Estado Islámico reivindica atentado y Merkel es cuestionada por inmigración

Sospechoso paquistaní fue liberado mientras grupo yihadista atribuyó ataque a uno de sus soldados
Mientras el Estado Islámico reivindicó ayer la autoría del atentado en un mercado de Navidad de Berlín, la canciller alemana Angela Merkel no para de recibir duros cuestionamientos por su política migratoria.

Las críticas arreciaron ayer, un día después del ataque realizado con un camión Scania que recorrió unos 80 metros en un mercado de artículos navideños, a pasos de la iglesia del Recuerdo y próximo a una avenida comercial, la Kurfûrstendamm.

Hasta ayer habían muerto en el atentado 12 personas y 48 resultaron heridas, de las cuales 18 estaban en grave estado, al sufrir fracturas y hemorragias internas, según la prensa alemana.
Seis de los muertos ya fueron identificados y son todos de nacionalidad alemana.

Una testigo australiana indicó que había niños y personas mayores entre las personas que yacían en el suelo tras el paso del camión.

Lana Sefovac, un bosnio que vive en Berlín, estaba en la entrada. "Estábamos en un puesto porque queríamos comprar algo de comida. Tuvimos suerte porque si no hubiésemos tenido hambre hubiéramos estado en el paseo y hubiéramos sido víctimas", dijo a la televisión bosnia.

El ataque se produjo el lunes por la noche, a las 20 horas locales, cuando el vehículo recorrió entre 50 y 80 metros mientras atravesaba el mercado.

El camión, propiedad de una empresa de transporte polaca y proveniente de Italia, estaba cargado con 25 toneladas de productos metalúrgicos. El conductor, que fue asesinado presuntamente por el atacante, pensaba pasar la noche en Berlín para entregar la carga ayer.

"Es mi primo, lo conocía desde la infancia. Pongo la mano en el fuego por él", dijo el dueño de la empresa, Ariel Zurawski.

La policía alemana cree que el vehículo fue robado. El cadáver del conductor, asesinado con un arma de fuego, fue encontrado en el camión después del ataque, indicó el Ministerio del Interior.

Sospechoso liberado


En principio, versiones difundidas por la Policía establecían que el supuesto atacante era un ciudadano paquistaní que fue detenido el mismo lunes, a dos kilómetros del lugar, y que había pedido asilo en el país, confirmó el ministro del Interior, Thomas de Maizière.

Pero la Fiscalía Federal liberó ayer al sospechoso por falta de pruebas que lo incriminaran.
"Las pruebas forenses obtenidas hasta el momento no proporcionaron evidencias de la presencia del acusado en la cabina del camión durante el crimen", señaló la fiscalía.

El jefe de la Policía de Berlín, Klaus Kandt, admitió que un "peligroso criminal" puede estar libre en la zona. Por eso, anunció que se aumentaron las medidas de seguridad, pues se requiere un "nivel de alerta elevado".

Otra fuente de la Policía local admitió al diario Die Welt que habían tenido detenido al "hombre que no es".

El paquistaní había llegado a Alemania el 31 de diciembre pasado por la ruta de los Balcanes y su ingreso quedó registrado en Berlín en febrero.

Un "soldado" del EI


Apenas el sospechoso recuperó la libertad, se produjo la reivindicación del Estado Islámico.
La agencia de propaganda de la organización yihadista informó que "un soldado del EI cometió la operación en Berlín en respuesta a los llamados para atacar a los ciudadanos de los países de la coalición internacional", que combaten a ese grupo terrorista.

La coalición internacional encabezada por EEUU y en la cual participa Alemania, ha venido realizando bombardeos aéreos sobre las posiciones del EI en las regiones que ocupa en Irak y Siria.

Merkel centra las críticas


El ataque, que Merkel calificó como un "acto terrorista", ocurrió en un país que hasta el momento no había debido afrontar episodios de esa magnitud.

La matanza de Berlín empieza a convertirse en un duro golpe para Merkel, cuestionada por su generosa política para recibir refugiados en 2015, justo cuando comenzaba a recuperar parte de la popularidad perdida.

Antes de que la policía mostrara sus dudas sobre la identidad del detenido, Merkel reconocía que "sería particularmente difícil de soportar" la posible responsabilidad de un demandante de asilo en el atentado en la capital alemana.

"¡Son los muertos de Merkel!", denunció mientras tanto en Twitter uno de los responsables del partido de derecha populista Alternativa para Alemania (AfD) Marcus Pretzell. "Alemania ya no está segura" frente al "terrorismo del islamismo radical", añadió la líder del AfD, Frauke Petry. La dirigente fustigó la decisión de la canciller de acoger en Alemania a cerca de 900.000 refugiados en 2015 y 300.000 más en 2016.

Por la tarde, Merkel recorrió el lugar, acompañada por algunos ministros, donde realizó un minuto de silencio y participó de una ceremonia religiosa. Mientras, la Puerta de Brandenburgo fue iluminada anoche con los colores del país y las banderas de los edificios públicos ondearon a media asta desde la mañana.

Conductor polaco luchó al morir

El ciudadano polaco encontrado muerto en la cabina del camión utilizado para el atentado de Berlín era el conductor del vehículo y luchó antes de morir, aseguró el transportista para el que trabajaba, primo suyo.

Tenía 37 años, esposa, un hijo de 17, y era un hombre fornido, que pesaba 120 kg y medía 1,83 m, dijo Ariel Zurawski, patrón de una empresa de transportes instalada en Gryfino. "Una sola persona no hubiera podido con él", destacó.

El chofer presentaba una herida de bala y otra de arma blanca.

Fuente: El Observador y agencias

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