"En Uruguay no se cuida ni se protege al artista"

Con vivencias y conocimientos que abarcan 30 años en el arte nacional e internacional, espera la apertura de su galería y mantiene la esperanza de que exista un entorno que ayude al artista que reside en el país

De profesión contador pero con el arte en las venas, Daniel Benoit Cassou es asesor de arte y coleccionista de obras de pintura nacional. Fue empresario pero su cable a tierra siempre estuvo ligado a las esculturas y pinceles. Próximamente será responsable de la dirección de Zorrilla Gallery, un nuevo emprendimiento de perfil artístico y cultural que llevará adelante junto al rematador Sebastián Zorrilla de San Martin, de la firma Zorrilla Antigüedades. Del mundo del arte, museos, artistas, su colección y la realidad uruguaya, Benoit habló con El Observador.

¿Cómo entró al mundo del arte?

Mi vida ha sido un acontecimiento detrás del otro, y sin proponérmelo ha sido un paso lógico. De pequeño coleccionaba cosas. Siempre fui coleccionista. Fuera de latas o cajas de fósforos. Antes de terminar la carrera de contador público y con 24 años, ingresé al taller de pintura del artista Hugo Longa. Yo estaba seguro de lo que quería hacer; sabía que quería iniciar una carrera artística.

¿Qué es ser asesor en arte?

Cuando una persona va a elegir arte, hay que explicarle todo, pero entender también qué le motiva comprar, qué lo lleva a elegir a determinados artistas y qué desea que se refleje en las obras. Es ayudar a encontrar a alguien una obra que le guste y lo sensibilice.

¿Qué define al coleccionista?

Para definir a un coleccionista hay que hacerlo con cuidado. Ser coleccionista no es comprar y amontonar. El coleccionista es un agente importante en el arte y para el arte. En una colección, las obras tienen que hablar por si solas. No deberían necesitar una explicación.

¿Cuándo se convirtió en asesor y en coleccionista?

Estaba en contacto con artistas que tenían dificultad en colocar sus obras en el mercado, y por otro lado en mi trabajo tenía compañeros que tenían dificultades para elegir y adquirir obras. Con la intención de ayudarlos me fui formando. Y un día, una persona me pidió ayuda porque quería tener una colección en su casa. Así comencé a seleccionar arte. Así aprendí a ser mi mejor cliente. Y me relacionaba con artistas, les compraba obras, acordábamos la comisión y adquiría piezas. Así empecé a comprar y vender.


¿Cómo es su colección?

La colección tiene su eje en el año 1985. Antes era una colección vanguardista que marcaba el futuro y que mostraba el camino de por dónde iba el arte. Hoy veo una colección histórica. Va de la mano de un arte pasado, pero remarco que la tarea del coleccionista es crear una nueva obra a partir de la obra del artista.

¿Puede mencionar a artistas que integran su colección?

Linda Cohen, Carlos Musso, Carlos Seveso, María Freire, José Pedro Costigliolo, Juan Burgos, Fernando López Lage, Pablo Conde, Javier Bassi, Claudia Anselmi, María Clara Rossi, Pilar González y Águeda Dicancro, entre otros.

Colección de Daniel Benoit Cassou
Parte de la colección de Daniel Benoit<br>
Parte de la colección de Daniel Benoit

¿Qué estilos o movimientos artísticos son de su interés?

No me puedo definir ni como amante del arte abstracto ni del arte figurativo. Pero reconozco que prefiero el arte figurativo. No existen movimientos artísticos hoy en día, existen manifestaciones aisladas. Los "ismos" (surrealismos, dadaísmo y otros) terminaron en el siglo XX. Hay tantos movimientos artísticos fuera de la hegemonía del occidente que recién ahora le están prestando atención. Cuando voy a elegir una obra me tiene que interesar el artista también. Pero me interesa que la obra me diga algo, que me emocione. Si no tengo emoción no encuentro comunión.

¿Qué le llama más la atención del arte en las calles del mundo?

Lo más simple, el arte que está hecho por alguien que no tiene formación artísticas, que usa elementos encontrados, que no tiene una formación profesional y crea algo que te conmueve, y que te para en una gran urbe, eso en ciudades como por ejemplo San Pablo, Nueva York, Buenos Aires y Río de Janeiro. Esa ciudad tiene algo bueno, que ha metido todo eso en los museos, la sala principal de un museo llamado El Mar, tiene arte de la favela. Esas manifestaciones puede ser un baile de chicos en una esquina, eso me seduce el corazón, mucho más que pararme en una obra enmarcada.

¿Con el paso del tiempo cambia la concepción del arte para el coleccionista?

Una cosa es el coleccionismo y otra es el disfrute del arte porque yo puedo prescindir de toda mi colección y seguir disfrutando del arte. Podés disfrutar sin poseer. Las obras nos sobreviven. Quiero decir que no nos pertenecen. Pagamos un alquiler para que nos acompañen en nuestra vida. Yo podría vivir sin mi colección. Lo importante es haberlo hecho, y tener un registro de eso. Pero continuidad no quiero. Está claro que antes de irme de esta vida quiero deshacerme de todo lo que tengo.

¿Cómo observa hoy el arte uruguayo?

Creo que el arte hoy no está bien trabajado. En Uruguay no se contempla, ni se protege ni se cuida al artista. Hay una ausencia y una carencia de galerías de arte que trabajen con el ahínco del éxito del artista. Hoy por hoy, lo que les interesa a las galerías es vender. No existe un artista que tenga éxito sin una galería detrás, que es lo que al uruguayo le cuesta creer.

¿Puede destacar algo de la escultura uruguaya?

Si nosotros en pintura estamos en el podio dos, en escultura estamos en el podio tres. En escultura en uruguaya, hay poco y nada. No existe respeto siquiera por la escultura. El hecho esta en el que el Gobierno de turno puso un parque de escultura y hoy por hoy esta todo deshuesado, donde era la casa de Gobierno. No puede ser que no se respeten las obras de nuestros artista consagrados. Hay buenos escultores. El desembarco de Pablo Atchugarry. Pero pregunto, ¿Pablo Atchugarry es Uruguay?, no sé. Pablo (Atchugarry) vino con toda la escuela hecha de su ciudad en Italia, tiene obras que no condicen con la realidad nuestra. Es un outsider. Cuando pienso en escultura nacional, no pienso en él.

¿Se podría decir que en escultura la época más importante fue la de artistas como José Belloni?

Creo que marcaron hitos porque eran obras monumentales que hablaban de un país. Creo que formaron parte de un modelo de país, que no se que hoy deben formar parte de nuestro colectivo. Hay un proyecto que van a exhibir muchos escultores en Ciudad Vieja, tal vez eso renueve un poco. Pero cuando nosotros los uruguayos pensamos en arte, no pensamos en Juan Manuel Blanes ni en Zorrila de San Martín porque creemos que eso forma parte de un modelo de país, de la educación. Esos artistas consagrados ocupan un lugar que hoy por hoy no lo tienen los artistas contemporáneos, es muy difícil competir con ellos.

¿Y que opina del mercado nacional?

El mercado del arte no existe acá en Uruguay. No hay museos que nos avalen. Considero como primer museo al de Gurvich. El Museo de Artes no es un museo sino una gran sala de exposición, el museo Blanes lo mismo, al igual que el Figari.

¿Por qué dice que en Uruguay no hay museos?

Porque hay desinterés principalmente de la clase política. No hay respeto hacia nuestras tradiciones. Además, pasa que el uruguayo siempre se deja deslumbrar por lo que observa del exterior. De repente nos gusta Joaquín Torres García porque tuvo éxito en España, pero no valoramos a los artistas que tenemos hoy. Acá hay artistas que se mueren de hambre y que terminan malvendiendo sus obras.

¿Cómo considera que es observado el arte uruguayo en el exterior?

Hay figuras de reconocimiento pero salvo eso, en general no existe. Y los artistas nacionales que quieren trascender saben que para lograrlo tienen que salir al exterior, ya sea físicamente o con las obras. O que exista una galería que los haga llegar a otros países.

¿Qué esperaría del arte nacional para el futuro?

Me parece que lo que tenemos que hacer es ayudar a que nuestros artistas produzcan y vendan acá en el país, independientemente de que luego las obras se vendan para un lado u otro. Hay que proporcionarle al artista un marco para que se quede, y evitar que sea como el futbolista que nace acá pero que vive pensando en jugar allá.


¿Y el arte internacional?

Considero que una cosa es el arte como negocio y otra distinta el arte como arte en sí. El arte no se mide por el valor que adquieren determinadas obras y los artistas no tienen ni adquieren relevancia según el precio de sus cuadros. Son cosas diferentes en mercados distintos. Además, todos saben que las mejores obras son un resguardo para los grandes capitalistas.

Perfil.:

Nombre: Daniel Benoit Cassou
Edad: 54 años
Estado Civil: Casado (3 hijos)
Profesión: Contador Público
Ocupación: Asesor en arte - Galerista

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