El sueño del "vino propio" sin el esfuerzo de producirlo

Florecen los barrios con una propuesta que tiene a los viñedos como protagonistas y la producción de esta bebida como un diferencial; un negocio a medio camino entre la producción vitivinícola y el desarrollo inmobiliario
Invitar a una reunión de amigos y ofrecer un vino elaborado con la uva que crece en el fondo de casa; la experiencia de tener un producto exclusivo sin el trabajo que implica producirlo, y la calma que ofrece la naturaleza. Esas son las premisas que inspiran la formación de barrios privados, o abiertos, que ponen a los viñedos, y al vino como protagonista y diferencial.

Tal es el caso de Viravento, un desarrollo de Familia Irurtia, que cuenta con 54 parcelas inmersas en un cultivo de uva de más de 30 años de antigüedad de las variedades blancas (Semillón, Ugny Blanc o Sauvignon Blanc) con los que esta tradicional familia de la vitivinicultra producía cognac.

Este proyecto, que fue presentado el pasado viernes, está ubicado en Colonia Estrella, una localidad del departamento de Colonia (a seis kilómetros de Carmelo), que en los últimos años ha ganado atractivo residencial, con la llegada de varios barrios privados en las inmediaciones.Los predios tienen una superficie que van desde los 2.300 metros cuadrados hasta una hectárea y se venden por valores que oscilan entre
US$ 55 mil y US$ 180 mil.

Quienes adquieran los lotes podrán vender la uva que produzcan a la Bodega Irurtia o bien canjearla por un cognac producido por esta familia. Además, el barrio tendrá su propia destilería, un salón de eventos, un museo sobre Colonia Estrella y una plaza que será donada a la Intendencia.

"Viravento lo que ofrece es un estilo de vida", dijo uno de los dueños de Bodega Irurtia, Marcelo Irurtia. Una de las particularidades de este emprendimiento es que pese a ser temático y tener salones comunes no se trata de un barrio privado, sino de una urbanización de libre circulación.

En barrio privado

La mayoría de los desarrollos inmobiliarios en torno a viñedos son en barrios privados.
Uno de los primeros en lanzar este tipo de proyectos fue Viñedos de la Tahona (Ruta Interbalnearia kilómetro 23), un emprendimiento inaugurado en 2010 dentro de la propuesta Lomas, Altos y Chacras de la Tahona. Aquí un predio de entre 1.000 y 1.500 metros cuadrados puede valer entre US$ 100 mil y U$S 225 mil.

Viñedos de la tahona
Viñedos de la Tahona<br>
Viñedos de la Tahona

Según indicó el gerente general de La Tahona, Félix Añón, hay unas 30 familias viviendo en Viñedos. "Este modelo es una novedad en Uruguay pero no el mundo" indicó Añón.

Por su parte, el barrio privado La Concordia –ubicado en Colonia Estrella–, fue lanzado en 2012 con un predio de 30 hectáreas dividido en 33 lotes de media hectárea cada uno, cuyo valor ronda los US$ 100 mil. En total, el barrio cuenta con dos hectáreas de viñedos con los que se elabora un tannat de "alta calidad", dijo el enólogo y jefe de operaciones de La Concordia, Fabián Terragni.

La Bodega Campotinto es la responsable de elaborar el vino, que los propietarios reciben en la cantidad que deseen una vez al año, según indicó Terragni. A su vez, tienen la posibilidad de personalizar la etiqueta y participar desde la extracción de la uva, si así lo desean.

También en Colonia, la compañía argentina Cardón, presentó un proyecto a la intendencia de ese departamento para desarrollar un "Complejo Turístico – Residencial", con servicios hoteleros y un loteo con vistas al viñedo, en el predio de la tradicional bodega Cerro de San Juan.

El proyecto incluye un loteo de 300 parcelas, en formato de barrio privado en el que quienes adquieran los lotes obtendrán un precio preferencial por los vinos que elabore esa bodega, según indicó el director de la empresa desarrolladora, Pascual Bensadon.

Para los que prefieran las vistas panorámicas y el polo, el emprendimiento Chacras de las Sierras –ubicado sobre las Sierras de las Ánimas, entre Pueblo Aznares y Solís de Mataojo– se presenta con un diferencial, entre los ya diferenciados barrios con viñedo.

Este emprendimiento consta de unas 60 chacras de entre 14 y 15 hectáreas cada una, con viñedos y canchas de polo, en un formato de barrio privado. El costo de estas chacras va desde US$ 220 mil a US$ 250 mil. El principal impulsor del proyecto, Enrique Garbino, dijo que las uvas se plantarán en las áreas destinadas para uso común y serán producidas por Familia Deicas, propietaria de Establecimiento Juanicó.

Casa en las sierras sierras lavalleja
Chacras de las Sierras cuenta con canchas de polo y viñedos<br>
Chacras de las Sierras cuenta con canchas de polo y viñedos

Un nicho para las bodegas


No solo los amantes del vino y los desarrolladores se benefician de esta tendencia. Las bodegas encuentran en este fenómeno un nuevo nicho de mercado.

Además de las bodegas que son impulsoras de estos emprendimientos, como es el caso de Viravento, que supone la entrada en el negocio inmobiliario de una familia con más de 100 años de tradición vitivinícola, o como Cerros de San Juan, que fue adquirida con el fin de desarrollar un loteo de 300 parcelas, otras se benefician prestando servicios productivos o bien invirtiendo en las viñas a cambio de su uso por un tiempo acordado.

Tal es el caso de Establecimiento Juanicó, que es propietario de las plantas y la uva de Viñedos de la Tahona y da los servicios de cosecha y producción de los vinos de Chacras de las Sierras.

En el primer caso, la bodega hace la inversión del entorno de los US$ 30 mil o US$ 40 mil por hectárea a cambio de su explotación por 30 años, y en el segundo caso la empresa solo cobra por el servicio y todo el producto que se elabora es para los dueños de las tierras.

"Lo diferencial no es disponer del vino, sino vivir entre viñedos, igual que un vitivinicultor pero que no se quiere complicar la vida con todos los trabajos que eso demanda. Si el resultado de la cosecha después lo puedo comprar y convidar a mis amigos mejor", resumió el director de Establecimiento Juanicó, Fernando Deicas.

Apuntar al extranjero


Durante el lanzamiento de Viravento, el pasado viernes, el predio ubicado en Colonia Estrella fue visitado por una veintena de argentinos que llegaron desde Punta del Este. Los invitados, posibles compradores, pasaron la tarde conociendo la bodega Irurtia y terminaron la jornada entre degustaciones de vinos y de cognac. Los argentinos son el público más atractivo para este emprendimiento ubicado a una hora en barco de Buenos Aires.

Populares de la sección

Acerca del autor