El papa como rueda de auxilio cuando no hay diplomacia posible

Con Francisco intentando mediar en Venezuela, un repaso a otras intervenciones de sumos pontífices a lo largo de la historia
Hace apenas algunos días, durante su visita a El Cairo, el papa Francisco aseguró que el Vaticano está dispuesto a mediar en la tensa situación interna que vive Venezuela. Según Infobae, la Santa Sede podría mediar "con condiciones claras", según advirtió Francisco. Pero la intención está de intervenir en un país al que según recordó el Papa "quiere mucho" y que marcaría un nuevo precedente en términos de intervenciones papales en diferentes crisis a lo largo de la historia.

Francisco, quien también pidió la intervención de un tercer país en una posible negociación entre Estados Unidos y Corea del Norte, llamó además a las Naciones Unidas a fortalecer su poder diplmomático en franca caída en los últimos años.

Aunque criticados muchas veces por su falta de vehemencia al enfrentar conflictos, lo cierto es que el Vaticano ha mediado en muchos de los que han marcado a la historia de la humanidad en tiempos modernos. Probablemente su naturaleza magnética en cuanto a los seguidores de una religión -algo que no sucede en otros credos- ha conferido a la persona que ocupa el lugar de Papa una oportunidad diferente en este sentido. Estos son algunos de los ejemplos de eso.

Cuba y Estados Unidos
Y la lista comienza precisamente con Francisco porque él fue quien jugó un papel predominante en el reencuentro entre La Habana y Washington, con aquella famosa visita de Barack Obama que lo tuvo incluso en shows de comedia en la televisión estatal cubana.

Mientras que las conversaciones para el restablecimiento de relaciones entre diplomáticos de ambos países se desarrollaba en Canadá, ambas partes reconocían que la intervención de Francisco tras una petición expresa de Barack Obama durante su visita al Vaticano en 2014, fue lo que impulsó el proceso. Francisco escribió a ambos líderes en momentos en que se conversaba sobre la liberación de algunos presos políticos de uno y otro bando.

"A la hora de estimar la importancia de este papa te quedas corto. Viniendo de donde viene tiene una gran resonancia entre los líderes de la región", señalaban desde la Casa Blanca, en declaraciones que recogió en su momento el diario español ABC.

En su momento, en el Vaticano también recordaron el rol fundamental que tuvo el también sumo pontífice Juan Pablo II, quien en en 1998 pidió "que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba". También en 2012, Benedicto XVI pidió en La Habana el levantamiento del embargo de Estados Unidos hacia Cuba.

El muro de Berlín
También pertenece a Juan Pablo II la gestión por la caída del muro de Berlín en 1989. El propio líder Mijail Gorbachov reconoció en su momento que la mediación del papa fue instrumental en la acción de derribar el muro, y por añadidura todo el sistema comunista en Europa.

Su magisterio sobre la libertad religiosa es uno de los puntos clave que se señalan en esta gestión. Los viajes del papa a Polonia, donde había nacido, también jugaron un papel muy importante en la desarticulación del sistema.

La mediación de Juan Pablo II dio paso a un avance en la perestroika, o restauración fuera de las fronteras rusas, un esfuerzo de Gorbachov que, acuciado por las dificultades económicas, comenzó a ceder en la Guerra Fría. Él mismo alivió las presiones sobre los países satélites de la antigua URSS y facilitó la apertura a Polonia y Hungría. El golpe de Estado de 1991 fue el punto final, pero en 1990 Gorbachov recibió el Premio Nobel de la Paz.

Los nazis y una "ardiente preocupación"
En tiempos del papa Pio XI, el apogeo del Tercer Reich se consumaba ante un mundo que, atónito, no lograba reaccionar ante una amenaza que amenazaba con tornarse, si no global, al menos continental.

En esos momentos en los que el pueblo judío estaba sufriendo la matanza indiscriminada por parte de los alemanes, la Iglesia Católica se manifestó a través de la encíclica "Con ardiente preocupación", que señalaba una serie de condenas a los planteos racistas y paganos del régimen de Adolf Hitler.

Del mismo modo, se estima que a través de los nuncios y la Iglesia Católica, muchos judíos salvaron sus vidas, recuerda también ABC. Se estima que entre 740.000 y 850.000 sobrevivieron gracias a esto.

Durante el pontificado de Pio se produjeron la Guerra Civil española y el arranque de la Segunda Guerra Mundial.

El canal de Beagle y la guerra que no fue
También durante el papado de Juan Pablo II, el Vaticano frenó una posible guerra entre Chile y Argentina entre 1978 y 1979. Sucedió cuando un laudo arbitral sobre un litigio de fronteras en el cual se discutía su ubicación en función del canal. El fallo daba aguas navegables a ambos países pero dejaba los derechos oceánicos a Chile, lo cual fue rechazado por el dictador Jorge Rafael Videla.

El diario argentino La Nación recuerda que "en las vísperas de Navidad de 1978 la relación entre los gobiernos de Santiago y Buenos Aires -ambos integrados por jefes militares que habían tomado el poder por la fuerza y que carecían, por lo tanto, de legitimidad democrática e institucional- se había tensado al máximo."

"Se empezaban a oír declaraciones arrogantes y decididamente belicosas de algunos de los jefes militares involucrados en el conflicto, todo lo cual creaba un ambiente que parecía escapar a todo control y que prenunciaba días aciagos para ambos pueblos", recuerda un artículo publicado allí.

En esos momentos, la Santa Sede se ofreció, a través de Juan Pablo y del cardenal Samoré, una mediación en el conflicto. El 8 de enero de 1979, en el palacio Taranco de Montevideo, los cancilleres de ambos países pedían por escrito una intervención del Vaticano para resolver un conflicto al que solo las inclemencias del tiempo impidieron que comenzara, un año antes.

La mediación de Juan Pablo II terminó con la firma del Tratado de Paz y Amistad, firmado el 29 de noviembre de 1984.




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