El gobierno fijó posición sobre Venezuela con un guiño al FA

El Ejecutivo no apoyará una propuesta para suspender a Caracas del organismo
Que no quede lugar a dudas: el gobierno uruguayo cree que Venezuela no debe ser suspendida de la Organización de Estados Americanos (OEA) y, por este motivo, le ordenó a su embajador ante ese organismo que rechace la suspensión del país caribeño en caso de que la entidad regional decida analizar la aplicación de la Carta Democrática Interamericana, un instrumento jurídico creado en 2001 por todos los países miembros para proteger la democracia de la región.

Eso fue lo primero que el ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa, le dijo ayer a la prensa cuando llegó a la Torre Ejecutiva, donde se hizo la presentación de la Conferencia China-LAC, que tendré lugar este año en Punta del Este. El canciller argumentó que la mejor forma de colaborar para terminar con la crisis política del país caribeño es con ese Estado dentro de la OEA.

"En la mañana de hoy he dado instrucciones a nuestro embajador ante la OEA para que en el caso que se llegara a plantear la aplicación de la cláusula democrática a Venezuela, que Uruguay vote negativamente", dijo ayer Nin Novoa en una rueda de prensa.

El jefe de la diplomacia dio un segundo argumento: que el gobierno apuesta y apoya al proceso de intermediación pacífica para el conflicto venezolano. A tales efectos, entiende que no sería conducente sacar a Venezuela de la OEA.

"Y esto lo digo y lo hemos asumido porque nos parece que es mucho mejor que Venezuela esté adentro de la organización y no afuera porque la manera de ayudar al pueblo venezolano es precisamente en esta corriente de los tres expresidentes (de España, José Luis Rodriguez) Zapatero, (de Panamá, Martín) Torrijos y (el dominicano) Leonel Fernández junto con el Vaticano para que esto tenga una solución lo más pacífica posible y democrática. Así que Uruguay no va a votar la aplicación de la cláusula", agregó el canciller.

Sin embargo, en ningún momento Nin Novoa se refirió al tema de fondo: si Venezuela hoy es una democracia con un estado de derecho que le brinde garantías a sus ciudadanos.

En los últimos días y previendo un movimiento regional afín a la suspensión del gobierno de Maduro de la OEA, el tema fue tratado de manera reservada en la Cancillería. La declaración de ayer fue solamente a los efectos de "fijar posición", dijo una fuente de gobierno a El Observador. De hecho, el gobierno uruguayo no esperaba ayer que se le diera un ingreso formal al informe de la Secretaría General de la organización,a pesar de que había convocada una reunión extraordinaria para discutir la situación del país caribeño.

De manera que la declaración de Nin Novoa no apuntaba tanto a mandar un mensaje a los actores que empujan la suspensión de Venezuela, sino que constituyó un guiño de tranquilidad para la interna frenteamplista, precisó la fuente consultada.

Sin embargo, también es un hecho que la posición del gobierno uruguayo se reitera (no es la primera vez que el gobierno afirma que encuentra méritos para aplicar este mecanismo en un organismo regional) luego de que el secretario general de la OEA, el excanciller uruguayo del gobierno de José Mujica, Luis Almagro, impulsara hace 10 días la suspensión de Venezuela de la OEA con el apoyo de algunos estados parte. Ese proceso diplomático requiere la aplicación de la Carta Democrática Interamericana, que debería ser votada por 24 de los 34 países miembros.

Almagro ha repetido que el gobierno de Nicolás Maduro es una "dictadura". Para el secretario general de la OEA, Venezuela "rompe el orden democrático, viola con impunidad los derechos de sus nacionales, mantiene presos políticos, tortura, roba, trafica drogas y somete al pueblo a falta de alimentos, medicinas y dinero". Estas denuncias le valieron un enfrentamiento público con autoridades venezolanas, que se volvieron a reiterar en ocasión de una nueva instancia regional.

Embestida venezolana

Temiendo un movimiento continental que dejara al país caribeño en el exilio, la canciller Delcy Rodríguez, fue el lunes 27 a Washington en un intento de persuadir a los países miembros de la OEA para que no tomaran una decisión contraria al interés de su gobierno.

Rodríguez criticó una supuesta ofensiva para "agredir" a Venezuela y puso a Almagro como el actor intelectual de esa conspiración. La canciller venezolana denunció una "injerencia" por parte de la OEA que, a ojos de la dipomacia venezolana, se expresa en la convocatoria de la reunión extraordinaria.

Rodríguez entiende que quienes pidieron la reunión obedecen a "poderes imperiales". Pero, como de costumbre, los principales dardos estuvieron dirigidos a Almagro a quien el gobierno venezolano considera como un "mentiroso, malhechor y basura sideral".

Rodríguez también criticó la declaración divulgada el pasado jueves, firmada por 14 países y apoyada por otros 4, en la que solicitaron al gobierno de Maduro la liberación de presos políticos y le pidieron que devuelva la legitimidad a los procesos democráticos. Uruguay fue uno de los estados que firmó ese comunicado, al igual que México, Estados Unidos, Canadá, Brasil y Argentina.

Pero las aguas de la región están divididas en torno a Venezuela, que conserva algunos pocos aliados que dan la cara por el gobierno de Maduro. En medio de esa inestabilidad, el gobierno uruguayo ya dijo como votará si el tema se plantea formalmente.

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