Dos amigos en medio de una tormenta tropical

El chavismo ofreció ventajas comerciales al Frente Amplio desde 2005 pero la falta de pagos enfrió las relaciones.
A diferencia de lo que había sido hasta ahora el vínculo entre las administraciones lideradas por el Frente Amplio y el gobierno venezolano, el tercer capítulo de la izquierda en el poder en Uruguay mantiene una relación distante con el chavismo. Con un negocio millonario que hasta ahora fracasó y varios cruces de declaraciones públicas, el segundo mandato de Tabaré Vázquez atraviesa una tormenta tropical que espera superar.

El primer acuerdo internacional que el Frente Amplio firmó al mando del gobierno en 2005 fue con Petróleos de Venezuela (PDVSA) para comprar el crudo a precios favorables.

Además ni bien Vázquez asumió su primer gobierno (2005-2010) el Frente Amplio enfrentó el cierre de la cooperativa Cofac. Bajo el liderazgo del expresidente venezolano, Hugo Chávez, el banco estatal venezolano Bandes absorbió la institución a un costo de US$60 millones y le dio un respiro al estreno de la izquierda en el poder en Uruguay.

En ese período Chávez también adquirió 10% de las acciones de la sucroalcoholera ALUR, compró las estaciones de servicio que ANCAP tenía en Argentina y que eran una piedra en el zapato, donó US$17 millones al Hospital de Clínicas y otros US$ 4 millones para empresas como Funsa y Envidrio.

Ante la falta de liquidez de Venezuela, Uruguay además aprovechó para cancelar la deuda de ANCAP con PDVSA en dos oportunidades y con importantes quitas. La primera fue en enero de 2013 cuando la firma uruguaya canceló una deuda de US$828 millones con un pago adelantado de US$517 millones correspondientes a embarques de petróleo financiados a largo plazo.

Pero además de los préstamos, donaciones y el negocio petrolero, durante el gobierno de José Mujica (2010-2015) Venezuela se posicionó como uno de los principales socios para la exportación de productos lácteos, sobre todo por sus precios.
Pero además de los préstamos, donaciones y el negocio petrolero, durante el gobierno de José Mujica (2010-2015) Venezuela se posicionó como uno de los principales socios para la exportación de productos lácteos, sobre todo por sus precios.

Según reveló el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, el 17 de febrero de 2016 ante la Comisión Permanente, Venezuela llegaba a pagar los lácteos hasta un 80% por encima del precio del mercado internacional.

En 2014, el último año donde el comercio mantuvo un flujo sin inconvenientes, Venezuela compró el 34% (US$282 millones) del total de los productos lácteos exportados por Uruguay. Si solo se toma en cuenta el total de leche en polvo, fue el 40% del total. Además Uruguay exportó a ese país US$ 27,5 millones de carne aviar.

Pero en 2015 cambió el viento. A diez días de haber asumido el tercer gobierno del Frente Amplio, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, que atravesaba una crisis política en su país, trató de "cobarde" al flamante vicepresidente uruguayo, Raúl Sendic.

La reacción ocurrió porque mientras Maduro denunciaba una injerencia de Estados Unidos en la política interna venezolana,Sendic dijo que no tenía elementos para asegurar que hubiera injerencia norteamericana en la política del país caribeño.

Luego, en abril de ese año, cuando continuaba la crisis política venezolana, el canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, cuestionó las represalias a opositores en las calles de Caracas.

Durante una entrevista con En Perspectiva de radio Oriental, Nin Novoa dijo que "reprimir manifestaciones con armas de fuego es un exceso a todas luces". Aunque siempre rechazó solicitar al Mercosur aplicar la cláusula democrática sobre Venezuela, el canciller expresó "preocupación" por la prisión de opositores.

Tras los cruces, los gobiernos bajaron el tono y volvieron a acercarse. Entonces en julio de 2015 Vázquez y Maduro anunciaron restablecer el comercio lácteo, que había sido cortado a comienzos de ese año. Tras los cruces, los gobiernos bajaron el tono y volvieron a acercarse. Entonces en julio de 2015 Vázquez y Maduro anunciaron restablecer el comercio lácteo, que había sido cortado a comienzos de ese año.

Vázquez dijo en una conferencia de prensa realizada el 6 de julio de 2015 que ese día Uruguay concretó la venta de 120 mil toneladas de arroz, 44 mil toneladas de leche en polvo, 80 mil toneladas de soja, 9 mil toneladas de pollo y 12 mil toneladas de queso. Según el mandatario las 265 mil toneladas de alimento serían colocadas por un monto de US$ 300 millones. Además afirmó que la compra prevalecerá hasta fin de año.

Dos semanas después el ministro de Economía, Danilo Astori, reveló que Vázquez había ofrecido a Maduro durante una cumbre del Mercosur triplicar el intercambio en 2016 hasta completar los US$1.000 millones.

En tanto, el año pasado, en medio del nuevo acercamiento el gobierno aprovechó para una segunda cancelación de la deuda petrolera. La deuda de US$ 430 millones que Uruguay mantenía con PDVSA fue cancelada, con una quita de aproximadamente un 38%, por lo que el monto adeudado por ANCAP con la empresa venezolana pasó a ser del entorno de US$ 262 millones.

Pero tras ese acercamiento, la plata no apareció y la tensión volvió.

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