El Centenario a los pies de sus majestades

Los Rolling Stones tocaron para 55 mil personas en Montevideo durante más de dos horas

Con apenas cinco canciones, los Stones ya se ganaron al público de arranque. Start me up, It's only rock n' roll, She's so cold, hicieron estallar al Centenario. Para cuando sonó la balada Wild horses, los londinenses tenían a una ciudad más de su eterno periplo mundial en la palma de su mano. Y en el momento en que hizo su entrada el riff de Paint it, black, el público se convirtió en el coro acompañante de la épica canción de sus majestades satánicas.

Jagger tuvo desde el arranque varios momentos de complicidad con los asistentes. Desde referencias a Luis Suárez ("todavía me duelen sus goles") hasta preguntas sobre si Gardel es uruguayo y anécdotas: "Escuchamos candombe y Ronnie comió un chivito", dijo a la gente tras guiñar un ojo antes de que Keith Richars acometiera Slipping away, una de sus canciones propias.

Tras el "momento Keith" sonó Midnight Rambler, la "ópera rock" (según Keith Richards) sobre el asesino de Boston Anthony DeSalvo y uno de los fijos en los conciertos de la banda, prueba de sus ambiciones en las fronteras de la música negra.

A partir de ahí, el show comenzó a avanzar hacia el cierre con los clásicos más paradigmáticos y verdaderas contraseñas generacionales para los fanáticos de los stones. Sonaron Paint it, black, Brown sugar, Honky tonk women, Gimme shelter, Sympathy for the devil y Jumpin' jack flash, canciones que por sí solas son capítulos enteros e independientes que definen etapas decisivas en la carrera de los Stones, una que junto a la de los Beatles y de bandas como The Who, Pink Floyd o The Clash, marcaron a la historia del género musical más trascendente a nivel global del siglo pasado.

Todo eso se percibió y se celebró en una calurosísima noche de febrero sobre la que muchos hablarán a sus hijos y nietos de aquí en más. Faltaban dos más, el cierre atronador de Satisfaction, sí, pero antes sonó You can't always get what you want, una especie de paradoja si se piensa que en la noche del 16 de febrero de 2016, Montevideo tuvo lo que quería: una noche con Sus Majestades Satánicas.

Aclaración: En una versión anterior, se indicó en esta nota que durante el concierto que brindaron los Rolling Stones en Uruguay la banda interpretó el tema One more shot. Sin embargo esa canción no estuvo dentro del repertorio que brindaron en Montevideo.


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