Exonerarán la contribución inmobiliaria al Salvo para restaurar su fachada

La última restauración data de la década de 1980 y se hizo con un préstamo del Banco Hipotecario
La fachada del Palacio Salvo será restaurada con dinero de una exoneración tributaria después de varios desprendimientos; su última reparación fue en los años 80. "Desde la década del 80 que la fachada del Salvo no se restaura; en ese momento se hizo con un préstamo del Banco Hipotecario que todavía se sigue pagando; allí se le sacaron todos los ornamentos originales", informó el integrante de la Comisión Administradora del Salvo, Aníbal Andrade.

Esa Comisión, integrada por vecinos que habitan el icónico edificio, contará ahora para restaurarlo con alrededor de 7,2 millones de pesos en cuatro años por la exoneración de la contribución inmobiliaria."Hoy el edificio paga 1,8 millones de pesos de contribución inmobiliaria por año y esta exoneración se extenderá por cuatro años", indicó Andrade.

La Junta Departamental de Montevideo "facultó a la Intendencia a exonerar a Palacio Salvo SA del impuesto de contribución inmobiliaria (...) por 2014 y de 2017 a 2020", según la resolución del 23 de marzo de ese órgano legislativo del departamento. La exoneración de ese impuesto se da con la condición, según la resolución, de que el Salvo presente en "90 días a partir de la promulgación del presente decreto (...) un plan de recuperación del edificio". Andrade estima que a fin de este año podrán comenzar las obras en la fachada.


En julio de 2015, la fachada sufrió desprendimientos: un trozo de su mampostería cayó sobre un auto. Andrade indicó que después de esa fecha hubo otros desprendimientos debido a las vibraciones producidas por el desfile del Carnaval por la avenida 18 de Julio y algunas manifestaciones.

El edificio comenzó a construirse "en 1923 en el predio que ocupaba el café y confitería 'La Giralda' donde se tocó por primera vez el tango La cumparsita de Gerardo Matos Rodríguez", indica la resolución por la cual la Comisión del Patrimonio, dependiente del Gobierno, lo declara Monumento Histórico Nacional en 1996.

."Hoy el edificio paga 1,8 millones de pesos de contribución inmobiliaria por año y esta exoneración se extenderá por cuatro años", indicó Andrade.

El Salvo se inauguró en 1928, pero su obra culminó en 1930; en su época fue el edificio más alto del mundo construido en estructura de hormigón armado. Fue edificado por iniciativa de los hermanos empresarios Ángel, José y Lorenzo Salvo y diseñado por el arquitecto italiano Mario Palanti.

Como el Palacio Salvo no recibe financiamiento estatal, la Comisión Administradora precisaba de la exoneración tributaria para efectuar las obras debido a que con los gastos comunes que pagan sus habitantes (entre 3.000 y 9.000 pesos) no les alcanza, indicó Andrade.

Tampoco es suficiente lo que obtienen por las visitas guiadas: entre diciembre y marzo pasado visitaron el Salvo 3 mil turistas que pagaron un ticket de entre 100 y 200 pesos.

Cúpula iluminada

El 27 de este abril, mientras tanto, será inaugurada una intervención lumínica en la cúpula del edificio a las 19.30. Hoy en la punta del edificio no hay nada; "la cúpula del Salvo nunca existió y si existió fue por poco tiempo y no hay registros", indicó Andrade.

En 2015, la Comisión Administradora fue a Buenos Aires a hablar con el arquitecto argentino Fernando Carral, quien restauró el faro que corona el Palacio Barolo de esa ciudad, para que hiciera lo mismo con el Salvo; el edificio de Montevideo es "mellizo" del de la capital argentina y fue construido por el mismo arquitecto.

Finalmente ese proyecto no se concretó porque no se encontró información de la cúpula original, pero surgió la iniciativa "Gran Salvo", que será "un remate lumínico no un faro", dijo Andrade.

El "Gran Salvo" surgió por impulso de Carlos Varela, alcalde del Municipio B de Montevideo, y un grupo de arquitectos de la Facultad de Arquitectura. El proyecto es dirigido por el arquitecto Federico Lagomarsino y fue declarado de Interés Cultural por el Ministerio de Educación y Cultura.

La cúpula estará iluminada al menos por un año: en principio el Municipio B financiará la tarifa de luz por seis meses y "creo que la División de Cultura de la Intendencia por seis meses más", indicó Andrade.

El Salvo tiene 95 metros de altura y fue la segunda torre más alta de Sudamérica entre 1928 hasta 1935 cuando fue desplazado al tercer puesto por el Kavanagh de Buenos Aires.

El "Gran Salvo" surgió por impulso de Carlos Varela, alcalde del Municipio B de Montevideo, y un grupo de arquitectos de la Facultad de Arquitectura. El proyecto es dirigido por el arquitecto Federico Lagomarsino y fue declarado de Interés Cultural por el Ministerio de Educación y Cultura.

Además, este edificio ha sido protagonista en varias películas uruguayas como en El dirigible (1994), la primera producción local en ser presentada en el Festival de Cannes, y el cortometraje de ciencia ficción ¡Ataque de pánico! (2009), de Fede Álvarez.

Fuente: Sputnik

Populares de la sección