Empresas agrícolas en zona de riesgo por la ausencia de lluvias

Están en jaque los elevados rendimientos que se precisan en la soja para al menos cubrir los costos
La ausencia de lluvias durante los últimos 20 días tiene en jaque a los agricultores, quienes principalmente ven peligrar la obtención de rendimientos elevados en el cultivo de soja, algo considerando indispensable para el éxito de las empresas agrícolas en la actual campaña de cultivos de verano, dada la ostensible baja que se registró en el precio de la oleaginosa.

Roberto Verdera, presidente de la Mesa Tecnológica de Oleaginosos y gerente técnico de la cooperativa Calmer, dijo a El Observador que en el caso de la soja de primera, que está en plena floración con una presencia inadecuada de humedad en el suelo, está afectándose, mientras que en el caso de la soja de segunda "está bancando más", porque allí el desarrollo vegetativo todavía es menor, "no se está en el pico de demanda".

Explicó que en el corazón del área agrícola nacional, en Soriano y alrededores, llovió en la forma adecuada hasta que concluyó la primera semana de enero y luego las precipitaciones fueron escasas o directamente no hubo.

La soja de primera, en plena floración, es la que más está sufriendo la falta de precipitaciones.

Tras precisar que hace varias semanas los pronósticos para esta campaña indicaron que esto no sucedería, señaló que "el panorama se complicó y mucho" y que lo peor ahora es que instalada esta incipiente sequía no hay perspectivas de lluvias para los próximos días.

Consultado sobre el recurso de recurrir al riego, indicó que en su caso en uno de los campos en los que trabaja se puede regar apenas el 10% del área cultivada y que a nivel país el porcentaje de chacras con riegos es incluso menor.

En relación a los maíces de primera, comentó que "zafaron, porque en el pico de demanda de agua llovió, la floración fue buena, tal vez se complique el peso de los mil granos, en el llenado final, que puede ser menor a lo ideal aunque no será malo; sí está con poco desarrollo el maíz de segunda que empezó a florecer y le falta agua".

En el sorgo, si bien es un cultivo que está comprobado es más rustico, que soporta mejor estas adversidades, puede llegar a tener alguna dificultad si el escenario de déficit hídrico persiste.

En líneas generales, admitió, la situación "no es un desastre", "pero los cultivos están sin agua, entre lo que extrajeron del suelo y la evaporación que hay, con días muy calurosos y con viento, necesitan una reposición de agua y no hay buenas noticias para la semana que viene".

Verdera dijo que el ánimo en los agricultores y sus asesores es de "expectativa y preocupación", dada esta realidad.


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