Dolores se levanta después del drama

La ciudad del departamento de Soriano avanza en los trabajos de reconstrucción tras el tornado, aunque aún queda mucho por hacer
Dolores se levanta

El golpe fue seco y violento. Sorprendió a todos con la guardia baja. Tres minutos de viento furioso y Dolores cayó de boca contra el suelo. La tarde del 15 de abril nadie entendía bien qué pasaba, y lo que pasó fue un tornado que destruyó lo que encontró.

Cinco meses y medio después del desastre, Dolores ya no tambalea. Poco a poco la ciudad se reincorpora y, si bien muchas heridas siguen a la vista, la sensación es de que lo peor quedó atrás. La reconstrucción avanza ahora a ritmo sostenido, aunque todos coinciden en una cosa: todavía queda mucho por hacer.

A las afueras de Dolores, en la calle Florentino Calvo, una cuadra sintetiza las tareas de construcción y reparación. En menos de 100 metros se ven los tres tipos de asistencia habitacional que funcionan hoy en la ciudad: obreros de la Intendencia Municipal de Soriano refaccionando una vivienda, una obra de Mevir casi terminada y dos casas construidas por la firma privada Schmidt, contratada por el Ministerio de Vivienda.

El martes de mañana, Pedro Cayetano no se aguantaba las ganas de inaugurar su nuevo hogar: "Ingeniero, ¿ya podemos entrar a barrer?". La vivienda estaba pronta, faltaba la habilitación final del arquitecto de la empresa para permitir el ingreso. En unas horas esta familia de tres integrantes empezaría a mudar sus pertenencias desde el contenedor en el que vivieron más de cuatro meses. "Quedé sin nada y apareció esto. Es impagable. Por lo menos vamos a tener una buena casa", dijo el hombre de 71 años, sentado en el colchón con el que se protegió del viento que destrozó su antiguo hogar. Cayetano calculaba que estaría más de un año en el contenedor. "Por suerte hoy se termina todo", reconoció con gran alivio.

La tarea más compleja

Una de las principales críticas que ha recibido el plan de reconstrucción de Dolores es el tiempo en el que se vienen desarrollando las acciones. Los primeros meses resultaron confusos para los vecinos, que muchas veces quedaban atrapados en redes burocráticas, de mostrador en mostrador, averiguando quién podía ofrecerles una solución. El desconcierto inicial llevó a que dos semanas después del tornado se convocara a una manifestación con el objetivo de agilizar los trámites de asistencia para los damnificados.

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A los 100 días, el gobierno nacional había entregado una casa de las 30 que había prometido construir en 50 días. No obstante, las autoridades responsables de coordinar las ayudas creen que los tiempos han sido óptimos para la tarea que tienen entre manos. "Al principio había desconfianza cuando decíamos que íbamos a construir las viviendas sin costo para quienes no pudieran afrontarlo. Había mucha ansiedad en las familias", dijo a El Observador María Moraes, coordinadora del Ministerio de Vivienda en Dolores. "A mi entender, la celeridad con que se fueron dando soluciones fue la adecuada. Son trámites que, por más voluntad política que haya, tienen tiempos inevitables", agregó esta funcionaria oriunda de Artigas, que fue convocada por la ministra Eneida de León debido a su experiencia en inundaciones y realojos.

Hasta el momento, el gobierno nacional y la intendencia asistieron a unas 1.400 viviendas con materiales, mano de obra, créditos y proyecciones de reconstrucción. En cuanto a las casas nuevas, financiadas por el Ministerio de Vivienda, Mevir entregó 38 y tiene 22 en construcción. Según la proyección, estarán terminadas en noviembre. La empresa Schmidt entregó cinco casas y antes de fin de año planea entregar las 30 previstas para esta primera instancia. La obra de la firma Ebital es la más grande y la que demorará más. Se trata de un complejo de 86 viviendas ubicado en un terreno donado por el gobierno municipal en la zona de Parque Lavalleja. Tanto Mevir como Schmidt trabajan con familias que tienen algún vínculo de tenencia formal con el terreno. El complejo de Ebital es para aquellos que alquilaban o estaban en situaciones irregulares. En todos los casos, las viviendas nuevas no suponen costo para los beneficiarios, que deben anotarse en una lista para que se analice su situación.

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A la espera de una vivienda

Todavía hay unas 80 familias que residen en contenedores agrupados en tres zonas de Dolores. Para ellas la emergencia fue resuelta y reciben alimentos por parte de la intendencia, pero algunas de estas familias tienen inquietudes con respecto a su situación. Los problemas de convivencia se suman a los meses durmiendo en espacios reducidos y con baños compartidos. "Quiero estar en mi casita. Te metés (en el contenedor), te acostás, salís... No es como la casa de uno", contó Sandra Gallo (51), que tiene 13 hijos y duerme con siete de ellos. Gallo dice que los días son aburridos para las familias realojadas en el barrio Cadol, uno de los más afectados por el tornado. Se siente muy agradecida con la ayuda que le han dado, pero cuenta los días para cambiar la pisada.

Según Adul Nebú, director de la unidad de políticas habitacionales de la Intendencia de Soriano, la elección del sistema de trabajo en Dolores fue acertada. De todas formas, considera que es mejorable: "Estoy convencido de que debemos elaborar un protocolo a nivel nacional para que los tiempos sean más rápidos", dijo. En este sentido, Nebú explicó que la decisión de optar por mano de obra local se convirtió en un arma de doble filo. "Se hicieron llamados para tomar gente de Dolores y obviamente no alcanza para la dimensión de esto. Viene bien porque el dinero queda en Dolores, pero es limitado y te marca el ritmo". El funcionario opinó que para casos futuros se podría evaluar la incorporación de más empresas privadas, sin dejar de lado las oportunidades para la gente de la zona. "Viendo la decisión que se tomó, creo que los tiempos fueron rápidos", afirmó Nebú.

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Recomponer el comercio

Con el fin de revitalizar la economía local, los materiales también se están comprando en la ciudad. Las barracas, herrerías y carpinterías tienen una alta demanda, aunque todavía falta para que el comercio se reacomode. Roberto Verdera, presidente de la Liga Comercial e Industrial de Dolores, contó que inicialmente se buscó aliviar la carga impositiva de los comerciantes. "Hubo traslados de vencimientos de pagos de impuestos a la DGI y aportes patronales al BPS", dijo Verdera, quien considera que los daños fueron muy grandes. "La otra área que hemos trabajado es la reconstrucción de los comercios dañados. Se hizo un relevamiento de la ciudad y a partir de ahí se fueron tomando acciones". Primero se asistieron las afectaciones menores. Hace unas semanas una cuadrilla de obreros contratada por el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional está trabajando en los casos más severos. "Las demandas de la gente son unas y la acción es más lenta, pero vamos funcionando", reflexionó Verdera.

A esto se suma que la economía de la zona depende en gran medida de la actividad agropecuaria, que en los últimos tiempos ha bajado su rendimiento, con resultados agrícolas que se ubican lejos de los años dorados de la soja.

El próximo fin de semana Dolores tendrá la 56 edición de la Fiesta de la Primavera. La popular estudiantina convocará a jóvenes que desfilarán en carrozas y bailarán coreografías para celebrar el cambio de estación. Por razones lógicas, este año reinará la austeridad en las propuestas. Pero el espíritu será el mismo: los doloreños saldrán a la calle en el año más duro de su historia y festejarán por un rato. Luego será tiempo de volver a trabajar.

La Cruz Roja bajo investigación


La fiscal Miriam Areosa solicitó al Ministerio de Educación y Cultura la intervención de la Cruz Roja Uruguay con la finalidad de "poner en orden la situación administrativa y contable". El pedido responde a la denuncia de varios comités departamentales de Cruz Roja que, entre otros asuntos, sostienen que una suma de $ 3.406.000 donada para los damnificados del tornado de Dolores nunca llegó a los destinatarios. La ministra de Educación, María Julia Muñoz, dijo que su cartera "va a intervenir de acuerdo con las normas vigentes", y no descartó que una vez que se "estudie y analice" el tema, el MEC pueda designar un interventor para esclarecer el asunto.

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