Dos perfiles diferentes que negociarán la paz para Siria

Los encargados de buscar el fin del conflicto iniciaron el diálogo
El lunes comenzó la primera de las tres rondas de negociaciones en Ginebra que buscará acabar con el conflicto armado en Siria, que lleva ya cinco años activo y que ha dejado cerca de 270 mil muertos y millones de desplazados internos y externos. El conflicto comenzó con una revuelta contra el presidente sirio Bachar al Asad, que luego derivó en una lucha con ramificaciones más complejas debido a la irrupción de, por ejemplo, el Estado Islámico en la región.

Frente a ese panorama, delegados del gobierno sirio y de grupos opositores comenzaron a tratar las principales barreras que impiden que la situación llegue a su fin. El principal problema que deben solucionar ambos bandos es lograr acuerdos en la forma de encarar el próximo gobierno de transición que el país necesita. Mientras que la oposición pretende la salida de al Asad, el gobierno impulsa la idea de una remodelación del gabinete donde se incluya a mayor cantidad de opositores, pero manteniendo al actual líder del gobierno.

Hasta el momento, las negociaciones han tenido dos claros protagonistas: Bashar al Jaafari, un diplomático que representa al régimen de Bashar al Asad, y Mohamed Alush, un opositor rebelde hasta ahora desconocido. Ambos buscarán un objetivo en común, aunque con enfoques diferentes: terminar con la agonía de un país que se desangra por la guerra.

El león de la diplomacia

El régimen sirio posee en Bashar al Jaafari un diplomático con experiencia que lleva casi diez años representando a su país en las Naciones Unidas. Jaafari es un defensor incondicional del régimen y asegura estar en Ginebra para "llevar a cabo negociaciones indirectas sin condiciones previas" y sin la presión de la intervención extranjera.

A Jaafari lo llaman "el león de la diplomacia" debido a su gran capacidad de negociación y a su tendencia a criticar fuertemente a sus homólogos del Golfo. Además, su experiencia en la ONU le ha llevado a conocer la forma en la que el organismo se maneja de forma muy certera.

Este diplomático, nacido en Damasco en 1956, pertenece al mismo sector musulmán que Bachar al Asad (alauita), presidente de Siria, y habla numerosos idiomas. Posee un doctorado en ciencias políticas en la Sorbona de París y su carrera lo ha llevado a Francia, Indonesia y, finalmente, a representar a Siria en la ONU.

Jaafari siempre ha rechazado las críticas al régimen que actualmente impera en Siria, así como los informes de violaciones de los Derechos Humanos que la ONU ha presentado acerca el conflicto.

El negociador desconocido

Mohamed Alush, el principal representante de la oposición en las negociaciones de Ginebra, es un sunita salafista 15 años más joven que Jaafari que vive la mayor parte del año en Arabia Saudita y es poco conocido en Siria.

Más allá de que Alush es uno de los líderes de Jaish al Islam (el Ejército del Islam), la facción armada más importante de una zona rebelde del este de Damasco, una biografía oficial lo considera más como un "político" que como un "combatiente".

Su designación como jefe negociador a la cabeza del llamado Alto Comité de Negociaciones (ACN) no ha sido del agrado de todos, ya que algunos acusan a su grupo armado de estar implicado en el secuestro en la ciudad de Duma de varios defensores de derechos humanos, todavía desaparecidos.
Con estas credenciales, ambos se encuentran buscando la solución para uno de los peores conflictos del momento.

Fuente: AFP

Populares de la sección