chino: mostraría que hay una alternativa", dijo en declaraciones a EFE Frances Eve, investigadora de CHRD.

No obstante, hay ejemplos de candidatos independientes que lograron salir elegidos, como Xu Zhiyong, un activista que consiguió –de forma inusual– promover algunos cambios pero que acabó siendo condenado a cuatro años de prisión en 2014 tras fundar un movimiento civil que pedía transparencia al Ejecutivo.

En medio de estos obstáculos, las elecciones –al menos en Pekín– no parecen despertar mucho interés de la ciudadanía. En un colegio electoral, una universitaria no era capaz de explicar a qué se votaba: "El centro me ha obligado a hacerlo", dijo.

Fuente: EFE

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