Duro discurso del presidente de la ARU en la clausura de la Expo Prado

"Uruguay es responsable de haberle dado al Mercosur un enfoque diferente para el que fue creado", dijo

El presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Ricardo Reilly, reclamó por inversiones en infraestructura, cuestionó el alto costo del combustible, advirtió en que no se deben utilizar las tarifas públicas como medio de recaudación fiscal y criticó la fuerte presión tributaria, entre otros conceptos manejados en su discurso durante el acto de cierre de la Expo Prado 2016, realizado sobre el mediodía de este sábado.

Afirmó además que ve con preocupación que varios indicadores de producción, que habían evolucionado de forma positiva en los últimos años, se encuentran estancados o en retroceso.

El dirigente manifestó que la caída de precios internacionales, altos costos de producción que son cada vez más estructurales, así como un atraso cambiario creciente, son solo algunas de las variables que están afectando negativamente la rentabilidad de diferentes sectores y la competitividad del Uruguay.

Reilly destacó la dramática situación del sector lechero con tambos produciendo a pérdida, que determina que haya menos vacas, menos leche y menos productores. Afirmó que aumenta el endeudamiento y envío de empleados al seguro de paro. Expresó la esperanza que los precios internacionales mantengan su nivel de recuperación y reclamó soluciones de fondo y de largo plazo que apunten a preservar la máquina productiva.

El dirigente gremial resaltó las dificultades en la agricultura, especialmente en la soja, por adversidades climáticas y en el arroz condicionado por su viabilidad económica.

El costo del gas oil

Uno de los aplausos más sostenidos en su discurso lo tuvo cuando resaltó la incidencia del elevado costo del gas oil, insumo esencial para la siembra, cosecha y fletes, un factor determinante en la caída de la rentabilidad agrícola y cuyo precio supera en más de un 30% al de paridad de importación.

Reilly sostuvo que cuando cargan combustible, los uruguayos están cubriendo las "tremendas pérdidas" registradas por Ancap en los últimos años.

El dirigente cuestionó los gravámenes a la tierra y que el concepto central de la reforma tributaria de 2007 no se había respetado y "así es que actualmente la acumulación de impuestos ciegos que no responden a la renta del negocio, representan más de la mitad de los gravámenes que paga el sector".

Afirmó que había advertido, que aquel ICIR, que luego terminó en la reimplantación del Impuesto al Patrimonio recaería sobre el lomo de más de la mitad de las vacas de cría del Uruguay, yendo diametralmente en contra de la producción de terneros, atentando contra toda la cadena productiva de la carne.


"La ideología primó sobre la sensatez y el pragmatismo" afirmó Reilly.

El titular de ARU, que se despidió de ese cargo con este discurso, destacó que hace un año se "nos dijo que no se crearían nuevos impuestos, pero en la Ley de Presupuesto, la Contribución Inmobiliaria Rural fue incrementada en más de un 30%".

Reiteró que las tarifas públicas no pueden ser utilizadas como medio de recaudación fiscal y menos cuando se trata de un insumo clave para el trabajo y el desarrollo de los sectores productivos.

El gremialista destacó que preocupa el alto grado de endeudamiento, si bien los índices de morosidad bancaria no han aumentado de forma significativa. Sin embargo, los niveles de endeudamiento son los más altos registrados en los últimos años, representando casi 80% del producto bruto del sector. Advirtió a los productores ser cautos a la hora de seguir contrayendo deudas y al gobierno a prestar especial atención a este peligroso proceso de pérdida de rentabilidad, endeudamiento creciente y deterioro en la capacidad de pago.

Dijo también que es necesario avanzar en un proceso de confianza en el comercio de haciendas con los frigoríficos, esperando que el decreto que limita la operación de "dressing" (limpieza de la res) sea un aporte en ese sentido.

También recordó la importancia de mantener la libre exportación de ganado en pie.

Infraestructura y cuentas públicas

Por otra parte reclamó inversiones en infraestructura que solucionen el calamitoso estado de las rutas, caminos vecinos y puentes deteriorados, con zonas del país al borde del colapso logístico, que además de encarecer la producción pone en riesgo la integridad física de las personas que la transitan.

Reilly consideró asimismo que la posible instalación de una nueva planta de celulosa en el país será una inversión que sin duda generará efectos positivos para el país.

Destacó más adelante que luego de varios años de crecimiento económico sostenido, se culmina este ciclo con las cuentas públicas en rojo, reflejadas en un déficit fiscal cercano a los US$ 1.800 millones, en el entorno del 3,4% del PIB.

El dirigente opinó que el estado es necesario en aquellos temas esenciales que hacen a la vida de un país y al bienestar de sus habitantes. Pero un aparato estatal "excesivo y lo que es peor, administrado de forma ineficiente y muchas veces irresponsable, termina transformándose en un peso estructural para la sociedad".

En esta línea señaló que si el costo país afecta la competitividad, también afecta el tipo de cambio, dejando en claro una vez más que no es la única variable que hace a la competitividad, pero en un país netamente exportador como Uruguay, no puede quedar desalineado con la evolución de las monedas de los competidores y socios de la región.

Reilly resaltó también que hoy "estamos presos de un Mercosur en crisis, de la cual Uruguay es gran responsable, por haberle dado al bloque, un enfoque totalmente diferente para lo cual fue creado".

Agregó que desde ARU apoyan todas las negociaciones que apunten a potenciar acuerdos comerciales con otros países o bloques, como forma de adaptación al nuevo escenario internacional.

Dijo tener la esperanza de que los proyectos de la actual cancillería, no se queden únicamente en las buenas intenciones. "Hay quienes confunden el comercio exterior del país, con el ejercicio de la ideología. El país no puede correr el riesgo de ser gobernado por grupos que no representan la visión de la mayoría del sistema político, de la mayoría de los representantes elegidos por el pueblo y por lo tanto de los intereses de la mayoría de la población", sostuvo Reilly.

El dirigente opinó que aquellos que se han empeñado de forma permanente, en frenar toda posibilidad de integrarse al mundo, basados en argumentos meramente ideológicos, no están haciendo otra cosa que "condenarnos al subdesarrollo, atentando de forma directa contra la producción nacional y el trabajo de las familias uruguayas".

También habló sobre la preocupación por la falta de seguridad en el medio rural y abrigó la esperanza a que se aplique la Ley de Abigeato a rajatabla que incluye el endurecimiento de las penas. Y que se haga justica tanto en el campo, como en la ciudad.


Populares de la sección

Acerca del autor