Dormir bien parece ser el nuevo símbolo de estatus

Científicos de todo el mundo buscan crear dispositivos y técnicas que ayuden a dormir de mejor manera, y evitar el deterioro que produce la falta de sueño
Por Penelope Green, New York Times News Service

En el Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), el terreno de juegos futuristas digitales, David Rose está investigando la envoltura en mantas, los cuentos para la hora de dormir y las hamacas, así como el aceite de lavanda y los capullos. Rose, un investigador, inventor-emprendedor y autor de Enchanted Objects: Design, Human Desire and the Internet of Things, y sus colegas, han estado probando los cobertores con peso para inducir una sensación de arropamiento y el escuchar grabaciones de cuentos de hadas islandeses; todo como parte de una investigación sobre un ambiente para dormir ideal que pudiera culminar en una cápsula para tomar la siesta o, como dijo, "alguna nueva forma de mueble".

"Para mí es una cama oscilante en un pórtico con mosquiteros en el noroeste de Wisconsin", dijo. "Se puede escuchar a los somorgujos y el viento entre los pinos, y está el peso de 10 cobertores sobre mí porque es una noche fría. Estamos probando un montón de intervenciones".

Mientras tanto, en la Universidad de California en Berkeley, Matthew P. Walker, profesor de neurociencia y psicología y director del Laboratorio del Sueño y Neuroimágenes, está trabajando en la estimulación de corriente directa como una cura para el insomnio en el cerebro que envejece. Walker también está analizando los millones de horas de datos de sueño humano que ha recibido de Sense, un globo de policarbonato delicadamente encantador diseñado para parecerse al Estadio Nacional de Pekín, que mide la calidad del aire y otros intangibles en un cuarto y luego da consejos para ayudar a la persona a dormir mejor.
Durante años, estudios tras estudios han demostrado que un mal sueño debilita al sistema inmunológico, afecta al aprendizaje y a la memoria

"Tengo una misión", dijo. "Quiero reunir a la humanidad con el sueño del que ha sido despojada". Sense es el primer producto hecho por Hello Inc, una empresa de tecnología iniciada por James Proud, un emprendedor británico, de la cual Walker es el director científico.

Inducir el sueño


En París, Hugo Mercier, un ingeniero en ciencias computacionales, ha invertido en ondas sonoras. Ha recaudado más de US$ 10 millones para crear una diadema que para inducir el sueño. El producto, llamado Dreem, ha sido probado en versión beta en 500 personas (de entre un grupo de 6.500 postulantes, dijo Mercier) y estará listo para su venta este verano.

Es para entonces cuando Ben Olsen, un emprendedor australiano, espera lanzar Thim, un dispositivo que se pone en el dedo y usa el sonido para despertar a la persona cada tres minutos durante una hora, justo antes de que se duerma. Las alteraciones del sueño, al parecer, pueden curar esto que es un drama para muchos. Es el segundo invento de Olsen para el sueño. El primero, el Re-Timer, unos lentes acondicionados con diminutas luces verde azuladas que destellan hacia los ojos, pretende reiniciar el reloj del cuerpo. Dijo que desde 2012 vendió 30 mil pares en 40 países.

Mal descanso

Durante años, estudios tras estudios han demostrado que un mal sueño debilita al sistema inmunológico, afecta al aprendizaje y la memoria, y contribuye a la depresión y otros padecimientos mentales y del estado de ánimo, así como a la obesidad, la diabetes, el cáncer y una muerte temprana. (Se ha demostrado que el sueño inducido por sedantes es tan perjudicial como el dormir mal.)

"Dormir es lo más efectivo que uno puede hacer para reiniciar el cerebro y el cuerpo", dijo Walker. "Tenemos un dicho en medicina: Lo que se mide, se maneja".

El negocio

Los emprendedores del sueño de Silicon Valley y otras partes han entrado en el espacio del sueño, como les gusta decir a los gestores de marcas un mercado de US$ 32.000 millones en 2012, anteriormente habitado por las obsoletas empresas de colchones y farmacéuticas.

Pero la creciente pila de aplicaciones, dispositivos y gurús, algunos de rincones improbables, ha llevado al "pandemonio en el dormitorio", dijo Rothstein.

Sin embargo, el mejor sueño que tuve en semanas costó US$ 22, y duró 33 minutos. Fue una "clase" de Deep Rest en un estudio de meditación en Manhattan diseñado por Winka Dubbeldam, una arquitecta holandesa a la que llamaron para evocar el templo de Burning Man y otros espacios esotéricos.

El costo monetario del mal sueño


Los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por su sigla en inglés) consideran el insomnio una preocupación de salud pública. El dormir bien ayuda a la plasticidad cerebral, según han demostrado estudios en ratones; el dormir mal hace engordar y entristece a la persona, y luego le causa la muerte. También es costoso: el año pasado, RAND Corp publicó un estudio que calculaba la pérdida de las empresas por el dormir mal en Estados Unidos en US$ 411.000 millones; una pérdida en el Producto Interior Bruto de 2,28%. Las empresas ahora combaten el mal desempeño de los empleados privados de sueño con programas para inducirlo, como Sleepio, un entrenador de sueño en internet, y ferias del sueño.

Los efectos de dormir mal

Memoria. La falta de sueño o dormir mal influyen en la capacidad de almacenar nuevos conocimientos y disminuyen la capacidad de memoria.

Obesidad. La alteración del sueño lleva a una peor alimentación, ya que se incrementa el apetito, además de conducir a un mayor riesgo de diabetes y otras enfermedades vinculadas.

Enfermedades. Por una parte, la falta de sueño lleva a un debilitamiento del sistema inmunológico, lo que incrementa el riesgo de padecer enfermedades. Por otro, diversos estudios marcan que dormir está vinculado con las probabilidades de contraer cáncer.

Depresión. La falta de sueño genera también una mayor probabilidad de padecer un episodio de depresión.