Eduardo Fernández: "Enterrar la creación nacional es una especie de suicidio cultural"

El guitarrista inaugura hoy la temporada de cámara del Sodre
Por Alexander Laluz

Intérprete virtuoso, compositor, docente e investigador, el guitarrista uruguayo Eduardo Fernández (La Paz, Canelones; 1952) inaugurará esta noche la temporada de música de cámara del Sodre, con un concierto en la sala Hugo Balzo del Auditorio Nacional Adela Reta. "Para mí es un desafío, como siempre que toco en Montevideo, sobre todo por la sala, y porque es un gran honor estar en la inauguración del ciclo", subraya el discípulo de maestros como Abel Carlevaro, Guido Santórsola y Héctor Tosar. "Y el honor es también para la guitarra, que históricamente ha sido un instrumento considerado 'marginal'. Habrá que tratar de estar a la altura".

El programa, que fue concebido como la conjunción de dos mapas musicales, incluirá obras de los compositores uruguayos Abel Carlevaro (1916-2001) y Alfonso Broqua (1876-1946), del argentino Ástor Piazzolla (1921-1992), del italiano Mauro Giuliani (1781-1829) y del austríaco Ferdinand Rebay (1880-1953). "Para la primera parte quise reunir varias tendencias muy diversas del Río de la Plata, que, sin embargo, creo que tienen que ver entre sí. Y para la segunda, la idea fue reunir dos obras vienesas con más de cien años de distancia, que también tienen algo que decirse".

Sobre el "suicidio cultural"

Una inteligente selección de obras transforma el concierto en algo más que un ritual mecánico y predecible. La instancia, así, deviene clave para la dinámica cultural: una trama vital de estéticas y lenguajes que pone en saludable tensión a los hábitos de escucha.

Esta idea, que aparentemente es sencilla, en el caso particular de Uruguay resulta una rareza. Y una de las (muchas) razones es la deficiente correlación entre saberes, propuestas creativas, políticas culturales y pensamiento crítico. Con respecto a esta última variable, Fernández entiende que a nivel local queda mucho por hacer. "Hemos perdido muchísimo tiempo y terreno, y el público general se ha perdido una cantidad de trenes. Imagínense cómo sería si en literatura nos hubiéramos detenido en 1945. Bueno, más o menos es esa la situación, solo que todavía peor".

El trabajo que viene realizando el Núcleo Música desde hace varias décadas ha sido fundamental, "pero por razones obvias no es masivo". A nivel académico, se ha hecho algo, pero falla la difusión y la apertura de la discusión. "Creo que es necesario abrir espacios, en los medios físicos y digitales para discutir y dar a conocer lo que se ha hecho en Uruguay y en el mundo. Y sobre todo, hay que tener la oportunidad de oír, si es posible en vivo".

¿Qué falta en materia de propuestas en vivo? Mucho. "Me gustaría que hubiera algún buen escándalo en un estreno de una obra uruguaya, que saliera del ámbito de los especialistas, que los hay, y que terminaran escribiéndose editoriales sobre eso, aun si dijeran 'quién es este señor o señora para tomarnos el pelo, esto no es música'. Me gustaría que el Sodre hiciera obras nacionales, y que tuviera un compositor en residencia, escribiendo para la orquesta, por un período determinado, y que el mozo del café de la esquina comentara si le gustó o no lo último que se estrenó".

Y concluyó: "Tenemos que dar oportunidades de oír no solamente la música 'seria', sino la creación nacional, apreciarla o no, discutirla e incluso aborrecerla, pero no enterrarla como venimos haciendo, en una especie de suicidio cultural. La música es noticia también, y tiene mucho para decirnos".

Mapas musicales

Consecuente con este pensamiento, Fernández concibió una razonada confluencia de aportes musicales para el concierto de esta noche. En la primera parte, que estará dedicada a músicas rioplatenses, Cronomías, de Carlevaro, ocupará un lugar destacado. "Elegí esta composición como homenaje a los cien años de Carlevaro. La estudié con él y la siento cercana, pero nunca la había hecho antes; es una de sus creaciones más originales y personales, y tiene que ver con el tango y con géneros criollos".

De Alfonso Broqua, compositor asociado al nacionalismo musical de las primeras décadas del siglo veinte, interpretará dos piezas del ciclo Evocaciones criollas: Ecos del paisaje y Vidala. "La primera, es, si se me permite un juego de palabras, una magnífica estilización del estilo; y la segunda debe ser de lo más violento que se ha pensado para la guitarra antes de la Sonata Op. 47 de Ginastera". Y para completar este mapa estético rioplatense realizará una personal revisión de Cinco piezas, la única composición para guitarra sola de Piazzolla.

En el otro mapa musical, los protagonistas serán los singulares aportes de Giuliani y Rebay al guitarrismo europeo del siglo XIX: "La cuatro piezas que componen la primera parte de las Giulianate Op. 148, de Giuliani, así como la Sonata en un movimiento, de Rebay, me parece que dan una perfecta síntesis del bel canto y de la forma vienesa".

Populares de la sección