Efecto brexit: Latinoamérica en la mira de empresas británicas

A más de un año de la decisión comienza a verse un aumento del interés en un mayor intercambio
Incertidumbre: esa fue la sensación predominante en el mundo de los negocios cuando el 23 de junio de 2016, el Reino Unido eligió a través de un referéndum iniciar el camino para dejar de formar parte de la Unión Europea (UE). El hecho tomó por sorpresa al mundo entero y la palabra "brexit" se instaló en el vocabulario.

El desplome de la libra esterlina fue una de las consecuencias inmediatas, que puso en foco los negocios con Latinoamérica por el interés de traer productos británicos a precios más accesibles.

Pero el impacto de tomar distancia del resto de Europa todavía se está midiendo. Incluso la baja del precio de la libra guarda la ambigüedad de que aumentaron los precios de las materias primas –que son los principales productos que importa el Reino Unido de América Latina– y los fletes en dólares.

El proceso de salida es paulatino y se estima que llevará dos años. El embajador de Reino Unido en Uruguay, Ian Duddy, dijo que su país permanece –como históricamente– interesado en la apertura comercial con el mundo. "El gobierno persigue un nuevo acuerdo aduanero que facilite un comercio de bienes lo más libre y fluido posible entre el Reino Unido y la Unión Europea, que también nos permita forjar nuevas relaciones comerciales con otros socios en Europa y en el resto del mundo", expresó.

A mediados de agosto el gobierno encabezado por Theresa May recibió el rechazo de la UE de la primer propuesta formal de continuidad de relaciones comerciales de cara a la salida británica.
Hace algunas semanas Londres publicó una serie de informes que exponen el punto de vista del gobierno respecto a la futura relación con la UE. En uno de ellos se explica en detalle las aspiraciones que tiene para los futuros acuerdos aduaneros del Reino Unido, una estrategia que intenta dejar en claro su posición antes de volver a negociar.

Tratado de Libre Comercio

Tanto la embajada británica, como la Cámara de Comercio Uruguayo Británica (CCUB), coinciden en una visión positiva para Latinoamérica en cuando a relaciones comerciales con el país europeo.
El director de CCUB, Marcelo Mercant, hizo énfasis en el trabajo que vienen llevando a cabo desde su organización –en conjunto con el gobierno británico– para firmar un Tratado de Libre Comercio Uruguay-Reino Unido, que aumente el intercambio entre ambos países. "Llevamos muchos años tratando de llegar a un acuerdo Unión Europea-Mercosur, que nunca se concretó, por lo cual es difícil identificar un impacto negativo por el brexit. Otra historia sería si tuviéramos como país un TLC firmado con la Unión Europea", reflexionó.

El planteo de la CCUB es que la fórmula para el éxito en las relaciones comerciales se puede resumir en una suma entre el brexit y un posible tratado de libre comercio con Reino Unido: "Consideramos que Reino Unido se va a volcar a negociar y potenciar el comercio con todo el mundo."
El Reino Unido no es de los principales socios comerciales de la región. En total en 2015 –último año del que se tiene información– la región latinoamericana representaba solo 1,5% del total de los destinos a donde exportaban los británicos, de acuerdo con datos del Observatorio de la complejidad económica (Observatory of Economic Complexity, OEC), del Laboratorio de Medios del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).

Si se ven las importaciones desde la región, son aún menores y representaban solos el 1,1% de todo lo que Reino Unido compró en el exterior en 2015. En la región Brasil es por lejos el principal exportador, lo siguen Colombia, Argentina, Chile, Perú y Uruguay.

Sin embargo, el comercio con Uruguay, por ejemplo, ha redundado en crecimientos claves en sectores como energías renovables, infraestructura, tecnología y agro. "Si bien estos no se vinculan directamente al brexit, ya que no podemos predecir un escenario post-brexit, sí vemos una oportunidad genuina para el exportador uruguayo, principalmente para el agropecuario y para la importación de productos de origen británico si es que llegamos a firmar un TLC", añadió Mercant.

Estar más en el mapa

La economista uruguaya Gabriela Castro-Fontoura, directora de la consultora Sunny Sky Solutions, asesora a empresas británicas sobre negocios en América Latina. Castro indicó que la falta de certezas sobre lo que va a pasar a futuro genera en sus clientes un congelamiento de las decisiones respecto a negociaciones que puede mitigarse con nuevos acuerdos comerciales.
"Es lógico que si tus 26 mercados más fuertes, que son los de la Unión Europea, se complican vayas a buscar mercados en otros lados", dijo Castro-Fontoura a Café y Negocios, pero añadió que antes de América Latina hay otros países, más conocidos y con vínculos comerciales más cercanos, como los de Medio Oriente, Canadá o Australia y Nueva Zelanda, que están en la lista de espera para hacer negocios con Reino Unido.
De todas maneras, la economista admitió que hace ocho años la región comenzó a estar más en el mapa las empresas británicas.
En 2010 –antes de que siquiera existiera el acrónimo "brexit"–, el por entonces canciller británico William Hague pronunció un discurso conocido bajo el nombre de Canning House, en donde valoró el peso de la región en el mundo como un importante mercado, y se comprometió a "regresar" a la Latinoamérica en términos de intercambio económico.

El embajador británico Duddy explicó esa vuelta a mirar hacia la región es por los vínculos históricos que Reino Unido tiene en materia de comercio con esta parte del mundo, sobre todo en cuanto a la compra de materias primas.

Castro-Fontoura añadió que en esos años las economías latinoamericanas "eran pujantes, con tasas de crecimiento muy altas, mientras que el Reino Unido incluso vivió etapas de recesión".
La economista se desempeña como gerente regional de la empresa británica de abrazaderas Ellis, que en los últimos cuatro años cerró negocios con Chile, Colombia, Perú, Brasil, Costa Rica y Venezuela: "Antes de estas gestiones solo vendían en Brasil".

Pero vincular eso con el brexit es más complicado justamente porque en los sectores primarios se necesitan plazos más largos que un año para notar una evolución en las relaciones de comercio.
De todos modos, según Marcelo Mercant el brexit supone para el gobierno británico pensar en negociar con la mayor cantidad de países y es allí donde los países de Latinoamérica deben comenzar las gestiones, debido a que "Reino Unido es uno de los países con más apertura comercial y de los que más inversión está recibiendo por ser competitivo y ser creíble, además de ser el país con menor carga tributaria de la UE".

Mercant señaló, además, que en setiembre del año pasado una misión de Parlamentarios Británicos llegó a Uruguay y manifestó la intención de los socios y empresarios que trabajan con Reino Unido, principalmente los exportadores, en hacer negocios con América Latina.
Castro-Fontoura, por su parte, fue invitada por la Cámara de Comercio del Noreste de Inglaterra (North East Chamber of Commerce) para hablar sobre América Latina y el Brexit con exportadores británicos en octubre de este año.

El paso del trading

Hace unas semanas en Montevideo, el acuerdo realizado entre la firma asesora uruguaya VA Inversiones y la londinense Academia Knightsbridge Trading (KTA) con motivo del inicio de sus operaciones en toda Latinoamérica, fue puesto como ejemplo de este interés creciente por la región por parte de los británicos.

Andrés Bagnasco, de VA Inversiones, y el CEO de KTA Londres, James Lawrence
Andrés Bagnasco, de VA Inversiones, y el CEo de KTA Londres, James Lawrence
Andrés Bagnasco, de VA Inversiones, y el CEo de KTA Londres, James Lawrence

Durante una actividad en el WTC Buceo, el CEO KTA Londres, James Lawrence, opinó que el brexit no tendrá un impacto negativo en América Latina, pero que sí la mayor apertura de la economía británica puede generar importantes oportunidades en el ámbito financiero y el comercio bilateral.

Por su parte, el jefe de Institutional Financial Training de Knightsbridge Latam, Andrés Bagnasco, comentó que más allá del gran signo de interrogación actual, una reciente encuesta en el Reino Unido mostró que 40% de los empresarios verá afectado fuertemente su negocio y saldrán a buscar oportunidades. Tiene sentido que se mire más hacia Latinoamérica, según Bagnasco, si además se tiene en cuenta el proteccionismo reinante en otras economías como la de EEUU.
KTA brinda formación en trading financiero, en asociación con la London Stock Exchange Group. "Es un mercado que no está desarrollado particularmente (en la región) y Londres tiene mucho para aportar", apuntó Bagnasco.

El primer curso del que se podrá participar se realizará en setiembre en Montevideo, y abordarán temas como estrategias de inversión, cómo gestionar riesgos en el trading y análisis cuantitativo, entre otros. l

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