Emprender desde la capacidad ociosa de las cosas

El director de Bexton Research, Diego Vallarino, explica en qué consiste el modelo de sharing economy para idear negocios

¿Qué cantidad de oportunidades de percibir ingresos existen alrededor tuyo? Esta es una de las preguntas que me he hecho desde que estaba en la universidad.

Para los que vivimos esa época de estudiante con “presupuesto de estudiante” era importante identificar formas de poder generar ingresos sin perder el foco en los estudios. Es decir, ya sea por temas de visas o temas curriculares nos era imposible acceder a un trabajo, aunque este fuera part time.


Lo primero que nos venía a la mente era: ¿Qué pueden necesitar las organizaciones, empresas o personas alrededor mío que no implique mucho tiempo?

Y ahí comenzaba una ola de nuevas interrogantes, ¿Qué sé hacer, o que tengo, que puede ser valorado por otros?, ¿Cuánto me pueden pagar por eso? ¿Y por aquello? Y así uno comenzaba a pensar en dictar clases particulares en tiempos libres, o alquilar una cama extra del apartamento por el fin de semana. Una cantidad de actividades que tenían como centro mis estudios, y que podía generar ingresos legítimos con un relativo bajo esfuerzo.

Hoy ese modelo, que seguramente muchos de los que están leyendo utilizaron en su época de universitarios, se ha institucionalizado, y se conoce como sharing economy (SE). El SE es un sistema socio-económico que permite compartir los recursos humanos y físicos. Incluye la creación, producción, distribución, comercio y consumo compartido de bienes y servicios por parte de diferentes personas y organizaciones.

Estos sistemas toman una variedad de formas, a menudo aprovechando la potencialidad que les brinda a las personas, corporaciones, organizaciones sin fines de lucro y al gobierno, la tecnología de la información para acceder a información sobre la distribución, el intercambio y la reutilización del exceso de capacidad en bienes y servicios.

Una premisa común es que cuando la información sobre los bienes es compartida, el valor de esos bienes puede aumentar, para el negocio, para los individuos y para la comunidad.

En ese marco, en EEUU existe un flujo importante de emprendimientos que están haciendo tambalear a diferentes sectores. Es así como innovadoras startups del estilo de TaskRabbit, Getaround, Airbnb, Vayable, Loosecubes, están rompiendo el juego en los sectores de rentadoras de autos, en los hostales, entre otros varios.

En América Latina existe un potencial importante para este tipo de emprendimientos. Lo importante a mi juicio, es tener presente un par de pasos para innovar en los diferentes sectores a través de la sharing economy.

¿Cuáles son los activos que poseen la empresa, la familia o la persona y su utilización óptima? Es crítico, para comenzar a pensar un emprendimiento en base a la SE, el comprender cuáles son los activos (tangibles e intangibles) que se posee. Ya sea una bicicleta, como un auto, una máquina, un equipo de trabajo, y así todo aquello que pueda ser compartido.

Y para esto es crítico determinar cuál es la utilización óptima para el propietario. Lo que implica un análisis detallado de la utilización histórica y futura.

Cuáles son las necesidades que tienen las personas con relación a los activos que tengo. Un activo no vale nada si no hay nadie que lo necesite, y que además, lo quiera utilizar. Por ende es importante comprender quienes necesitarían de nuestro activo, en qué momento, y para hacer qué tipo de actividad.

Es importante comprender esto para los que no tienen el activo (los que no tienen un auto, por ejemplo) como para los que sí lo tienen (quizás a la persona o empresa le conviene más vender el auto y compartir el nuestro).

Una vez que se comprende el comportamiento en la utilización del bien por parte del propietario, se analiza la forma que sería utilizado por otros agentes económicos, se está en condiciones de poder pensar cuál es la mejor forma de ofrecerlo.

Qué instrumentos necesito para poder identificar esas oportunidades y cuál es la mejor forma para unir las partes. Como hemos mencionado las tecnologías de la información, y específicamente la utilización de redes sociales, así como la posibilidad de contar con información desde diferentes dispositivos, ha permitido acceder a modelos predictivos de comportamiento histórico y modelar el futuro de mis activos como de las necesidades de los potenciales usuarios.

Obviamente la profesionalización en el mundo del Sharing Economy depende de si se trata de una empresa, de una startup, las que quieran innovar disruptivamente en un sector consolidado, o si estamos hablando de la vieja máquina de cortar pasto que según nuestra señora no usamos nunca, y que para nosotros utilizamos casi todos los días, aunque hayamos cortado el pasto dos veces con ella y la factura de compra diga 2010.

 * director de Bexton Research


Comentarios

Acerca del autor