En Maldonado usan cámaras para fichar a sospechosos

El departamento ya no echa quienes no puedan justificar su presencia en el lugar, aunque los vigila desde el centro de monitoreo
Cuando en 2009 la entonces jueza penal de Maldonado, Adriana Graziuso, comenzó a aplicar la llamada ley de vagancia, la controversia no se hizo esperar. La norma, vigente desde 1941, permite expulsar del departamento a aquellas personas que se encuentran mendigando, que no pueden justificar su presencia por trabajo o vivienda, y cuyo "estado psicológico y moral, anteriores y actuales, evidencia que representan un peligro social".

Y aunque la decisión de la jueza fue duramente criticada por atentar contra la libre circulación de las personas, vecinos y empresarios celebraron la aplicación de esta ley vigente, pero olvidada.
Pero cuando en 2013 la jueza fue trasladada a Ciudad de la Costa, los magistrados que quedaron en su lugar volvieron a dejar en desuso la norma, que solo era tenida en cuenta durante el transcurso de la temporada estival.

Graziuso es ahora directora general de Asuntos Legales de la Intendencia de Maldonado, y el actual intendente, Enrique Antía, no duda en defender la decisión de quien hoy integra su equipo.
"Que la jueza (por Graziuso) haya aplicado la ley de vagancia le sirvió al departamento porque fue un buen ejemplo de lo que hay que hacer con los que vienen para joder y aprovecharse del turismo", dijo Antía a El Observador.

US$ 20 millones destinó la Intendencia de Maldonado a la colocación de 1.250 cámaras de videovigilancia. Actualmente están operativas unas 300; la información sobre su ubicación es reservada

Aunque la ley ya no sea aplicada, las cámaras de seguridad que la Intendencia de Maldonado puso en funcionamiento el pasado 27 de diciembre se han convertido en un aliado para mantener a raya a aquellas personas que llegan en verano y no tienen trabajo ni lugar fijo para alojarse.

A través de las cámaras, "cuando la policía ve gente en condiciones irregulares, le pide la cédula por lo menos, y eso está bueno, porque nos previene de posibles dificultades en materia de seguridad", apuntó Antía. El intendente dijo que "lo importante es que la policía pide documento" y agregó que aunque en el departamento ya no se aplique la ley de vagancia, "cuando a alguien se le pide la cédula constantemente se siente descubierto y se va".

Consultado sobre cuáles son los criterios para definir que algo es irregular, Antía puso como ejemplo a "dos o tres muchachos, que no tienen trabajo, que se quedan a dormir en los médanos y se esconden en las pasarelas de madera". "Hay gente que es clarito que no tiene trabajo, no anda buscando trabajo y se queda a dormir acá; eso no es bueno para la gente de Maldonado. En Maldonado no está bien visto eso", completó el intendente.

La comuna invirtió US$ 20 millones en la instalación de unas 1.200 cámaras de seguridad en todo el departamento, que son monitoreadas las 24 horas del día.

Un banco de datos

El jueves, el comisario y vocero de la Jefatura de Maldonado, Joe López, dijo en el programa Desayunos informales, de canal 12, que en los casos en los que se encuentran con personas que "no tienen como justificar su presencia en el departamento", el nuevo centro de monitoreo representa "un antes y un después" en el control. Además, López apuntó que gracias a las nuevas cámaras del departamento se identificó a personas que aunque no hubieran sido detenidas en el momento, la policía pudo "crear un banco de datos".

El comisario agregó que de esta forma, en caso de que haya un delito que "se ajuste a las características" de estas personas, la policía sabrá a quién recurrir.

"Los visualizadores, si ven personas en actitud sospechosa o en un lugar donde no amerita que estén, envían un móvil al lugar", agregó López.

Consultado por El Observador, el comisario dijo que no se discrimina por la forma en que una persona está vestida, porque "un delincuente puede tener la mejor ropa de marca o transitar con alta gama", y de hecho resultaron procesadas personas que reúnen estas características.

Un vehículo sin matrícula que circula cerca de un cajero automático o una zona residencial enciende las alarmas de policía, según López. Lo mismo ocurre con una persona que se baja de la moto con el casco puesto, agregó el comisario.

Una ley polémica

La aplicación de la ley de vagancia en Maldonado estaba tan asociada a quien hoy es la asesora legal de la intendencia, que ni bien fue trasladada volvió a caer en desuso. El entonces intendente de Maldonado, el frenteamplista Óscar de los Santos (2005-2015), fue un ferviente crítico de la aplicación de esta norma, pero muchos vecinos y empresarios turísticos se habían manifestado a favor.

Uno de ellos fue Luis Borsari, quien en ese momento era presidente de la Cámara Uruguaya de Turismo y directivo de la Liga de Fomento de Punta del Este, y hoy es director general de Turismo de la comuna.
En una nota publicada por El País, Borsari manifestó que existía gran conformidad con la actuación de la entonces jueza Graziuso, y que pretendía que el criterio de la magistrada se mantuviera.

Sin embargo, al ser consultado por El Observador sobre si creía que la norma debía volverse a aplicar, el empresario dijo desconocer la existencia de la ley.

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