El menú del futuro "in vitro"

Buscan evitar dañar el ecosistema creando frutos de mar artificiales
En treinta años, ir al supermercado u otras tiendas alimenticias y encontrar carne creada en laboratorios será moneda corriente. La tecnología para producirla ya existe y se vuelve menos costosa a medida que pasan los años. Sin embargo, según un artículo del portal Gizmodo no será la única opción, ya que a ese menú futurista está por agregársele otra gran fuente de proteínas: la comida marina.

El pescado, las almejas y todo tipo de crustáceos forman parte de la dieta regular de millones de personas en todo el mundo, pero la pesca indiscriminada de esos frutos del mar está diezmando su población. Las granjas de peces quisieron funcionar como respuesta a ese problema pero terminaron por generar otros problemas ambientales. Es por eso que los científicos buscan cambiar las redes de pesca por incubadoras de células.

Según explicó Dominique Barnes, uno de los fundadores de New Wave Foods a Gizmodo, "cuando las personas conozcan los problemas que actualmente enfrenta la cadena de suministros en la industria de los frutos del mar buscará alternativas". De esta manera, la empresa ubicada en la incubadora IndieBio en la ciudad de San Francisco, se encuentra realizando los experimentos para poder llevar frutos del mar creados en los laboratorios al mercado. Su éxito podría ser el que marque el camino para esta industria emergente, que surge como una respuesta a la preservación de los ecosistemas.

Sin embargo, algunos científicos son más escépticos sobre la posibilidad de que estas pruebas puedan superar la categoría de mera novelería tecnológica y puedan integrarse a la vida diaria de las personas como una opción gastronómica.

Primeros antecedentes

El artículo enumera varios antecedentes a esta nueva incursión gastro-tecnológica. Una de ellas se realizó en 2002, cuando Morris Benjaminson, profesor de la Universidad de Touru, recibió por parte la NASA la autorización para explorar la posibilidad de un laboratorio de creación de carne, con el objetivo de proveer a sus astronautas de estos alimentos.

Los experimentos de Benjaminson consistieron en sumergir trozos de músculo de peces dorados en suero fetal bovino, sustancia rica en nutrientes extraída de la sangre de terneros nonatos.

Luego de una semana, los trozos de pescado habían crecido en 14%. Sin embargo, la NASA no continuó apoyando las pruebas de Benjaminson y pronto los experimentos fueron olvidados.

Más tarde, la carne in vitro tuvo una nueva hora de gloria cuando en 2013 Mark Post, de la Universidad de Maastricht, dio a conocer ante el mundo la primera hamburguesa cultivada en un laboratorio, creada en base a células vivas extraídas de una vaca y cultivadas en una solución de nutrientes.

El experimento costó cerca de US$ 330 mil, pero según varios reportes, la carne creada artificialmente tenía poco en común con la verdadera. Aún así captó la atención del mundo e instaló en la comunidad científica la discusión sobre sí la biología sintética se transformaría en la industria cárnica del futuro.

Gizmodo también aclara que otros científicos alrededor del mundo han experimentado con otro tipo de alimentos generados in vitro, como la Fundación Israelí de Agricultura Moderna, que se encuentra desarrollando la posibilidad de crear pollo a partir de células vivas.

Preservación y economía

Ahora New Wave Food, la startup co-creada por Barnes, se une a esta nueva ola de carne generada en laboratorios, buscando tanto un nicho económico como un respiro para el ecosistema marino.

Uno de los frutos de mar en los que más buscan enfocarse es en los camarones, ya que es lo más demandado por el consumidor. "No hay suficientes camarones en el mar para satisfacer la demanda y por eso se recurrió a granjas, pero eso está destruyendo parte del medio ambiente" sentenció Barnes a Gizmodo.

Al momento de lanzar esto al mercado, sus productores están seguros en algo: para que pueda funcionar, debe tratar de incursionar en el mercado mayor y a la vez tratar de mantener los precios lo más bajos posibles.

También poseen como una de sus prioridades lograr que estos alimentos consigan igualar las cualidades nutricionales de los alimentos originales, para llegar a ser un suplemento completo.