Echale la culpa a Marx

El sueño cañero de Sendic devenido en gerentes con sueldos de yuppies ypeludos igual de pobres

El 24 de de enero del año 2006 fue un día de euforia en Artigas, más precisamente en Bella Unión. El calor agobiante no era impedimento para celebrarlo. En Montevideo, el entonces ministro de Ganadería, José Mujica, estampaba su firma a un decreto que sería el puntapié inicial para derrumbar una de las máximas del filósofo alemán Carl Marx según la cual el valor de toda mercancía se mide por el trabajo necesario para producirla.

Esa mañana veraniega, en el Edificio Libertad, que oficiaba todavía como casa de gobierno, se anunció el acuerdo de absorción de la ex azucarera Cooperativa Agraria del Litoral Norte Uruguayo (CALNU) por parte de ALUR -propiedad de ANCAP y de la Corporación Nacional para el Desarrollo-. Mediante ese acuerdo, ALUR "compró" el crédito, es decir la deuda, de CALNU con el Banco República ( BROU), que rondaba los US$ 30 millones; es decir que cada uruguayo puso en aquel entonces U$S 10 de su bolsillo. Por aquellos días en esa zona del país, la pobreza asimilable a la de países africanos justificaba la inversión y además vivía Hugo Chávez que, con los precios del crudo por la nubes, compró la amistad de la izquierda uruguaya con plata de la petrolera PDVSA, que aún hoy es socia en ALUR .

Para que el negocio sucroalcoholero sea rentable ANCAP le paga a ALUR, por ejemplo, alrededor de U$S 232 el barril (162 litros) de bioetanol, precio que triplica la cotización internacional de ese biocombustible, según ha reconocido el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori.

Nadie se había escandalizado por el tema hasta esta semana cuando El Observador publicó los sueldos que perciben los gerentes de esa empresa, que se rige por el derecho privado, pero sus dueños son todos los uruguayos (de entre $ 173.000 y $ 439.000), los que además ajustan cada 2 meses. Al cierre de esta semana rodó la cabeza del gerente general.

Un cortador de caña cobra $ 280 por tonelada y solamente lo percibe mientras dura la zafra, que va de mayo a octubre, explicó a El Observador Juan Santana, dirigente de la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas. Indignado por la obscenidad" que percibe el cuerpo gerencial de Alur, aseguró que "trabajando unas 12 horas diarias, "un peludo" puede sumar ingresos por unos $ 12 mil por quincena y que por eso no le queda más que considerar a su trabajo artesanal como "una changa"

En el mundo perfecto de los nuevos burgueses uruguayos, la moraleja sería, citando a @gabrielhpereyra "que tu sueldo ajuste como los de Alur y aporte como los de Asamblea Uruguay", que es igual de inmoral pero además ilegal. Pero esos son otros López. O Astori. O Sendic.


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