Donde vive el Japón antiguo

Visitar Kyoto es hacer un viaje hacia las raíces de la cultura nipona; los templos, distritos tradicionales y las geishas lo hacen una joya de la tierra del sol naciente
Al pensar en Japón, una de dos imágenes viene a la mente: el Japón de Tokio, el de los rascacielos, la tecnología y los trenes de alta velocidad; o el Japón más tradicional, el de los templos y los castillos y las geishas. Cualquiera de las dos caras del país del sol naciente vale su tiempo, pero si lo que busca es un viaje en el tiempo y ver la versión milenaria del país, sin dudas su destino es la ciudad de Kyoto.

¿Cuándo visitar?

Casi todo el mundo que conoce la ciudad recomendará ir entre marzo y abril, cuando los cerezos están en flor. Existen sitios web como Kyuhoshi que, cual pronóstico del tiempo, dicen el día exacto en que los árboles se llenarán de flores rosadas. Si decide ir en esta temporada planifique muy bien, ya que las flores duran una semana y luego caen, lo cual también es todo un espectáculo. Los japoneses suelen hacer picnics debajo de la lluvia de pétalos rosados.

El verano también es un buen momento para ir a Kyoto. Los festivales de verano son muy pintorescos por sus desfiles con atuendos tradicionales y rituales que se han mantenido durante los años. En otoño, la combinación de las hojas de maple en tonos cobrizos con los templos es digna de una postal, mientras que la nieve del invierno sobre los techos de los castillos es otra foto que no puede faltarle. Lo cierto es que Kyoto adapta su belleza a todas las estaciones del año.

¿Qué lugares conocer?

Para los que quieren ver el Kyoto más tradicional, los puntos esenciales son Kinkakuji (el templo dorado), que ofrece un paseo por un jardín japonés alrededor del edificio. También es imperdible el templo Kiyomizu, al que se llega luego de subir una colina durante un buen trecho, pero la vista de Kyoto desde la altura que se alcanza al llegar a la cima vale todo el sacrificio. Los precios para entrar a los templos van de US$ 2 a US$ 10 (precio para su mantenimiento), aunque hay algunos de acceso gratuito.

Si bien Kyoto es la ciudad de los mil templos, hay otros paisajes que vale la pena disfrutar. En Arashiyama, por ejemplo, se puede recorrer un bosque de bambú, mientras que en Fushimi inari se podrá recorrer los 4 kilómetros del santuario dedicado a los dioses del arroz y del sake formado por cientos de toriis ("puertas" de los templos japoneses que marcan el límite entre lo profano y lo sagrado).

Fushimi inari
Parte del recorrido del santuario Fushimi Inari
Parte del recorrido del santuario Fushimi Inari


En el distrito de Gion puede caminar por una calle de casas construidas en madera y en las cuales puede encontrar salones de té y restaurantes de comida local. Además es donde reside la mayor cantidad de geishas y maikos (aprendices de geisha) de la ciudad, así que no sería raro cruzarse con alguna, sobre todo durante la tarde y la noche.

¿Dónde quedarse?

Para alojarse están las opciones más conocidas, como Airbnb y los hoteles, pero una de las mejores experiencias son los ryokan, o posadas tradicionales japonesas. En un ryokan podrá descansar en una habitación con pisos de esteras de tatami y paredes de papel de arroz. Algunos cuentan con baños de aguas termales, y en otros el viajero podrá ser agasajado con ceremonias del té y platos locales. Los precios pueden ir desde US$ 50 la noche en adelante, aunque tienden a ser un poco más caros según los servicios que ofrezcan.

Las claves

  • Panorámica. La Torre de Kyoto es un mirador desde el cual se puede gozar de una vista aérea panorámica de la ciudad. Precio: US$ 6
  • Eigamura. Vístase de geisha o de samurai y camine por un set de películas ambientado en el Japón antiguo, o visite el museo de la televisión japonesa con figuras en tamaño real de personajes como Ultraman o los Power Rangers, entre otros. Precio: US$ 17
  • Gastronomía. Japón hace pensar en sushi, pero la gastronomía nipona tiene mucho más. Pruebe el té verde matcha en la ceremonia del té, los fideos salteados yakisoba, la sopa de miso o de fideo udon y las tortillas okonomiyaki. Por US$ 10 se puede conseguir un almuerzo completo.
  • Cercanías. Kyoto es una ciudad que puede recorrerse a pie si cuenta con tiempo para hacerlo. Si no, el pase diario de ómnibus cuesta US$ 6. Recuerde que se debe subir por la puerta de atrás y bajar por la de adelante. Al subir toma su boleto y lo paga al bajar, de acuerdo con el trayecto.

Mercado de Kyoto
Gastronomía japonesa en el mercado de la ciudad
Gastronomía japonesa en el mercado de la ciudad



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