Dubai: occidente en oriente

Uno de los emiratos árabes más ricos, combina el encanto de Medio Oriente con las posibilidades de Occidente y el lujo que solo ellos pueden pagar
Visitar Dubái, uno de los siete Emiratos Árabes Unidos, implica vivir una experiencia tan excitante como alucinante e increíble, pues conviven en ese pequeño país milenarias tradiciones orientales con la más vanguardista cultura occidental.

El contraste de civilizaciones es bien notorio apenas se pisa suelo dubaití, con una salvedad: la fuerza de los petrodólares está presente en los sitios más icónicos del emirato.

El culto por la ostentación, el buen gusto, la prolijidad y la perfección bien entendida ya queda en evidencia al bajar del avión en el aeropuerto, uno de los más modernos del mundo y de los que registra mayor tráfico de pasajeros, con más de 60 millones al año.

Dubái está hoy de moda y recibe a miles de visitantes occidentales, que difícilmente echen en falta algunas de sus propias tradiciones.

Quienes lideraron la transformación económica, cultural y social de Dubái en los años 60 quizás no pensaron en este momento del país, pero seguramente se preocuparon en occidentalizar ese enclave sobre el Golfo Pérsico, con la intención de abrir su economía, hacer que fuese menos dependiente del petróleo y, al mismo tiempo, mostrar los encantos de una tierra milenaria y enigmática al gran turismo, sobre todo europeo.

Buena parte de la fuerza de trabajo de Dubái está compuesta por extranjeros, en su mayoría occidentales, aunque también hay oriundos de países de Asia y África que encuentran en esta ciudad posibilidades laborales inexistentes en sus lugares de origen.

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Único en el mundo

Los encantos de Dubái exceden el multicromático crisol de razas, nacionalidades, credos, costumbres y culturas.

El pequeño emirato –cuya superficie es menor a la de Tacuarembó– en el que viven unos 2 millones de personas cuenta con un puerto digno de visitar y un mercado en el que puede encontrarse de todo.

Pero también ofrece una de las maravillas arquitectónicas del mundo: el Burj Khalifa. Es la torre más alta del planeta, con 163 pisos y 828 metros de altura. A la parte más alta se llega en ascensor en un viaje relámpago que solo insume 30 segundos.


Otra de las atracciones indiscutibles de la ciudad es una pista artificial de esquí inserta en un centro comercial, en un país donde el calor es una constante y en verano la temperatura puede llegar a los 50º.

Los encantos de visitar esta tierra van más allá de realizar un tour en camello por el desierto o esquiar a temperaturas bastante alejadas del frío invernal. Quienes gusten de la cocina mediterránea, por ejemplo, o de cualquier otra manifestación gastronómica, en Dubái las encontrarán. Aquellos que quieran dar un paseo en un coche de alta gama, como un Lamborghini, una Ferrari o un Aston Martin versión último modelo, podrán hacerlo si están dispuestos a pagar por eso.

Incluso, quienes quieran alojarse en un hotel de lujo tienen para elegir de sobra entre establecimientos de primerísimo nivel. Entre sus opciones figurará al tope del ranking el Burj Al Arab, una "joya" de siete estrellas, erigida en una isla artificial, y en el que pasar una noche con vista al mar puede costar hasta unos US$ 27 mil.

Las claves

Burj Khalifa. Es la torre más alta del mundo, a cuya cúspide se llega en un ascensor en solo 30 segundos, y en la que se filmó la cuarta película de la serie Misión Imposible, protagonizada por Tom Cruise.

Burj Al Arab. Es tanto el lujo de este hotel que se considera que tiene siete estrellas. Es único en su tipo, con un ligero parecido a la Torre de las Telecomunicaciones de ANTEL, y está ubicado junto a una playa de aguas turquesas y arenas blancas en el Golfo Pérsico.

DubÁi Mall. Es el shopping center más grande del mundo, con unos 1.200 locales, en el que predominan las principales marcas de ropa, joyería, gastronomía, entre otros. Además, tiene una pista olímpica de hockey sobre hielo y un gigantesco acuario.

Mall Emirates. No tiene el porte del anterior, pero incluye en su oferta de servicios una increíble estación para practicar esquí, con nieve y todo, bajo techo.

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