División por cambio en reglas de venta de energía entre privados

El Ministerio de Industria no es afín a que eólicos spot compitan con UTE

El Ministerio de Industria y Energía (MIEM) deberá resolver sobre una propuesta de cambio al reglamento para la venta de energía entre privados que puede poner fin al histórico monopolio que ostenta UTE como único agente comercializador de electricidad. El marco legal vigente permite que privados puedan intercambiar energía, pero en la práctica esto no ha ocurrido por trabas técnicas y políticas.

Según supo El Observador, en la cúpula del MIEM hay una postura contraria a abrir el mercado de la compraventa de electricidad entre privados, mientras que en la Administración del Mercado Eléctrico (ADME) –el organismo que vela por el funcionamiento del sistema eléctrico– y la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) se considera que las reglas para facilitar el intercambio de energía deben actualizarse a la nueva matriz energética.

Sobre fines del año pasado un generador eólico que opera en el mercado spot, Iwery, presentó una propuesta para que se reconozca a la energía eólica un componente de potencia firme, un hecho que abriría las puertas a que –en una primera etapa– grandes y medianas industrias puedan firmar contratos de suministros a precios inferiores a lo que hoy ofrece UTE. De hecho, cuando Fanapel argumentaba que no podía seguir operando –una de sus barreras era el costo de la electricidad–, un generador eólico del mercado spot ofreció hacerse cargo del suministro a un valor sensiblemente inferior a la tarifa que le fijaba el ente energético. Luego de eso, apareció una propuesta conjunta del MIEM y UTE que igualaba la oferta del privado. La operación no terminó de materializarse porque Fanapel comunicó que finalmente no reabrirá sus puertas.

La propuesta que presentó la firma Iweryl –que divulgó El Observador la pasada semana– sobre el cambio de metodología para la potencia firme fue elaborado por los propios técnicos de ADME, indicó la fuente. Por eso cuando el organismo recibió la presentación que hizo el privado no hubo mayores objeciones desde ese punto de vista, pese a que la mayoría del Directorio del ADME votó luego en contra de la propuesta que hizo el privado.

La fuente del gobierno admite que el reglamento actual "tiene cosas para mejorar". Sin embargo, surgieron "algunas dudas" desde el punto de vista jurídico respecto a cómo queda los contratos de eólica y biomasa que UTE ya tiene con privados para la compra de electricidad. Es que si se cambia el reglamento y se reconoce la potencia firme a la biomasa y eólica, UTE tendría que pagarle a los privados no solo por electricidad que generan sino por su potencia firme, lo que se traduciría en un mayor costo de abastecimiento de la demanda que luego iría a las tarifas de todos los consumidores.

"El tema de los contratos enredó una posible mejora en el reglamento porque el tema se volvió complejo", explicó el informante.

Privados en problemas

Una decena de inversores privados que desarrollan sus proyectos energéticos sin contar con un contrato firme de venta a UTE (venden al mercado spot) apostaron a que su electricidad se iba a comercializar a un precio razonable para amortizar su inversión y obtener un retorno. El valor del spot surge del agua o el térmico más caro despachado por UTE. En años de lluvias, y con el ingreso de parques eólicos privados con contrato, y los propios proyectos de UTE, cada vez es menos usual encender una central térmica para atender el suministro de la demanda local –salvo las horas de pico de consumo–, algo que juega en contra de los operadores spot. El año pasado, el precio promedio de compra en el mercado spot se ubicó en US$ 26 por megawatt/hora (mW/h) volcado a la red de UTE. La Asociación de Grandes Consumidores de Energía Industrial (Agcei) apoya el cambio de reglamento que permitiría a privados competir con UTE en la venta de electricidad.


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