Escuadrón Suicida: el lado bueno de los malos

La irregular trama de la nueva película de villanos impide brillar a sus personajes
Escuadrón Suicida tenía una tarea complicada pero a la vez simple: ser mejor que las dos películas anteriores basadas en los personajes de DC Comics, El hombre de acero y Batman versus Superman: el origen de la justicia, una película que para la anticipación generada no estuvo a la altura esperada a nivel de taquilla (aunque sí recaudó mucho dinero) y dividió a críticos y fanáticos por igual.

En la comparativa entre ambas, Escuadrón Suicida es mejor por la sencilla razón de que es una película entretenida, con líneas de diálogo y momentos divertidos y personajes atractivos, con motivaciones genuinas y defectos humanizantes, algo que no poseían el semidiós Superman y el excesivamente sombrío Batman. Es una mejor película, aunque eso no significa que es una obra maestra.

La primera parte parece indicar que estamos ante algo diferente al tradicional filme de superhéroes. Los integrantes del equipo, un conjunto de criminales tomados de la segunda fila de villanos del hombre murciélago y Flash (que tiene aquí su primera y breve aparición en esta franquicia), son presentados a través de una serie de montajes que muestran sus habilidades especiales y la forma en la que fueron encarcelados.

Escuadron Suicida trailer

Mientras tanto, se muestra a la maquiavélica agente Amanda Waller (Viola Davis) explicando al gobierno estadounidense la necesidad de recurrir a estos "metahuamos" para conformar una especie de vengadores malignos que se enfrenten a la dupla de Encantadora e Incubus, dos hermanos con poderes mágicos que buscan dominar el mundo por la misma razón que tienen buena parte de los villanos de este tipo de películas: porque sí.

La calidad del guion de David Ayer (también director de la película) se puede describir como una U: luego de ese comienzo auspicioso, el equipo deambula por una ciudad en busca de los malos, peleando con sus esbirros anónimos, entre ellos y con los militares que los acompañan y vigilan, liderados por el coronel Rick Flag. Afortunadamente, para el tercer acto las cosas remontan, sobre todo luego de una escena en un bar que es la más poderosa de la película a nivel emocional, aunque el resultado es el de otra película genérica de superhéroes.

Si suceden cosas como la escena mencionada es porque Escuadrón Suicida, más allá de contar con un guion irregular y con altibajos, tiene buenos personajes con los que trabajar. Cada uno de estos antihéroes/villanos tiene un costado humano: dilemas familiares, pasados oscuros, o la imposibilidad de reunirse con sus parejas románticas, como es el caso de Flag o de Harley Quinn, la lunática novia del Guasón.

La nueva versión del clásico enemigo de Batman, encarnada por Jared Leto, queda en una promesa. Cubierto de tatuajes y joyas, utilizando ropa llamativa y una dentadura de metal, con su tradicional locura y una novedosa sexualidad, el personaje cumple un rol de comodín en la trama que se percibe desaprovechado. Si tuviera una participación mayor, o si su presencia se limitara a su escena final, sería más efectivo.

Entre la galería de personajes, uno de los más destacados es El Diablo, un pandillero latino que tiene la capacidad de lanzar fuego. Su desarrollo a lo largo del filme lo convierte en el integrante del escuadrón más interesante por sus actitudes, su historia de fondo, y su rol en la caza de Encantadora e Incubus.

Además de tener la obvia motivación genérica de "conquistar el mundo y esclavizar a la humanidad", la pareja apela a otros elementos que ya son casi una autoparodia en el género de superhéroes, como el uso de una "máquina" que lanza un rayo de energía al cielo y está rodeada por un aro de escombros.
Escuadrón Suicida también tiene algunos puntos de contacto con otras películas como Deadpool o Guardianes de la Galaxia, ambos éxitos inesperados basados en personajes irreverentes, no directamente heroicos y con momentos creados a base de canciones. Hits como Seven nation army de los White Stripes, Fortunate Son de Creedence; Bohemian Rhapsody de Queen, y artistas como AC/DC, Eminem y los Rolling Stones integran la banda sonora.

Al igual que esas dos películas, el hecho de tratarse de una historia entretenida con personajes desconocidos, graciosos, actores famosos encarnándolos y el bombo publicitario que ha tenido el filme–omnipresente en redes sociales a través de publicaciones diversas– podrán darle el éxito que hasta ahora Batman y Superman no han logrado consolidar.

Populares de la sección

Acerca del autor