EEUU cuestionó a Uruguay por su capacidad para albergar refugiados

El país está en alerta por la desaparición del ex preso de Guantánamo, Jhiad Diyab
El Comité de Asuntos Exteriores del Congreso de Estados Unidos (EEUU) debatió el jueves sobre la salida del ex preso de Guantánamo, Jihad Diyab, y cuestionó la capacidad del Uruguay para albergar refugiados y brindar las garantías de seguridad necesarias.

La ausencia de Diyab puso en alerta al país norteamericano y de inmediato despertó los cuestionamientos del partido Republicano a la política de traslado de presos que impulsó la administración de Barack Obama. De los 79 prisioneros que aún residen en la cárcel de Guantánamo, 29 ya tienen aprobada su transferencia a otro país, informó este jueves The New York Times.

Previo a la sesión del comité, el representante republicano y presidente del comité, Ed Royce, dijo a la prensa que la desaparición de Diyab demostró que la administración de Obama motivó a que "detenidos peligrosos fueran recibidos por países que no son capaces de lidiar con ellos".

Durante la sesión del jueves, Royce cuestionó los anuncios realizados por Lee Wolosky (enviado especial del Departamento de Estado para el cierre de Guantánamo y traslado de los ex reclusos) a principio de año respecto a que Uruguay estaba tomando medidas para mitigar sustancialmente el riesgo que presentan los seis refugiados en el país.

"(Las medidas) resultaron erróneas" porque "Jihad Diyab ahora ha escapado", dijo Royce. "¿Por qué proporciona garantías falsas al Congreso? ¿Por qué nos induce al error sobre las capacidades de Uruguay?", agregó.

Por su parte, el legislador republicano Jeff Duncan dijo que Diyab es "un miembro de Al Qaida" especialista en papeles falsos, que "tal vez" está ayudando a otros extremistas o "tal vez al Estado Islámico" a entrar a Estados Unidos o atentar contra los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Ante las acusaciones, Wolosky rectificó que Uruguay está a la altura de las garantías de seguridad acordadas para mitigar los riesgos, pero reconoció que lo mejor hubiera sido que el refugiado permaneciera en el país. "Hubiéramos preferido que el Sr. Diyab permaneciera en Uruguay -si es que en la actualidad no está ahí- hasta la expiración del programa de reasentamiento de dos años", sostuvo.

El presidente del comité también cuestionó los informes clasificados de inteligencia en los que se demostraba que los países elegidos para enviar a los ex reclusos estaban mal equipados para la tarea.

Sobre esto, Paul Lewis, también enviado especial del Pentágono, dijo que el archivo de inteligencia referido es tan solo “uno de los muchos informes” considerados por el gobierno y que las garantías de seguridad fueron negociadas y pensadas para superar cualquier deficiencia.

Según las estadísticas del gobierno estadounidense, alrededor de 13% de los prisioneros liberados desde la llegada el poder de Obama han retomado o son sospechosos de haber retomado la lucha armada. El porcentaje es mucho menor que el de los liberados bajo la presidencia de su antecesor, George W. Bush, que llegó a 35%. "Los servicios de inteligencia estiman que ningún liberado después de 2009 tuvo responsabilidades en la muerte de estadounidenses", indicó Lee Wolosky.

Título de viaje y libre circulación

Christian Mirza, nexo del gobierno con los refugiados de Guantánamo, aseguró este viernes al programa Desayunos Informales que Diyab cuenta con un título de viaje que le permite salir del país y tener libre circulación.

Mirza dijo que "Uruguay no le puede impedir la salida" pero que el país receptor sí puede rechazar el ingreso del refugiado, como ocurrió en Brasil. El miércoles pasado, el vocero del Consejo Nacional de Seguridad de EEUU, Myles Caggins, dijo a la prensa que Diyab se encuentra en la lista de personas que tiene prohibido ingresar al país, según informó The New York Times.

Consultado sobre la posibilidad de que Diyab sea una amenaza nacional, Mirza opinó que no y recordó que en diciembre de 2015 el ex preso "firmó un documento oficial del Departamento de Estado en el que se declara que los seis refugiados no constituyeron riesgo alguno en materia de seguridad ni para EEUU ni para el país".

La firma de ese documento, según Mirza, determinó un compromiso con el cual Diyab debe cumplir; el cual comprende un conjunto de obligaciones y derechos como el respeto a las normas y leyes del país receptor.

"Cuando firma la carta de compromiso acepta de algún modo los términos de ese documento, de incorporarse al proceso de integración a la sociedad uruguaya. A tal punto que él era el único que había iniciado trámites para realojar familiar", agregó.


Fuente: AFP y El Observador

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