Estados Unidos extiende a Libia la ofensiva contra el Estado Islámico

En Libia aviones estadounidenses lanzaron misiles; en Siria se intensificó el ataque
Militares estadounidenses atacaron ayer Libia por vía aérea, a pedido del gobierno de ese país, contra objetivos del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en su bastión de Sirte, una ciudad frente al mar Mediterráneo 450 kilómetros al este de Trípoli, anunció el Pentágono.

"A pedido del gobierno Libio de Unión Nacional, militares de Estados Unidos realizaron ataques aéreos precisos contra objetivos del EI en Sirte, Libia", indicó el portavoz del Pentágono, Peter Cook, pocos minutos después de que el jefe del gobierno libio, Fayez al-Sarraj, anunciara dichas operaciones en la televisión y dijera que habían "infligido grandes pérdidas" a los yihadistas.

Estos bombardeos "están acotados a un marco limitado de tiempo", precisó Sarraj, quien destacó que "no van a ir más allá de Sirte y de sus alrededores".

Las incursiones sobre Sirte "continuarán", declaró Cook en un comunicado, sin dar más detalles. El presidente Barack Obama autorizó los bombardeos siguiendo las recomendaciones de altos funcionarios del Pentágono –el secretario de Defensa, Ash Carter, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Joseph Dunford–, y las operaciones son "coherentes" con su "enfoque de combatir al EI trabajando con fuerzas locales competentes y motivadas", dijo el vocero.

"Estados Unidos está junto a la comunidad internacional en su apoyo al gobierno de unión nacional y su lucha para restaurar la estabilidad y la seguridad en Libia", agregó Cook.

Fayez al-Sarraj señaló en su discurso televisivo que era la primera vez que Estados Unidos realizaba ese tipo de operaciones en Sirte, un bastión que si el EI lo pierde sufriría un golpe considerable en el terreno militar, tras varios reveses en Irak y Siria.

Ofensiva rusa

En tanto, un helicóptero ruso Mi-8 con cinco militares a bordo fue derribado ayer en la provincia siria de Idlib al volver a su base tras llevar ayuda humanitaria a la ciudad de Alepo, informó el Ministerio de Defensa en Moscú.

"A bordo del helicóptero se encontraban tres miembros de la tripulación y dos oficiales del Centro de coordinación para la pacificación de las partes en conflicto", explicó a las agencias rusas un portavoz de la cartera.

Con este ataque ya son 18 los militares rusos muertos en ese país desde la intervención rusa, comenzada el 30 de setiembre de 2015 para apoyar a su aliado, el presidente sirio Bashar Al Asad.
Casi toda la provincia de Idlib, en el noroeste de Siria, está en manos del Frente de la Conquista del Levante (el antiguo Frente al Nusra) y de otras facciones aliadas como el Movimiento Islámico de los Libres de Sham.

Tras este incidente, los bombardeos en esa provincia se intensificaron por parte de aviones de guerra de origen desconocido, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

En Alepo, la gran ciudad del norte del país y excapital económica cercana a la frontera con Turquía, los insurgentes y sus aliados yihadistas intentaban romper el sitio total impuesto desde el 17 de julio por las fuerzas del régimen en los barrios rebeldes.

Según el OSDH, los ataques de los rebeldes contra barrios controlados por el régimen en Alepo dejaron ayer 28 civiles muertos.

Tregua

El ministro francés de Exteriores, Jean-Marc Ayrault, hizo ayer un llamado "solemne" para restaurar "con urgencia" una tregua en Siria y pidió que la comunidad internacional, en especial Estados Unidos y Rusia, presionen en favor de una solución política.

En un comunicado, Aurault recordó que la comunidad internacional se había comprometido para que este 1° de agosto se hubiera alcanzado un acuerdo de transición y lamentó que ese compromiso no se haya cumplido.

"Las negociaciones de Ginebra han sido suspendidas por la intransigencia del régimen, pese a que la oposición ha hecho propuestas constructivas. Sobre el terreno, la tregua y el derecho internacional humanitario se violan constantemente", lamentó.

Ayrault apuntó que el régimen de Bashar al Asad y las fuerzas que lo apoyan cercaron la ciudad de Alepo, multiplican los ataques contra civiles y hospitales y "fuerzan a los habitantes a abandonar la ciudad". En ese "contexto dramático", en el que vio como una trampa el corredor humanitario porque quienes salen de Alepo "quedan bloqueados en la frontera turca", lanzó un "grito de alarma" a los copresidentes del Grupo Internacional de Apoyo a Siria.

Francia instó además a acentuar la acción contra grupos clasificados como terroristas por Naciones Unidas, sin que eso sirva de pretexto para eliminar "toda oposición al régimen".

Casi 5.000 muertos en Siria en julio

Al menos 4.794 personas murieron por la violencia durante el pasado mes de julio en Siria, una cifra inferior a la de junio, cuando se registraron 4.823 víctimas, según el recuento publicado ayer por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. De ese número, al menos 1.590 eran civiles, entre ellos 341 menores y 213 mujeres.

De esos civiles, el mayor número –799– murió por los bombardeos de aviones sirios y rusos, mientras que 45 fueron asesinados por el grupo terrorista Estado Islámico (EI), 163 por el impacto de cohetes lanzados por facciones opositoras, y 148 por bombardeos de la coalición internacional. En tanto, al menos 617 combatientes sirios de facciones rebeldes, islámicas y de una coalición armada kurdo árabe, murieron el mes pasado.

Entrada de la ONU

Rusia aceptó ayer garantizar la entrada de los convoyes con ayuda humanitaria de la ONU en Alepo a través de los corredores abiertos por el Ejército sirio y la aviación rusa.

Fuente: Agencias

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