El plato fuerte de Master of None

La segunda temporada de la serie creada por Aziz Ansari supera a la primera en desarrollo y emotividad, y se instala como una de las mejores del año
Master of None fue una de las gratas sorpresas de Netflix en 2015. La serie creada por el comediante estadounidense de origen indio Aziz Ansari, proponía una mirada actualizada y fundamentalmente millenial de las relaciones, impregnada además de una fuerte carga social que retrataba a través de la comedia la vida de las minorías raciales en Nueva York. El éxito llegó rápidamente para la serie y Ansari –que era conocido por su participación en Parks and Recreations– logró un premio Emmy y fue nominado a Mejor actor en una serie de comedia o musical en los Globos de Oro.

A pesar del éxito de la serie, y para la consternación de sus seguidores, la segunda temporada se hizo esperar. Master of None tiene la particularidad de ser un producto muy personal, en el que Ansari no solo escribe la historia de sus personajes, sino que apela a sus propias experiencias y estudios sobre las relaciones para dotar a la serie de un estilo muy particular, algo que hizo que el actor se tomara su tiempo para encontrar la manera adecuada de continuar con la historia de Dev.

Ante esto, el anuncio de que la nueva temporada se estrenaría en mayo disparó las expectativas en el público. Y, afortunadamente, la espera realmente valió la pena.

Nuevos rumbos

La segunda temporada comienza tres meses después del último capítulo. Dev (Ansari), un treintañero amante de la gastronomía, se encuentra en Módena, Italia, aprendiendo a cocinar pasta. En Nueva York quedaron las relaciones amorosas que no prosperaron. En Módena, Dev tiene amigos, disfruta de la comida y pasa los días deleitándose con la hospitalidad italiana, pero pronto se dará cuenta de que ese no es su lugar: Nueva York lo sigue reclamando y no tardará en pegar la vuelta. Italia, sin embargo, no quedará del todo en el pasado.

Es difícil explicar la trama de esta nueva entrega de Master of None sin caer en revelaciones demasiado importantes, pero si algo debe quedar en claro es que estos 10 nuevos capítulos son superiores a los vistos en 2015. Cada uno es un evento en sí mismo y son tan diferentes como excepcionales, tanto aquellos que muestran los bellos paisajes de Italia, como los que narran la vida de Dev en Nueva York.

Master of none

A lo largo de la temporada, Ansari demuestra con efectividad lo bien que sabe contar estas historias y lo bien que conoce a sus personajes. Sus decisiones narrativas y estéticas fluyen por un espectro amplio que le permite, por ejemplo, dedicar un capítulo a diferentes historias situadas en Nueva York, o quebrar las leyes temporales para mostrar varias citas al mismo tiempo y en el mismo lugar. En otros casos, la cámara se fija durante varios minutos sobre su expresivo rostro dentro de un taxi, o explota el blanco y negro en un excelente primer episodio.

En ese sentido, los aspectos más millenial que en la primera temporada tenían un protagonismo importante (el uso continuo de un sinfín de aplicaciones, por ejemplo) siguen tan presentes y relevantes.

Además, una nueva colección de personajes se suma a la ya variopinta gama que proponía la primera temporada, destacándose sobre todo los personajes de Jeff (Bobby Cannavale), un productor que acercará a Dev hacia sus sueños laborales, y Francesca (Alessandra Mastronardi), una bella italiana que el personaje de Anzari conocerá en su estadía en Módena.

Esta segunda temporada corona así lo que seguramente sea una de las mejores producciones de Netflix hasta el momento, además de una de las series más destacadas del año, junto con Taboo (FOX Premium) y Legión (FX). Pero por sobre todo, Master of None dejará al espectador enganchado a personajes con los que se puede empatizar fácilmente, un sentimiento de ansiedad respecto a la tercera temporada (que no tiene fecha) y la agradable sensación de ser testigo de un producto tan delicioso como un buen plato de pasta italiana.

Lo mejor

Aziz Ansari

Su interpretación como Dev es mucho más empática, y su desarrollo como personaje, mayor.

Alessandra Mastronardi

La actriz italiana interpreta a Francesca y es una de las piezas principales de la nueva entrega.

Módena / Nueva York

Bien diferentes entre sí, ambas ciudades tienen peso en la vida de Dev y en la serie.

Dos capítulos destacados

El ladrón

La segunda temporada de Master of None abre con un capítulo sensacional, titulado El ladrón.
Filmado totalmente en blanco y negro, el episodio muestra la vida de Dev en Módena, mientras trabaja en una fábrica de pastas caseras. En este episodio, que dura aproximadamente 30 minutos, Ansari aprovecha para homenajear a películas como El ladrón de bicletas y otras joyas de la cinematografía italiana.

Junto con el pequeño Mario deberán recuperar el celular de Dev, donde este había guardado el número de una de sus últimas citas y donde además tiene una foto de Mario junto a un ídolo del fútbol local.

El episodio sirve además para introducir a nuevos personajes que posteriormente serán claves en la temporada.

Amarsi Un Po

Es el capítulo más largo de toda la serie (casi una hora) y uno de los más emocionales para Dev y para el espectador.

Sin caer en adelantos, varias tramas se definen en este entrega, que explora la ciudad de Nueva York como nunca y que la utiliza como articulador para contar una de las tantas relaciones del protagonista. Imposible no emocionarse con algunas de las escenas.

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