Destacan el buen manejo de resistencia de insectos en los cultivos de maíz Bt

Losrefugios son clave porque aumenta la tolerancia del cultivo frente al ataque de plagas
Consideran favorable la respuesta de los productores que cultivan maíces con tecnología Bt resistentes a plagas, en relación al cumplimiento de las siembras de los respectivos refugios, programa que permite mantener la eficacia de esa tecnología.

Desde el año 2003 la Cámara Uruguaya de Semillas (CUS) cumple con el cometido de gestionar el programa de Manejo de Resistencia de Insectos (MRI), auditando el cumplimiento de las prácticas en el cultivo de maíz. Esto incluye la implementación de siembras de refugio para el cuidado de la tecnología BT, destacó a El Observador Agropecuario el gerente de la CUS, Andrés Arotxarena.

Esta tecnología resulta ser un elemento importante dentro del programa, dado que aumenta la tolerancia del cultivo frente al ataque de plagas, pero su uso debe hacerse de forma responsable para proteger su eficacia en el tiempo.

El refugio implica la siembra de una porción de cultivo no Bt en el total del lote sembrado, de similar ciclo de madurez a la del cultivo Bt con mayor proporción. Esta pequeña área es una reserva de insectos susceptibles. Se establece un porcentaje determinado a ser sembrado, además de una distancia máxima entre el cultivo Bt y el no Bt, de manera de generar un número suficiente de insectos susceptibles a la tecnología y maximizar así las probabilidades de que estos se apareen con los potenciales resistentes.

Los productores han adoptado rápidamente los cultivos genéticamente modificados, con el objetivo de controlar ciertos insectos plaga que causan importantes daños económicos.

Estos cultivos reducen el impacto de los agroquímicos a nivel ambiental, debido a que permite disminuir sustancialmente el número de aplicaciones efectuadas en un maíz convencional.

En el cultivo de maíz, en tan solo cinco años, los productores incorporaron la tecnología Bt en más del 80% de la superficie total sembrada, alcanzando en la zafra 2009/10 el 90%. El restante 10% debe sembrarse con maíz no Bt, llamado en este caso refugio. Cabe destacar que puede ser tolerante a herbicidas o contar con otras propiedades.

La implementación del Programa Refugio consiste en solicitar a las empresas importadoras y/o distribuidoras el listado de productores que hayan registrado compras de maíz.

Del mismo se obtiene una muestra de productores que serán visitados para el control de la siembra de refugio, considerando la ubicación geográfica de las chacras por departamento, la superficie sembrada y además se incluyen a los productores que tengan algún antecedente de no siembra de refugio en zafras anteriores.

Durante la zafra 2015/16 se registró el 95% de las bolsas de maíz importado, de las cuales el 89% fue de maíz Bt y el restante 11% fue de maíz no Bt o refugio.

Visita a productores

Se visitó el 15% de los productores que compraron maíz y que acumularon el 20% de la superficie total de maíz Bt sembrado. Por su parte, estos productores registraron un 10% de la siembra de total de maíz no Bt o refugio. Los técnicos de la CUS recorrieron 12 departamentos del país y geo-referenciaron a los productores que fueron visitados en cada departamento.

En caso de presentarse incumplimientos en la siembra de refugio, se realiza un trabajo de extensión, explicando a los productores la función que cumplen los refugios en cuanto al cuidado de la tecnología Bt y cómo deben manejarse. Para ello, se utilizan distintos medios de difusión como puede ser la distribución de folletos informativos sobre el "Uso Responsable de la Tecnología Bt – Refugio" y se deja una constancia de visita, donde se enumeran los puntos a corregir.

Solo 6% de incumplimiento de los productores en cuanto a la siembra del refugio de maíz no BT.

Durante el período 2004 – 2015 se inspeccionó en promedio el 15% de la superficie sembrada de maíz Bt y se constató un bajo incumplimiento (menor al 6 %) de los productores en cuanto a la siembra del refugio.

Escenario regional

Si se compara el comportamiento de los agricutores cultivadores de maíz de Uruguay con los de la región, se puede observar que encontramos que en los países vecinos han tenido un bajo porcentaje de siembra de refugio, destacó el gerente de la Cámara Uruguaya de Semillas (CUS), Andrés Arotxarena.
Explicó que esto ha llevado –en algunos casos– a la aparición de resistencia del barrenador del tallo durante la zafra 2012/2013 y de la lagarta Cogollera en zonas con importantes áreas sembradas con maíz.
Esto deja en evidencia lo importante que es para el sector agropecuario el invertir en un mayor monitoreo de las principales plagas "que dañan nuestros cultivos, en el control de las siembras del refugio y en una transferencia de conocimientos en forma permanente a los actores involucrados", comentó.
El trabajo de trazabilidad en los registros de compra, las herramientas de difusión y el permanente asesoramiento técnico por parte del staff de la CUS son algunas de las razones que explican los buenos resultados que han sido obtenidos en el programa Manejo de Resitencia de Insectos (MRI) durante todos estos años, sostuvo Arotxarena.


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