El "tardío homenaje" del FA al ministro del Interior de Pacheco

Un libro repasa la vida y trayectoria del jurista
Eduardo Jiménez de Aréchaga era ministro del Interior en el año 1968 y desde su cargo impulsó la ley de reglamentación del derecho de huelga y, en especial, la declaración de la esencialidad cuando una medida gremial afecte un servicio público. Ese hecho, ocurrido durante el gobierno de Jorge Pacheco Areco, le valió tal cuestionamiento de la izquierda que 26 años después, cuando el reconocido jurista murió en un accidente de tránsito, la bancada de diputados del Frente Amplio (FA) se retiró de sala durante un homenaje tributado en su recuerdo.

Años después, el FA llegó al poder y la aplicación del decreto de esencialidad se ha repetido en las tres administraciones de izquierda con argumentos similares a los esgrimidos por Jiménez de Aréchaga. Esos sucesos son recordados en una biografía sobre el abogado, escrita por el exsenador colorado y actual integrante de la Corte Electoral, Alberto Brause, presentado la semana pasada.

La aplicación de la esencialidad en los tres gobiernos del FA es un "tardío homenaje a la personalidad y actuación como ministro del Interior del Dr. Eduardo Jiménez de Aréchaga", consideró Brause en su obra. El autor considera que la ausencia de los diputados en aquel homenaje fue "ostensible y desconsiderada".

Para Brause es "paradójico" que el actual ministro del Interior, Eduardo Bonomi, –en aquel entonces integrante del MLN– haya justificado la esencialidad en el Codicen "con argumentación similar a la empleada en 1968 por el entonces ministro del Interior".

Jiménez de Aréchaga decía en 1968 que había dirigentes universitarios con actitud "irresponsable" que incitaban a los estudiantes "a la violencia y la acción directa" con el objetivo de "explotación política, provocar y obtener víctimas". Más de 40 años después, Bonomi afirmó tras la ocupación del Codicen en 2015 que había organizaciones "que quieren que haya enfrentamientos de estas características y tener mártires".

"¿Verdad que resulta paradójico que el guerrillero tupamaro de ayer y actual ministro del Interior Bonomi, recurra a explicaciones similares a las aducidas por el entonces ministro del interior?", pregunta Brause.

Jurista destacado

El libro sobre Jiménez de Aréchaga, prologado por el expresidente Jorge Batlle, repasa la vida y trayectoria de quien ocupara, entre otros cargos, la presidencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Integró esa corte durante nueve años pero "optó voluntariamente por no postularse a la reelección por dos razones: motivos familiares que lo llevaban a volver al país y su condición de demócrata y republicano", que le impedían requerir el necesario apoyo del gobierno de la época, en manos de los militares.

Proveniente de una familia de juristas, Jiménez de Aréchaga fue un destacado experto y docente de derecho internacional ("innovó la forma de enseñar la materia y también el contenido de la misma", afirma Brause), e integró tribunales arbitrales y asesoró a numerosos países en litigios internacionales.

Fue presidente de la Comisión de Derecho Internacional de Naciones Unidas, presidente del Tribunal Administrativo del Banco Mundial y estuvo vinculado al Partido Colorado.

Una cena con Cat Stevens

En el libro, Virginia, hija de Jiménez de Aréchaga y esposa del autor, cuenta que en 1975 el cantante inglés Cat Stevens visitó a Brause, ya que pretendía obtener una residencia en Uruguay. Cuando Jiménez de Aréchaga lo supo, invitó a la pareja y al célebre artista a cenar. La noche terminó con Stevens cantando varias de sus famosas canciones. "Un recuerdo imborrable para la familia", recuerda Virginia Jiménez de Aréchaga.

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