El juicio del paladar joven

Por segundo año se realiza en Uruguay un concurso de vinos con jurados menores de 30

Por Martín Viggiano

 

“Tuvo que venir un argentino con su concurso privado, para que en el mundo vitícola uruguayo se le empiece a dar corte a lo que piensan los consumidores jóvenes”. Así arrancaba una crónica de agosto de 2013, que daba cuenta de mi experiencia en el concurso Vinos Sub 30 edición Uruguay, una creación del periodista Daniel López Roca que este año repite en el país. Se trata de un evento que convoca a las bodegas nacionales a inscribir muestras de sus vinos, y reúne a un jurado de 30 consumidores menores de 30 años en dos días de catas, bajo parámetros internacionales de evaluación. Su utilidad quedó demostrada al año pasado, donde participaron 76 vinos de 25 bodegas locales.

Más allá de las medallas que muchas de esas etiquetas recibieron, la lección principal fue ver cómo el gusto de los jóvenes no difiere con el de las personas mayores. Ayudó a quitar, para quien quiso poner atención, el prejuicio del vino en caja asociado a los jóvenes. De hecho, según contó López Roca a los jurados del año pasado, las bodegas argentinas enviaban muestras de vinos baratos a competir, ya que presumían se ajustaba al consumo habitual de los jóvenes. Pero con el paso de los años se comprobó que quien gusta y disfruta del vino está dispuesto a invertir dinero en él, sin importar la edad que tenga.

Otro atractivo del concurso es quién conforma ese jurado de 30 menores de 30 años. Hubo allí (y se estima que habrá este año también) profesionales de la industria vitícola, pero también periodistas, trabajadores del sector hotelero, y simples tomadores de buen vino. El único requisito, además del biológico, parece estar en la predisposición a disfrutar de una copa, pero eso sí, con capacidad de dar un juicio civilizado de lo que a uno le sirven.

Las catas son a ciegas y tienen supervisión de organismos locales como la Asociación Uruguaya de Sommeliers Profesionales (AUSP). También tiene auspicio del gobierno local de Colonia.

Este año, la segunda edición se realiza el 20 y 21 de agosto en Carmelo (Colonia), en una apuesta que intenta también darle vida a una zona vitícola muy pujante en la escena local. Hasta el 31 de julio están abiertas las inscripciones para interesados.

Hay sectores de producción de bienes y servicios que apuntan a un público específico sin levantar la mirada. Se quedan con un grupo de personas que compra lo que elaboran o hacen, y descuidan la llegada de nuevos clientes. Salvando distancias y comparaciones odiosas, a la industria uruguaya del vino se le pueden morir los consumidores, si de una vez por todas no le dan corte a los jóvenes.


Comentarios

Acerca del autor