El Ejército perderá millones por fin de la misión de paz en Haití

La resolución dejará a los militares sin su principal fuente de ahorro; desde 2005 la ONU pagó a Uruguay más de US$ 600 millones
Desde el año 2004, militares uruguayos bajo la protección jurídica de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) fueron desplegados en Haití, una isla del Caribe con fragilidad económica y política donde la inseguridad es moneda corriente. Además de la pobreza, grupos armados buscaban -una década atrás- imponerse y generar inestabilidad.

Si bien el llamado de la comunidad internacional fue para "estabilizar" la situación en un país de 15 millones de personas, en cada soldado uruguayo, a la hora de tomar la decisión de ser parte de una misión de ese tipo, el factor económico fue el elemento clave.

Y es que buena parte de las tropas están integradas por hombres y mujeres que por su nivel económico viven en asentamientos, según se informó en el Parlamento cuando este mes concurrió el ministro de Defensa, Jorge Menéndez.

De acuerdo a datos del Ejército Nacional a los que accedió El Observador, la ONU pagó a Uruguay en este año por su participación en Haití US$ 3.7 millones para distribuir entre el personal que viajó, y una cifra similar para amortizar el desgaste del equipamiento militar.

En 2011, cuando había dos batallones del Ejército, personal naval y de la Fuerza Aérea (unos 1.100 efectivos), Naciones Unidas pagó a US$ 14.5 millones para salarios y otros US$ 8.2 millones por reembolso de los equipos.

La importancia del factor económico también quedó clara cuando un estudio de la Armada Nacional determinó que el 63% de los marinos contestó que la principal motivación para participar de una misión de la ONU era "pagar deudas ya contraídas".

Ese dato lo informó a El Observador el senador nacionalista Javier García.

Fuentes del comando del Ejército explicaron que un soldado, por su participación en Haití, recibe en promedio US$ 1.100 por mes (US$ 13.200 por año) además del sueldo que le corresponde y que sigue cobrando durante su estadía en el exterior.

En Uruguay, un soldado cobra unos $ 16.000 mensuales líquidos.

Los oficiales que viajan, dependiendo del grado, cobran entre US$ 20 mil y hasta US$ 30 mil por año en cada misión. Algunos efectivos repiten varias veces su participación en las misiones de la ONU.

De acuerdo a datos que manejó el senador García cuando este mes convocó al Parlamento a Menéndez y al canciller Rodolfo Nin Novoa, Uruguay recibió algo más de US$ 600 millones desde el año 2005 a la fecha por concepto de pagos de la ONU.

Las tres armas militares se beneficiaron económicamente por su despligue, tanto en el Congo como en Haití.

Desde que se originó la misión, Uruguay mantuvo contingentes en Haití de hasta 1.130 personas, y en los últimos dos años siguió presente con un grupo de unos 250 efectivos.

La isla

Haití

El Poder Ejecutivo entendió que luego de ayudar en tareas humanitarias y de seguridad, ya era tiempo de que los soldados en Haití regresaran a Uruguay.

La partida desde la isla estaba prevista para fines de este mes pero a pedido de la ONU se postergó para el 15 de abril de 2017, autorización que ayer discutió la Cámara de Representantes y que ya aprobó el Senado con votos de todos los partidos.

El contingente uruguayo se encargó en Haití de aspectos vinculados a la seguridad, apoyó a la población civil, protegió un convoy con ayuda humanitaria que corría el riesgo de ser atacado, y respaldó el proceso de elecciones que eligió al empresario Jovenel Moisé, quien en noviembre ganó la presidencia en primera vuelta. Moisé recibió el respaldo del 55% de los electores –hubo una alta abstención– y tenía el apoyo del expresidente Michel Martelly.

Los uruguayos custodiaron locales de votación y también protegieron el traslado de las urnas.

Además, se ayudó a la sociedad cuando el país caribeño sufrió un terremoto en el año 2010 que dejó más de 220 mil muertos, así como también ante el impacto -dos años atrás- del huracán Matthew, que casuó la muerte de más de un millar de vidas y buena parte de la infraestructura del país.

Uruguay donó dos plantas potabilizadoras de OSE por un valor de US$ 180.000 para el organismo y se dio una mano en tareas de reconstrucción.

Escuela Martirené

Una escuela en Haití lleva el nombre del teniente coronel uruguayo Gonzalo Martirené, quien murió en el terremoto de 2010 que derrumbó el edificio central de la ONU en la capital Puerto Príncipe.

Martirené cumplía funciones en Haití desde marzo de 2009.

El fallecimiento del teniente fue la octava víctima entre los militares uruguayos.

En octubre de 2009, un accidente aéreo cerca del límite con Dominicana le costó la vida a seis militares uruguayos de la Fuerza Aérea y a cinco jordanos.

El primer militar fallecido en Haití fue en 2005.

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