El FA pospone hasta 2020 la tan mentada reforma constitucional

El nuevo impulso se aprestar a naufragar por falta de tiempo y apoyo
Por falta de tiempo y de apoyo, el Frente Amplio volverá a postergar la reforma constitucional que en principio había resuelto impulsar en el correr del presente período de gobierno. Mientras los dirigentes de la coalición de izquierda ya hablan de candidaturas presidenciales y ante la falta de avance en el proceso de discusión reformista, en el oficialismo reconocen que la convocatoria al proceso modificativo de la Carta Magna quedará pendiente al menos hasta 2020.

La Presidencia del Frente Amplio había anunciado que el Plenario Nacional previsto para el 27 de mayo iba a comenzar a discutir la estrategia política hacia las elecciones de 2019 y definir el mecanismo para convocar a una Asamblea Constituyente.

Sin embargo, en la última reunión del Secretariado Ejecutivo del Frente Amplio del lunes 15, la Constitución ni siquiera fue mencionada y la discusión se centró en la preparación del debate sobre el plan electoral. Participantes del encuentro dijeron a El Observador que la idea de reformar la Constitución en el actual período de gobierno perdió mucha fuerza.
Aunque todavía no hay una resolución formal, en el FA reconocen que los tiempos electorales están demasiado cerca como para abrir una discusión de fondo.
Incluso el Partido Socialista, uno de los sectores de la coalición de izquierda que más había impulsado la reforma, admite debilidades en el movimiento para modificar la Carta Magna.
"La idea es mantener el método de la Asamblea Constituyente, seguir trabajando en el proyecto, buscando interlocutores y aliados, pero en principio la opinión se va inclinando a llevar la efectivización en el 2020, después de las elecciones. Está predominando ese criterio", dijo a El Observador el dirigente socialista Manuel Laguarda, uno de los encargados de negociar el tema dentro de la izquierda.

Aunque todavía no hay una resolución formal, en el FA reconocen que los tiempos electorales están demasiado cerca como para abrir una discusión de fondo.

"Fundamentalmente, las razones (para posponer la reforma) son los tiempos políticos electorales y el no haber avanzado en un diálogo profundo con otros actores sociales y políticos para buscar un acuerdo", admitió Laguarda.

Ya en un Congreso del FA realizado en diciembre pasado, la coalición había dejado el asunto en manos de una comisión ante las resistencias internas. "Por ahora, la reforma está enterrada a dos metros y es difícil que salga", dijo por entonces a El Observador un dirigente de la lista 711.
El Frente Amplio tiene iniciativas reformistas desde que llegó al gobierno.
El último impulso de reforma constitucional del Frente Amplio se arrastra desde la última discusión programática en 2013.

Las ideas para la anunciada y ahora postergada reforma van desde impulsar el voto de los uruguayos en el exterior, hasta redefinir el veto presidencial, y cambiar la forma de selección y ascenso de jueces. Aunque al comienzo de este último proceso de discusión la iniciativa incluía a casi todos los sectores, con el tiempo la idea perdió peso.

Uno de los grupos oficialistas que lo consideró inconveniente desde el comienzo fue el Frente Líber Seregni (FLS). De hecho, en junio de 2016 el Plenario del Frente Amplio había resuelto avanzar sobre una reforma constitucional pero lo hizo con el voto en contra del astorismo.

El Frente Amplio tiene iniciativas reformistas desde que llegó al gobierno. En 2005 el MPP propuso una ley constitucional para eliminar el balotaje. Durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez la izquierda analizó cambios para habilitar el voto en el exterior, bajar la edad para votar e incluso fue debatida la reelección presidencial. Al inicio del gobierno de Mujica se habló de recortar los tiempos electorales y lo mismo ocurrió al inicio del segundo mandato de Vázquez.

Tras las dilatorias de un nuevo impulso, y según los planes del oficialismo, el menú volverá a repetirse en el año 2020.

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