El fondo del Fondes

El intento de institucionalizar por vía legislativa los fines, procesos y alcances del fondo creado por decreto por el ex presidente Mujica le está dando al más de un dolor de cabeza al Frente Amplio

Desde la creación del Fondes y desde la modificación de la carta orgánica del BROU, que estableció que el Poder Ejecutivo puede pedirle “Contribuciones adicionales” de hasta 30% de las utilidades anuales. Y sabemos que en este país, cuando se dice “hasta”, será esa cifra. Es decir, el BROU tendrá que aportar una cantidad importante de sus utilidades para el Fondes.

En el decreto de Mujica, los fondos iban a empresas autogestionadas por los trabajadores. En ese marco, con grandes desprolijidades y pocos estudios, se aprobaron US$ 50 millones de préstamos para unos 30 proyectos. La transparencia informativa ha sido muy escasa para una iniciativa de esta trascendencia y no han estado de más los pedidos de informes desde filas de la oposición, aunque con poco éxito.

La nueva administración quiso poner orden en el desorden y envió un proyecto de ley para organizar la operativa del Fondes. Introdujo algunas modificaciones conceptuales como que los fondos del Fondes no irían exclusivamente a empresas autogestionadas sino a todo tipo de pequeñas y medianas empresas fueran o no autogestionadas. Con el proyecto de ley ardió Troya dentro del FA: primero porque ya no existía la “flexibilidad” de antes para aprobar proyectos de cualquier tipo, y segundo porque cambiaba el perfil de los objetivos del Fondes al ayudar a todo tipo de empresas y no solo a las autogestionadas.

El orden siempre es bienvenido en el manejo de los dineros públicos y también el establecimiento de objetivos claros. Porque claramente hay una línea divisoria en el partido de gobierno respecto de las empresas autogestionadas. Para Mujica y la central obrera, estas deben privilegiarse por encima de las demás aunque no se sabe bien por qué razones. Para Vázquez, en cambio, el fondo de desarrollo debe apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas sin importar su propiedad. Tan solo se busca ayudar a esos emprendimientos que no pueden alcanzar financiamiento bancario, aunque el BROU tiene un área muy amplia de Crédito de Pymes, y existe la Corporación Nacional para el Desarrollo, también con una finalidad de apoyo empresarial.

Viendo que la ley estaba empantanada, el gobierno emitió un decreto con las ideas básicas de la ley. No es bueno retroceder a los decretos, porque estos vienen y van y en materias tan importantes, no hay seguridad jurídica. Y ello desató una fuerte negociación extraparlamentaria entre ambos grupos de la cual parecía haber salido triunfador el PIT-CNT al asegurarse que al menos el 50% de los fondos irían a empresas autogestionadas.

Pero ¿qué hay detrás de esta batalla por porcentajes? ¿Solo porcentajes o algo más? Por de pronto, hay una concepción distinta sobre qué empresas apoyar. Si apoyar una ética emprendedora o una concepción participativa y clasista de la sociedad. En una se privilegia el esfuerzo venga de donde venga; en la otra, solo si viene de empresas autogestionadas, como si aquellas que tienen accionistas y trabajadores no sean buenas o no sean tan buenas como las demás.

Y aquí es bueno traer a colación una cita de un artículo del Dr. Hebert Gatto en El País. Gatto citaba una entrevista de BRECHA a Daniel Olesker, ex ministro de la administración MUjica, que explicó las diferencias de visión en torno al proyecto del Fondes. Para Olesker, la financiación de empresas autogestionadas es “el modo del tránsito del capitalismo al socialismo”. “La autogestión”, según Olesker,“es para nosotros los socialistas particularmente, el modo de tránsito del capitalismo al socialismo. El tránsito a un modelo distinto”. Y concluye con meridiana claridad HebertGatto: “lo que en otras palabras significa que la autogestión no es, como podría parecer, un instrumento de política social para paliar una situación de emergencia sino un camino para llegar socialismo con ayuda estatal”.

Aquí puede estar la razón de fondo de tanta disputa por los fondos del Fondes. Algunos quieren ayudar al emprendimiento en general; otros financiar el camino al socialismo con ayuda estatal. Es importante que nadie no se cruce de brazos ante lo que parece una pelea interna del oficialismo. Al final de la jornada, lo que está en juego es que tipo de sociedad queremos.


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