El terrorismo se mete de lleno en la campaña presidencial de EEUU

Un estadounidense de origen afgano señalado como responsable fue detenido ayer
Quince años después de los atentados del 11 de setiembre de 2001, Estados Unidos y en particular Nueva York, la misma ciudad que aquel día vio caer las Torres Gemelas, atraviesa uno de los momentos de mayor alerta en materia de seguridad. La sucesión de bombas y explosiones registradas en Nueva York, Nueva Jersey y Minnesota llevaron a las fuerzas de seguridad a extremar los controles, justo cuando centenares de gobernantes de todo el mundo llegaban a Manhattan para abrir hoy la Asamblea General de la ONU y con la recta final de la campaña electoral hacia la Casa Blanca.

A 49 días de los comicios del 8 de noviembre en los que se elegirá el sucesor de Barack Obama, el candidato republicano, Donald Trump, apostó ayer al temor y a la firmeza tras los ataques del domingo, mientras que su rival demócrata, Hillary Clinton, prefirió insistir en su experiencia para enfrentar al terrorismo.

"Vamos a tener que ser muy duros", reaccionó Donald Trump en Fox News ayer por la mañana. "Hemos sido débiles, nuestro país ha sido débil. Hemos dejado entrar a decenas de miles de personas".

La noche anterior había ido en la misma línea a través de su cuenta en Twitter: "¡Los ataques del sábado demuestran el fracaso de la política de Obama/Hillary Clinton, que no pueden garantizar nuestra seguridad! ¡Conmigo Estados Unidos volverá a estar seguro!"

Como contracara, Clinton optó por ser más cauta. "Optamos por resolver (los problemas), no por el temor", dijo la candidata, al tiempo que pidió apelar a "la fuerza de la inteligencia" para contrarrestar las potenciales amenazas.

"Principalmente, digo a los estadounidenses, permanezcamos vigilantes, no tengamos miedo. Hemos afrontado amenazas en el pasado. Sé que enfrentaremos este nuevo peligro con el mismo coraje y la misma decisión. Hemos elegido la determinación, no el miedo", declaró. Advirtió además, como hizo anteriormente, que la retórica de Trump favorece a los extremistas, "quienes buscan que esto se convierta en una guerra contra el Islam".

Los votantes están muy divididos acerca de cuál de los dos candidatos será el más eficaz ante la amenaza terrorista. Según un sondeo de Fox News publicado antes del fin de semana, 46% de los electores confían más en Clinton en materia de terrorismo y seguridad nacional, contra 45% que prefiere a Trump.

No sucumbir

En la misma línea que Clinton, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió ayer a sus compatriotas no "sucumbir al miedo".

"En estos momentos no vemos alguna conexión entre ese incidente y lo que ocurrió aquí, en Nueva York, y en Nueva Jersey. Nuestra atención ahora está focalizada en las personas que resultaron heridas", declaró el mandatario, y añadió que el FBI investigaba el ataque en Minnesota como "un posible acto de terrorismo".

Ahmad Khan Rahami, un estadounidense de origen afgano de 28 años fue arrestado ayer bajo sospecha de ser el autor de los atentados en Nueva York y Nueva Jersey y posteriormente acusado formalmente ante la justicia.

Según los medios estadounidenses, los cargos por intento de asesinato y posesión de un arma de fuego no están directamente vinculados con los atentados, sino con el enfrentamiento que tuvo con la policía en Nueva Jersey, que derivó en su arresto.

Autoridades dijeron que no estaban buscando a otros sospechosos en conexión con los ataques y que no tenían razones para pensar que haya una célula terrorista activa en la región.

Rahami trabajaba en el restaurante de sus padres, el "First American Fried Chicken" en la localidad de Elizabeth (Nueva Jersey, a 25 kilómetros de Nueva York), según el New York Times.

"Tuvimos algunos problemas de aplicación de la ley y quejas por ruidos", dado que el restaurante permanecía abierto las 24 horas del día, indicó el alcalde de Elizabeth, pero agregó que "el sospechoso no estaba en el radar de los cuerpos policiales locales".

Según el periódico neoyorquino, la familia Rahami alegaba que era víctima de islamofobia.
En la noche del sábado una bomba estalló en el barrio de Chelsea en Nueva York y 29 personas resultaron heridas. Más temprano hubo otro ataque en Nueva Jersey en el que no hubo heridos pero que llevó a cancelar una carrera del Cuerpo de Marines. El domingo, un nido de bombas fue hallado en la estación de trenes de Elizabeth, que fue desactivado por el FBI.

Luego de la explosión en Chelsea, una bomba armada en una olla a presión fue descubierta a cuatro cuadras de la estación, y también fue desactivada.

Nueva York entró en alerta completa y desplegó más de 1.000 uniformados en aeropuertos, terminales de ómnibus y estaciones de metro.

Fuente: Agencias

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