El arte cubano brilla y renace en subasta de Christie's en EEUU

Varios isleños lograron récords; Pablo Atchugarry fue el uruguayo más destacado

Christie's culminó una de sus mayores subastas de arte latinoamericano en la que brilló especialmente la pintura cubana, pero en la que los artistas mexicanos, colombianos y uruguayos también se posicionaron dentro de lo más destacado actualmente en la región.

En dos días de venta, Christie's colocó casi 300 lotes de cinco importantes colecciones privadas, y recaudó US$ 22,76 millones, menos de los US$ 30 millones previstos pero de todos modos una de sus mayores cifras para el arte de la región.

En la suerte que corrieron los artistas uruguayos, las cifras alcanzadas fueron positivas, principalmente la del escultor Pablo Atchugarry, de quien se subastó una escultura realizada en mármol blanco de Carrara con base de granito, y medidas de 190 x 30 x 28 cm. La pieza Sin título llegó a la suma de US$ 439.500, cuando lo estimado era de US$ 200.000. Este valor significó además que sea batido el récord mundial de venta de una obra suya en subasta.

Por su parte, la pintura Port of New York, de Joaquín Torres García, estuvo también entre lo destacado de la sesión que se desarrolló en dos días. Firmada abajo al centro y fechada en el año 1923, la pintura tenía una estimación de entre US$ 300 mil y US$ 400, pero fue vendida en US$ 775 mil.

Pero los grandes triunfadores de este evento fueron siete artistas cubanos que consiguieron precios récords para su obra (seis modernistas y un contemporáneo), entre ellos Mariano Rodríguez (1912-1990) por la pieza Pelea de gallos, un homenaje al color y la pincelada, obra que fue vendida en US$ 1,08 millones.

Otro modernista que consiguió un récord fue Carlos Enríquez (1900-1957) con su Héroe criollo, que se vendió en US$ 967.500, más del doble de su estimación mínima de US$ 400 mil. La gran mayoría de las obras cubanas provienen de un misterioso vendedor cubano-estadounidense que reside en Florida (sureste) y acumuló una colección de arte cubano durante más de 30 años.

"Hubo fuertes resultados para muchas piezas, principalmente la colección de obras cubanas pertenecientes a un solo propietario, con pujas activas que hicieron que muchos lotes más duplicaran las estimaciones iniciales", explicó Virgilio Garza, jefe de arte latinoamericano de Christie's, en un comunicado. "Esta subasta representa un retorno de la pintura moderna cubana", añadió.

Compradores de 36 países se disputaron la obra Sandías, del mexicano Rufino Tamayo, una obra casi abstracta, explosiva de rojos y fucsias en la cual puede casi sentirse el jugo de las frutas, fue la obra más cara subastada: US$ 2,16 millones, tras una lucha telefónica entre dos compradores, que generó al final una ola de aplausos.

"El tema de las sandías de Tamayo es quizá uno de los más recurrentes y más importantes de su obra. Es muy personal, casi nostálgico de su niñez y de su pueblo, Oaxaca", explicó Marisol Nieves, experta en arte latinoamericano de Christie's.
Fuente: (Redacción con información de AFP)