Estados Unidos ve a Rusia como "amenaza" por los ciberataques

Jefes advirtieron en el Congreso que China, Corea del Norte e Irán también son peligrosos
En medio de una controversia pública generada entre el gobierno de Barack Obama y su sucesor republicano, Donald Trump, por la supuesta injerencia de Rusia en las elecciones del 8 de noviembre, la actual administración consideró a ese país como una "amenaza" por sus ataques cibernéticos.

Esa es una de las principales conclusiones surgidas ayer tras la comparecencia de tres jefes de inteligencia en el Congreso, donde presentaron un informe por escrito sobre las investigaciones realizadas en torno al supuesto hackeo contra los demócratas.

Los ciberataques de Rusia son una "gran amenaza" para EEUU, dijeron en una audiencia ante el Congreso, lo que contrasta con el escepticismo mostrado por Trump sobre los hallazgos de que Moscú orquestó un hackeo que incidió en el resultado de las elecciones.

Pese a que Trump admitió ayer ser un "gran admirador" de la comunidad de inteligencia –luego de poner en duda la certidumbre de sus investigaciones –, se encamina a un conflicto con los demócratas y hasta algunos republicanos en el Congreso, muchos de los cuales están recelosos de Moscú y de los elogios del empresario al presidente ruso, Vladímir Putin.

Trump, que asumirá el 20 de enero, será informado hoy por los jefes de inteligencia sobre las incursiones que tuvieron como blanco al Partido Demócrata durante la campaña presidencial.

El director de Inteligencia Nacional, James Clapper; el director de la Agencia de Seguridad Nacional, Mike Rogers; y el subsecretario de Defensa para Inteligencia, Marcel Lettre, se presentaron ante la Comisión de Servicios Armados del Senado, presidido por el republicano John McCain, un fuerte crítico de Putin.

Programa "ofensivo"

Los funcionarios de inteligencia describieron a Moscú como una gran amenaza para los intereses estadounidenses por su "ciberprograma ofensivo altamente avanzado" y su sofisticada capacidad para atacar.

"Rusia es un actor cibernético total que representa una gran amenaza para el gobierno, las fuerzas militares, la diplomacia, el comercio y la infraestructura de Estados Unidos", dijeron los funcionarios en un comunicado conjunto.

La semana pasada, Obama había expulsado a 35 espías rusos e impuso sanciones a dos agencias de inteligencia de ese país por su presunta participación en los ciberataques.

Las agencias de inteligencia estadounidenses afirman que Rusia estuvo detrás de los "hackeos" contra organizaciones y operativos del Partido Demócrata antes de la elección presidencial, una conclusión apoyada por varias firmas privadas de seguridad cibernética.

Pero Moscú rechazó esta acusación. "Hemos llegado a la conclusión de que únicamente los más altos dirigentes rusos pudieron autorizar el reciente robo y divulgación datos relacionados con las elecciones", señalaron los jefes de inteligencia.

Los funcionarios sugirieron que los ciberataques rusos tuvieron como objetivo ayudar a Trump a derrotar a la demócrata Hillary Clinton el 8 de noviembre.

En la declaración, treinta países fueron identificados por su capacidad para consumar ciberataques.

En ella, Estados Unidos advirtió sobre la peligrosidad de Rusia, además de China, Irán y Corea del Norte, así como del avance en internet de grupos terroristas como el Estado Islámico, Al Qaeda y Hezbolá.

"A finales de 2016, más de 30 naciones estaban desarrollando capacidad para llevar a cabo ataques cibernéticos", afirmaron los tres altos cargos de la seguridasd del gobierno. Respecto a China, advirtió que sigue realizando espionaje cibernético contra el gobierno de EEUU, "nuestros aliados y las compañías estadounidenses".

Nuevo director

El exsenador Dan Coats fue elegido para convertirse en el próximo titular de la Dirección Nacional de Inteligencia en la administración de Donald Trump, según fuentes del equipo de transición consultadas por medios locales.

Trump, los medios y los políticos

El presidente electo de Estados Unidos, el republicano Donald Trump arremetió contra los medios de comunicación en medio de la polémica suscitada por la gestión de los servicios de inteligencia.

"Los medios mienten para hacer creer que estoy contra la Inteligencia, cuando en realidad soy un gran fan", dijo.

El repudio público de Trump sobre los servicios de inteligencia estadounidenses lo colocaron en una posición incómoda ante congresistas republicanos.

El senador John MaCain calificó los supuestos pirateos rusos como "actos de guerra".

En esa línea, el diario Washington Post había informado a comienzos de diciembre que, según las conclusiones de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), personas vinculadas a Moscú proporcionaron al sitio WikiLeaks, dirigido por el controvertido Julian Assange, los mails hackeados de las cuentas de John Podesta, líder del equipo de campaña de Hillary Clinton, y del Partido Demócrata.

Pero Trump se burló públicamente sobre la posibilidad de que el gobierno ruso le hubiera suministrado esa información a Assange.

Al mismo tiempo, el presidente electo irritó a políticos de ambos partidos. En una entrevista radial divulgada el miércoles, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, calificó a Assange como "adulador" de Rusia, y además afirmó que "filtra, roba datos, y compromete" la seguridasd nacinal.

A su turno, el senador demócrata Mark Warner sostuvo que Trump mostró una "desconcertante falta de respeto" por los agentes de Inteligencia.

"Creo que la cosa más importante que la comunidad de Inteligencia puede hacer siempre es ir con la verdada al poder", dijo a la cadena MSNBC. "Y parece que quizás el presidente electo no quiere escuchar esas verdades", concluyó.

Fuente: El Observador y agencias

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